sábado, 12 de octubre de 2013

¿Conocieron los apóstoles el bautismo trinitario? (2)


    En el evangelio de Mateo 28:19 y 20, leemos: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a observar todo lo que yo os he mandado”. El escritor y padre de la Iglesia Eusebio de Cesarea cita siete veces de este pasaje en su obra “Demostración evangélica”, escrita en el primer tercio del siglo IV, y en ninguna de ellas menciona la expresión “bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Por ejemplo, en la cita del libro III, capítulo 6, refiere: “Con una palabra y voz Él dijo a sus discípulos: Id y haced discípulos de todas las naciones en Mi Nombre, enseñándoles a observar todas las cosas que yo os he mandado”.
   
    Los especialistas bíblicos están de acuerdo en que, si el minucioso Eusebio, que con tanto detalle solía citar de las Escrituras, no menciona esta parte del pasaje evangélico, es porque en su tiempo no figuraba en los manuscritos. Tal es la primera razón que aducen muchos doctos para aseverar que esta parte del texto evangélico de Mateo es espurio, lo mismo que el pasaje de la primera epístola de Juan, 5: 7 y 8, donde hasta no hace mucho tiempo aparecía en nuestras biblias la frase trinitaria “el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo”, que ha sido borrada debido a que no figura en los códices.

    Una segunda razón que hace suponer que la parte trinitaria del texto de Mateo 28: 19 y 20 es un añadido espurio reside en el hecho de que en la copia del evangelio hebreo de Mateo recopilada en el siglo XII por el erudito judío Shem Tov no aparece la expresión “bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Es bien sabido que existió un evangelio escrito en hebreo y atribuído a Mateo. Jerónimo lo menciona a finales  del siglo IV cuando tradujo la Biblia al latín y recalca que el manuscrito se hallaba en la biblioteca de Cesarea. Es muy probable que Shem Tov se sirviera de una copia de este evangelio hebreo para compilar el que hoy se conserva. Aunque no faltan eclesiásticos que afirmen que este evangelio es una falsificación, sin embargo el relato es muy semejante al que conocemos del evangelio tradicional de Mateo, aparte de que se ajusta a las citas de Eusebio al no mencionar el bautismo ni la fórmula trinitaria.
 
    Los doctos judíos que han estudiado la copia de este evangelio de Mateo recopilado por Shem Tov están de acuerdo en que sigue fielmente los cánones de los antiguos escritores hebreos, particularmente en lo relativo a la Guematría o ciencia numérica de las palabras. El Instituto Gal Enai de Israel define así la Guematría: “En hebreo, cada letra posee un valor numérico. La Guematria es el cálculo de la equivalencia numérica de las letras, palabras o frases, y sobre esta base lograr un aumento de la comprensión de la interrelación entre los diferentes conceptos y explorar la relación entre palabras e ideas”. Así, por ejemplo, el tetragrámaton del nombre divino con las letras que en griego se traducen como YHWH equivale a 26, ya que sus caracteres suman 10+5+6+5.      

    Pero la razón y prueba definitiva del gazapo textual del evangelio de Mateo 28:19 estriba en que los apóstoles no bautizaron ni mandaron bautizar en el nombre de tres personas, sino únicamente en el nombre de Jesús el Cristo. Por ejemplo, en el libro de Hechos de los Apóstoles hallamos, entre otros, los textos siguientes: “Pedro les contestó: arrepentíos y bautizaos en el nombre de Jesús el Cristo” (Hechos 2:38). “Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús” (Hechos 10:48). “Fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús” (Hechos 19:5). Pablo mismo escribió al respecto: “Todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús hemos sido bautizados en su muerte” (Romanos 6:3,4). Y también: “Todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos” (Gálatas 3:27). Si los apóstoles estuvieran al tanto de que había que bautizar en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, no cabe duda de que así lo hubieran hecho. Pero únicamente bautizaron en el nombre de Jesús.

    Argumento aplastante son los textos evangélicos finales y paralelos al de Mateo 28:19 y 20, que dicen: Y que se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén”. (Lucas 24:47). Y les dijo: Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará” (Marcos 16:15 y 16). En ninguno de estos dos pasajes finales de los evangelios de Lucas y de Marcos se hace referencia a un bautismo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Tan solo el pasaje añadido por los trinitarios al evangelio de Mateo desentona con los correspondientes de Marcos, Lucas y los Hechos apostólicos que relatan que los apóstoles únicamente bautizaban en el nombre de Cristo Jesús. Por lo tanto, de los mismos evangelios se deduce que los apóstoles jamás conocieron el bautismo trinitario o en el nombre de tres diferentes personas; y por ende, tampoco en el nombre de ninguna organización religiosa.

1 comentario:

  1. Sin embargo hay otros versiculos que indican lo contrario, en Hechos 8:13 Felipe bautiza al mago Simon de Samaria solo en el nombre de Jesús y luego indican que esto noera suficiente:
    Hechos 8:16 porque el Espíritu aún no había descendido sobre ninguno de ellos, ya que sólo habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

    en estos versículos se deja ver que el bautismo no es solo en nombre de Jesús.

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