martes, 18 de febrero de 2014

¿Cómo pudieron Jesucristo y sus apóstoles salir fuera de Jerusalén la supuesta noche de Pascua?



    Según el relato evangélico, después de la cena que muchos creen que era la de Pascua judía o Pesaj, Jesucristo y sus apóstoles salieron muy de noche al huerto de Getsemaní. Por ejemplo, en Juan 18:1 (TNM) se lee: “Jesús salió con sus discípulos al otro lado del torrente invernal de Cedrón a donde había un huerto, y él y sus discípulos entraron en él”.

    ¿Cómo pudo ser esto posible? Al respecto cabe exponer las siguientes lógicas objeciones:

    1) Si Jesús salió de Jerusalén de noche para ir con los suyos al huerto de Getsemaní, la cena celebrada no era la de Pascua judía, ya que nadie podía salir de casa esa noche. En Exodo 12:21 se lee, con respecto a la cena de Pascua: “Ninguno de ustedes debe salir de la entrada de su casa hasta la mañana”.

    Cierto que esta instrucción la dio Moisés cuando se promulgó la primera pascua en Egipto, por causa de que esa noche moriría todo primogénito cuyo dintel de la casa paterna no estuviera teñido con la sangre del cordero sacrificado para la cena. Si algún primogénito de los israelitas le diera por salir fuera de su casa esa noche, moriría sin remedio. La costumbre de no salir de casa la noche de Pascua se observó a lo largo de los siglos y aun los judíos hoy día continúan con esa tradición que consideran un mandato bíblico. Las únicas salidas de casa en esa noche son las de los comensales que han celebrado el Pesaj en casa ajena y que van de regreso a sus domicilios, algo que evidentemente sucedería en el tiempo de Moisés, cuando las familias demasiado pequeñas para consumir un cordero lo compartían con sus vecinos, como indica Exodo:12,4.

    En tiempos de Jesús, pues, nadie salía de su casa en la noche de Pascua. Si el relato evangélico especifica que Jesús salió aquella noche de la ciudad con sus apóstoles, eso evidenciaría que la cena no fue la de Pascua.

    2) El huerto de Getsemaní estaba fuera de la muralla. Al caer la noche se cerraban todas las puertas y nadie podía salir de la ciudad o entrar en ella. Además la vigilancia de los soldados romanos era acérrima al respecto.

    3) Los romanos no permitían concentraciones o reuniones de varios individuos, ni dentro ni fuera de la ciudad. Y menos de noche, ya que pudiera ser que los reunidos estuvieran tramando algún tipo de subversión en algún lugar escondido. Cualquier reunión era sospechosa y los romanos la disolvían incluso con violencia y muerte de los concentrados. Otro asunto era cuando dentro de la ciudad se reunía una gran cantidad de forasteros para la Pascua. Todos los ciudadanos estaban estrechamente vigilados por la soldadesca.

    4) A primeros de abril, que es cuando se supone que ocurrió el 14 de Nisán del año 33, aún hace bastante frío en Jerusalén por la noche, dada la altura montañosa donde se ubica. La temperatura máxima de noche en esa fecha temprana de abril puede alcanzar los 10 grados (12 grados después de mediados de abril), algo poco soportable para pasar gran parte de las horas nocturnas al sereno.

    Ante este cúmulo de evidencias, difícil resulta creer que Jesús y los suyos, fieles cumplidores de la Ley, salieran aquella noche al huerto de Getsemaní, fuera de las murallas de Jerusalén. Es probable que este relato haya sido escrito en un tiempo muy posterior a aquel en que sucedieron los hipotéticos hechos. Desde luego, los escritores de los evangelios, si hubo varios, no estaban muy al corriente de la vida y costumbres judías del primer siglo.

 

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