sábado, 9 de noviembre de 2013

El hombre fue creado para trabajar y no para holgar y disfrutar indefinidamente


    El Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová asegura que en el futuro inmediato la humanidad superviviente del holocausto armagendontístico disfrutará de vida eterna en el Paraíso restaurado en la mismísima Tierra, es decir en el mismo paraíso terrenal, aunque ampliado, donde vivieron Adán y Eva antes de caer en desgracia y ser expulsados de aquel maravilloso entorno.

    El testigo de Jehová se imagina que en este nuevo paraíso todo será disfrute y no habrá necesidad de trabajar, ya que cada cual se sentará debajo de su vid y debajo de su higuera y tendrá su propia casita y un huerto que dé frutos los doce meses del año. Así se imagina el testigo a aquellos primeros padres, Adán y Eva, en el primer Paraíso. Nada de trabajo, nada de fatigas. Cree que la primera pareja fue colocada en ese jardín para disfrutar las 24 horas del día, sin necesidad de trabajar.

    Nada más lejos de la realidad. Precisamente Adán y Eva, según relata la Biblia, fueron colocados en el Paraíso para trabajar. Así lo indica Génesis 3:15: “Y Jehová Dios procedió a tomar al hombre y a establecerlo en el jardín de Edén para que lo cultivara y cuidara”. Este cuido, indiscutiblemente, sería de sol a sol, ya que mantener un paraíso no es cosa de dar cuatro paladas a la tierra. Así que el hombre fue establecido en el Paraíso para cultivarlo y cuidarlo, y eso implica trabajo constante. No fue, pues, el hombre, instalado en el paraíso para holgar y disfrutar, sino para trabajar. Dios creó al hombre para que trabajase.

    Si es cierto que en el futuro ha de restaurarse el viejo Paraíso, no es para otra cosa que para trabajar todo el día, ya que las faenas agrícolas y hortícolas exigen permanente esfuerzo. Si acaso, pudiera haber un día semanal de descanso y ahí es donde cada cual se sentaría bajo su vid y bajo su higuera, vid e higuera que quien las disfrute no habrá de descuidar si quiere continuar disfrutando de ellas y comiendo de sus frutos.

    Además de cultivar y cuidar la tierra y su vegetación, el hombre tendrá que atender todos los días a los animales que estén a su cuidado, que les serán de imprescindible ayuda en las faenas del campo. La siembra y la cosecha no podrán cesar jamás y cada cual tendrá que ordeñar sus vacas y ovejas y fabricar mantequilla y queso, labores nada desdeñables. También habrá de fabricarse la ropa y el calzado y plantar árboles que le den madera para hacerse muebles. Asimismo necesitará proveerse de leña para encender la lumbre del hogar, hogar que precisará ser cuidado y aseado cotidianamente. Precisará igualmente fabricar y mantener carruajes para los desplazamientos de la familia a las pías reuniones.   

    La participación en los trabajos de la comunidad constituirá un factor primordial, ya que cada vecino tendrá que mantener limpia y en perfecto estado de conservación la parte de la vía pública que le corresponda, la cual seguramente estará dotada de árboles, plantas y flores cuyas poda y recogida no son tareas poco agotadoras. De igual manera tendrá que participar arduamente en las labores de forestación y cuidado de los montes. Y se deduce que lo mismo será cierto de cualquier otra labor comunitaria.

    En conclusión, quien sueñe con estar en el paraíso que promete el Cuerpo Gobernante a cambio de sumisión total a su llamado orden teocrático, debe concienciarse en sacar adelante el arduo trabajo que le espera por toda la eternidad.  

 

3 comentarios:

  1. Señor Von Goethe,

    Con esto que usted acaba de exponer, ¿debo entender que, pese a los bandazos doctrinales de la organización ésta está en lo cierto respecto al futuro y no es desacertado el dirigir al público en general hacia esta promesa del Creador?

    Un Cordial Saludo

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    1. Estamos hablando en sentido hipotético acerca de una vida en un supuesto futuro paraíso terrenal. De ahí el que se diga en el párrafo 3 lo de: "Si es cierto que en el futuro ha de restaurarse el viejo paraíso, no es para otra cosa que para trabajar". El artículo hace hincapié en que el presumible futuro paraíso no es bicoca alguna y que hay que dar el callo continuamente, no tratándose de vivir a la bartola y disfrutar permanentemente, como la organización testiguil enseña. La idea que el testigo común tiene de sentarse bajo la vid y bajo la higuera por toda la eternidad es la de un holgazaneo constante, que supone vivir una vida de rositas. No es más que un anzuelo de oro para atraer incautos, una utopía.

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  2. no es por nada brother..pero..no entiendo muy bien tu punto
    si de todos modos en este mundo desde que nacemos nacemos para eso..
    y no creo que con tu articulo estes enseñando algo nuevo
    por logica uno se tiene que fabricar sus cosas, hacer sus alimentos, cuidar los animales y cultivar nuestros alimentos.
    los recursos siempre a estado ahi, y lo seguiran estando.
    de echo trabajar es algo muy bonito y satisfactorio; realmente no
    encuentro algo malo en lo que predican de un futuro en un paraiso.
    y tu con tu articulo haces incapie en que estan mal.

    PD: Tienes muy buenos articulos en tu blog, pero este realmente lo encuentro muy tonto.

    PD: Ya viviera eternamente aunque trabajara 10 horas diarias : )

    SALUDOS.

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