domingo, 9 de agosto de 2015

El cuerpo gobernante insinúa ahora que Russell no era ungido. ¿Se acercan nuevas luces?


    En La Atalaya de Julio de 2013 se lee lo siguiente: “En las décadas anteriores a 1914, Charles Russell y sus compañeros llevaron a cabo una labor similar a la de Juan el Bautista”.

    Russell, pues, es para el cuerpo gobernante similar a Juan el Bautista. Ahora bien, este Juan no era cristiano ni ungido. Jesucristo dijo que el menor en el reino de los cielos era mayor que Juan el Bautista. Por tanto, si Russell es similar a Juan el Bautista, quiere decir que Russell no era ungido y por eso al morir no resucitó a vida celestial. Y los compañeros de Russell tampoco eran ungidos, ya que el cuerpo gobernante los compara con Juan el Bautista. Así que ha de deducirse que en tiempos de Russell nadie pertenecía a los 144.000 ungidos.

    Sin embargo la grey continúa aferrada a la creencia de que los 144.000 comenzaron su ungimiento a partir del Pentecostés del año 33 y que ese grupo alcanzó nuestros días. ¿Es posible que esto cambie en breve tiempo, dado que el cuerpo gobernante compara a Russell y los suyos con Juan el Bautista?

    Nuevamente escuchamos -ya se oyeron las mismas campanas tiempo atrás, aunque ahora suenan más fuerte- que se acerca un cambio al respecto y que el grupo de 144.000 ungidos es diferente del de los ungidos que comenzaron su andadura a raíz del Pentecostés del año 33. Ello es así porque estos 144.000 solamente son mencionados en el libro de Apocalipsis, que se refiere al tiempo del fin, según el cuerpo gobernante. Ni Jesucristo ni los apóstoles ni otros cristianos sabían nada de los 144.000 que menciona Apocalipsis. Bien es verdad que por ahora todo es rumor, aunque hay ancianos que están al tanto de los nuevos campanazos; es más, se supone que el tema ha trascendido desde la central mundial.

    Así, pues, no es extraño que los de Patterson  cambien el entendimiento y establezcan que los 144.000 son los ungidos del tiempo del fin, a partir de 1919. Eso parecería explicar en cierto modo el crecimiento de los participantes de los emblemas en los últimos años, e incluso durante las pasadas siete décadas. El anuario de 1942 indica que había cerca de 14.000 ungidos, más o menos los mismos que hoy, a pesar de que durante esos 70 años el grupo tuvo sus altas y sus bajas. El anuario de 1949 da fe de que en el año anterior aumentó el número de ungidos un 140%, que después fue en descenso.

    Lo cierto es que la impresión que dan las cifras es que no se ha muerto ningún ungido desde principios de los años 40. Pero si este estancamiento de participantes de los emblemas y ahora su potencial crecimiento se mantiene, puede significar para el cuerpo gobernante que los 144.000 son un grupo especial de ungidos del tiempo del fin, y que hasta un tiempo no determinado en el transcurso de los siglos hubo otros ungidos de los que nada se sabe, a excepción de los primeros cristianos de los que habla la Biblia.

    Ya se debe de estar dando vueltas al asunto de que, como dice el Apocalipsis, la gran muchedumbre no aparece hasta después de la gran tribulación, y por lo tanto no pudo salir a escena en 1935. Se estima que se vislumbran grandes cambios doctrinales en el futuro cercano, en lo que respecta a los 144.000 y a la gran muchedumbre.

    Se oye decir que los 24 ancianos mencionados en Apocalipsis pudieran representar a los ungidos antiguos, cuyo número se ignora; es decir, el grupo de los 24 ancianos serían los que aparecieron en el año 33 y continuaron durante los siglos hasta que casi se extinguieron, en vista de que la mala hierba ahogaba al trigo. Russell apareció cuando nada se sabía de ese grupo ni contactó con él, y por eso este Russell es ahora considerado el precursor de los 144.000 del tiempo del fin. Un Juan Bautista de nuestros días, en palabras del cuerpo gobernante.

    Puesto que ahora se dice que el esclavo fiel y discreto fue nombrado en 1919, sería a partir de ese año que ‘se juntan los escogidos de los cuatro ángulos de la tierra’, según el evangelio; estos serían los 144.000 ungidos del tiempo del fin, mencionados en el Apocalipsis. Claro que por el momento queda en pura especulación; pero cosas más inverosímiles han sufrido drásticos cambios doctrinales en los últimos años, como el tema de la generación.

    El tiempo dirá lo que realmente se guisa en las cazuelas del cuerpo gobernante. Pero que no nos sorprendan las nuevas luces que evidentemente se acercan (¿soltarán algo en octubre?). Por de pronto y como aviso, los de Patterson ya dejaron caer que Russell y sus compañeros llevaron a cabo una labor similar a la de Juan el Bautista, quien no era ungido. Ni siquiera cristiano.

 

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