jueves, 2 de enero de 2014

¿Qué está ocurriendo con los glóbulos blancos en la mesa del Cuerpo Gobernante?


    Según las noticias que recibimos de los contactos de la central mundial, uno de los cambios doctrinales más importantes que por parte del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová se espera sobre el tema de la sangre es el que tiene que ver con los glóbulos blancos. Como es sabido, los testigos de Jehová tienen prohibida la transfusión de cualquiera de los cuatro elementos principales de la sangre, tal como entiende por dichos elementos principales el Cuerpo Gobernante, basándose en antiguos y simples manuales de primeros auxilios destinados al público en general.

    Los estudiantes de medicina tienen una asignatura más amplia y profunda sobre el tema y la división de la sangre en sus componentes principales y secundarios difiere de la que popularmente divide la sangre en plasma, glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. En Medicina la división principal más generalizada y erudita es la que estudia y descompone la sangre en: plasma sanguíneo y elementos formes. Estos últimos a su vez tienen como componentes a las células sanguíneas o leucocitos (glóbulos blancos) y los derivados o fragmentos celulares (eritrocitos o glóbulos rojos, y plaquetas).

    La división más aceptada en Medicina, por tanto, divide la sangre en dos componentes principales, que son el plasma y los elementos formes, estos últimos compuestos por un lado de células sanguíneas, que son los glóbulos blancos, y por otro de fragmentos o derivados celulares, que son los glóbulos rojos y las plaquetas. Ello significa, de acuerdo con el razonamiento del Cuerpo Gobernante en lo relativo a componentes principales y secundarios, que los glóbulos blancos, los rojos y las plaquetas serían un elemento principal cuando se dan los tres componentes juntos; pero si se toman por separado se considerarían elementos secundarios cada uno de ellos.

    En los manuales de Medicina se estudia asimismo que los glóbulos blancos o leucocitos no son un componente estable o permanente de la sangre -tal como el plasma, los glóbulos rojos y las plaquetas- sino que están de paso en el torrente sanguíneo, camino a los tejidos. Es más, las mayores cantidades de glóbulos blancos se dan en los diferentes órganos del cuerpo; así que, cuando a una persona se le trasplanta un órgano, absorbe por naturaleza cierta dosis de glóbulos blancos. Igualmente la leche materna contiene aún más glóbulos blancos que la sangre y los órganos; de manera que cuando una madre da el pecho a su bebé, el niño recibe con la leche materna gran cantidad de glóbulos blancos que le sirven como sistema de defensa o inmunidad contra las enfermedades.

    Siendo el caso que los glóbulos blancos no son en realidad un componente principal de la sangre, sino secundario, por estar de paso en ella; y siendo el caso que los niños recién nacidos reciben por vía bucal una ingente cantidad de glóbulos blancos contenidos en la leche materna, innumerables testigos de Jehová de gran peso en las congregaciones, entre los que se cuentan ancianos experimentados y superintendentes de circuito y distrito, se han dirigido respetuosamente al Cuerpo Gobernante con la súplica de que reconsidere imparcialmente el asunto de los glóbulos blancos y permita su libre transfusión o bien su empleo como asunto de conciencia y no como absoluta prohibición, ya que la tal no está realmente conceptuada en el entorno bíblico.

    Son tantas las misivas recibidas por el Cuerpo Gobernante, que si éste optara por considerarlas heréticas o apóstatas, gran parte de las congregaciones se quedarían sin ancianos y sin superintendentes. Se sabe que desde hace años el tema está en la mesa del Cuerpo Gobernante, aunque, inexplicablemente, éste no termina de decidirse. Tal vez hayan de pasar unos años más antes de dar su aprobación. Mientras tanto, habrán muerto centenares de adeptos que continuarán rechazando las transfusiones de glóbulos blancos, aferrándose a las normas del llamado esclavo fiel y discreto, las cuales toman como palabra inmutable de Jehová, cuando en realidad se trata de un cúmulo de humanas disposiciones y doctrinas que mañana pueden cambiar, como ha sucedido en innumerables ocasiones desde los tiempos del fundador de los Estudiantes Internacionales de la Biblia, Charles T. Russell, y desde los días del promotor los testigos de Jehová, Joseph F. Rutherford. Y por supuesto, desde los días de Knorr y de Franz. El propio concepto de Esclavo Fiel y Discreto ha cambiado drásticamente, con las consiguientes protestas de muchos que antes lo componían. Esto también está visto para sentencia en la mesa del Cuerpo Gobernante, ahora el Esclavo Fiel y Discreto.   
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario