jueves, 12 de febrero de 2015

Una incongruencia con la predicación por medio de los expositores en la calle

    Sucede algo curioso con la nueva predicación que se hace con carritos y expositores en la vía pública. Resulta que los hermanos no pueden abordar a los transeúntes como se hace habitualmente en la predicación por las calles. Los hermanos que atienden los expositores en la calle tienen ordenado que deben estarse quietos y, si alguien se acerca y pregunta, entonces es cuando deben predicarle y ofrecerle la literatura sin olvidar solicitar una contribución voluntaria para la obra mundial del Reino.

    Así la cosa, los hermanos informan a fin de mes tantas horas de predicación, las que hayan estado, con los expositores callejeros. Pero tenemos el caso de dos hermanos que nos dicen que el 90% de las horas en que han estado atendiendo los expositores en la calle  no han abierto la boca para predicar. Y sin embargo esas horas calladas, que son la mayoría, han de informarlas como predicación.

    Es decir, que ahora se informan como predicación las muchas horas que un testigo de Jehová se pasa en silencio con los carritos y expositores en las plazas. No nos imaginamos a Jesucristo y los apóstoles acarreando un expositor por los pueblos y aldeas y esperando en la plaza pública a que la gente se acerque a preguntarles. Jesús dijo que predicasen el Reino y eso implica llevar la iniciativa por medio de hablar a la gente, no esperar que la gente se acerque preguntando qué es lo que el predicador silencioso se trae entre manos.

    Tampoco nos imaginamos al apóstol Pablo con un carrito y esperando en las esquinas a que los transeúntes le preguntaran. Pablo predicaba abiertamente en las plazas públicas, lo mismo que Jesús y sus apóstoles. Y las personas interesadas en el mensaje los hospedaban en sus casas, en tanto que los huéspedes les ampliaban detalles sobre lo que habían predicado en la plaza.

    Con el nuevo sistema de predicación con expositores, los testigos de Jehová no toman la iniciativa de abordar a las personas que por su lado pasan, sino que esperan a que las personas se acerquen, no precisamente para predicarles acerca de ningún reino, sino para colocarles alguna pieza de literatura mediante la oportuna contribución que llaman voluntaria. Claro, la gente se huele que al final les van a pedir dinero y ni se acercan. Hemos estado varios días observando a hermanos con expositores y constatamos que los transeúntes se desvían un poco temiendo a ser abordados. Pero resulta que los hermanos tienen orden de no abrir el pico hasta que alguien se les acerque. Y por mantener el pico cerrado informan un montón de horas de predicación. Una verdadera incongruencia.       

 

 

 

7 comentarios:

  1. Atrás quedó el libro organizados,donde menciona que el tiempo usado para comer o viajar al territorio nonse cuenta, ni tampoco cuando el ministerio si nonhablaba con nadie al ir acompañado dentro publicador no se cuenta el tiempo tampoco.Ahora entonces,en lugar del nombre del publicador debe ir el del carrito y sus publicaciones quienes" hablan" o "testifican".

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    1. Pueden ver las fotos acá...con el permiso correspondiente..

      http://freemanfreedom.blogspot.com/2015/02/informaran-los-carritos-que-predican.html

      He elaborado este,usando lo que he leído en este post.

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  2. Atrás quedó el libro organizados,donde menciona que el tiempo usado para comer o viajar al territorio nonse cuenta, ni tampoco cuando el ministerio si nonhablaba con nadie al ir acompañado dentro publicador no se cuenta el tiempo tampoco.Ahora entonces,en lugar del nombre del publicador debe ir el del carrito y sus publicaciones quienes" hablan" o "testifican".

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  3. Bueno, tambien supongo que cuentan las horas que van paseando los sabados y domingos por la mañana, porque hace años recuerdo que iban parando y hablando con la gente, pero ahora solo pasean y pasean, hablando entre ellos, pero nunca los veo hablando con la gente, de hecho, hace años uno no los miraba o cambiaba de acera para que no le hablasen, ahora me los cruzo, voy despacio, los miro, y no se dirigen a mi para nada.

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    1. Je,je,je....había más ímpetu, en especial el que tenia "espíritu de precursor(pionero) buscaba como " engancharlo" y poder hablar con el o colocarle alguna publicación sino tenia tiempo de hablar.Esos eran las instrucciones dadas en las reuniones .

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  4. Si hay algo ridículo en esta organización estadounidense es el de estar informando mes a mes la cantidad de horas que predicó, la cantidad de revistas que distribuyó, las cantidad de personas que visitó, etc...¡Que absurdo.!

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