sábado, 26 de octubre de 2013

Los antibíblicos 607 a.e.c., 1914 y los 2.520 años (1)


    En el último cuarto del siglo XIX, el norteamericano Charles Taze Russell aceptó del adventista Nelson Horatio Barbour, ex discípulo de William Miller, quien fundó el adventismo, la teoría de que 1914 era el año en que Dios destruiría todos los reinos del mundo en la batalla del Armagedón. También aceptó que el tiempo en que se permitía a los gentiles gobernar después del desmantelamiento del reino de Dios o caída del rey que representaba a Jehová en Jerusalén, era de 2.520 años, contados desde el 606 antes de la era cristiana (a.e.c.), año este último que Barbour declaró como el de la ruina de Jerusalén por los babilonios, tras desechar la evidencia de los historiadores debido a que no le cuadraban los supuestos 70 años de destierro de los judíos.

    Russell había fundado el movimiento de los Estudiantes Internacionales de la Biblia y predicó que en 1914 Dios destruiría todos los gobiernos de la Tierra y establecería en su lugar el Reino que instauraría el Paraíso original donde vivieron felices Adán y Eva. Para ello enseñó que los 2.520 años de los tiempos de los gentiles, que se creían comenzados en el 606 a.e.c., finalizaban en 1914 con el Armagedón. Ya antes de 1914 Russell detectó que había un error en el cálculo de Barbour. Y era que entre el 606 a.e.c. y 1914 no mediaban más que 2.519 años.

    En vista del error que Barbour le había transmitido, Russell pensó trasladar el Armagedón de 1914 a 1915; pero, dado que estalló la Gran Guerra en 1914, finalmente aceptó que la batalla de Dios acontecería ese mismo año. Transcurrió 1914 sin que sucediera lo previsto por Russell y éste definitivamente cambió el año 1914 por el 1915. Para ello reimprimió el segundo volumen de sus Estudios en las Escrituras, el titulado “El tiempo se ha acercado”, y cuanto en la anterior edición aplicaba a 1914, ahora lo adaptaba a 1915. Este año de 1915 lo predicó, pues, como el definitivo del Armagedón. Finalmente, tampoco acaeció lo que a bombo y platillo pregonaba, y los Estudiantes de la Biblia, incluído el propio Russell, sufrieron no poca decepción. Un nutrido grupo abandonó el movimiento. En la noche del 31 de Octubre de 1916 Russell murió en un tren, mientras se desplazaba para dar uno de sus habituales discursos.

    El instructor de Russell, el adventista Barbour, había a su vez hecho suyos los hipotéticos 2.520 años, así como las fechas 606 a.e.c. y 1914, tras la lectura del libro “Horas con el Apocalipsis”, que publicó en 1844 el escrutador bíblico Edward B. Elliot. Este Elliot fue, según se estima, el primero en declarar que los siete tiempos del profeta Daniel -que Barbour equiparó erróneamente a los tiempos de los gentiles- corrían del 606 a.e.c. a 1914, aplicando para ello los 2.520 años que en su día había establecido John Aquila Brown. Elliot fue también el primero en equivocarse en el cómputo, algo que Barbour no detectó.

    El entusiasta de las Escrituras John Aquila Brown fue el primero en manifestar que los siete tiempos de Daniel duraban 2.520 años, lo cual publicó en 1823 en su obra “El Atardecer”. Desde la Edad Media se pensaba que los siete tiempos duraban por lo general 1.260 años. Lo que hizo Brown fue elevar su duración al doble, aparte de convertir en años los días de esos siete tiempos, y de ahí el origen de los 2.520 años que más tarde Barbour confundió con los tiempos de los gentiles mencionados por Jesucristo, quien no especificó su duración y además habló en tiempo futuro; pero Barbour creyó entender sin base alguna que los tiempos de los gentiles ya corrían desde el año 606 a.e.c., más de seis siglos antes de Cristo. Brown teorizó que los siete tiempos comenzaron en el año 604 a.e.c. -que los historiadores comprobaron que era el año primero de reinado o siguiente al de ascenso de Nabucodonosor- y terminarían en 1917, siendo glorificado Israel. Casualmente el ejército inglés conquistó Jerusalén a los turcos en 1917 y la teoría profética de Brown fue tomada en serio.

    Volviendo al año 606 a.e.c., que Barbour y Russell consideraban como el primero de los 2.520 años de los tiempos de los gentiles, además del año de la destrucción de Jerusalén por los babilonios, en 1943 la Sociedad bíblica Watchtower creyó enmendar el error adelantando al 607 la caída de Jerusalén y adelantando de paso el inicio de los 2.520 años en dicho año 607. Hoy día los testigos de Jehová, que antes dependían doctrinalmente de la Watchtower, defienden como dogma de fe las fechas 607 a.e.c. y 1914, junto con los 2.520 años de la pretendida duración de los tiempos de los gentiles. Sin embargo, se trata de fechas y cálculos que se evidencian equivocados, producto de la elucubración mental de individuos bientencionados que el Cuerpo Gobernante de los Testigos considera como parte de Babilonia la Grande (o conjunto de las religiones del mundo) y que, por tanto, en modo alguno pueden entender la Biblia. No obstante, aun a sabiendas de lo quimérico de las fechas, este Cuerpo Gobernante continúa predicando y haciendo predicar como bíblicos, bajo pena de excomunión, los años 607 a.e.c. y 1914, al igual que los 2.520 años atribuidos a los tiempos de los gentiles.

 

2 comentarios:

  1. Donde o en que documentos se puede confirmar que Rusell predico a 1915, como el armagedon, lo agradecerìa.

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