lunes, 11 de abril de 2016

¿De dónde sale el año 1914? La verdad (3)


 

    No habiendo acontecido en 1925 la tan anunciada resurrección de los patriarcas ni el Armagedón, Rutherford declaró literalmente que ‘había hecho el asno’. Sin embargo no abandonó la idea de que los patriarcas resucitaran en cualquiera de aquellos años. Por esa razón solicitó a los Estudiantes de la Biblia que aportaran fondos para la construcción de una mansión para los patriarcas. Se recaudaron 25.000 dólares, una suma altísima para la época, máxime cuando ya la nación entraba en la Gran Depresión económica. Un obrero especializado ganaba entonces 150 dólares al mes.

    Recolectado el dinero, en 1929 Rutherford comenzó a edificar en San Diego, California, la mansión Beth Sarim, que significa ‘Casa de los Príncipes’. Con todo lujo de detalles y un Cadillac de 16 cilindros en el garaje, valorado en unos 7.500 dólares de los de entonces, se terminó de construir la casa en 1930 y, mientras se esperaba a los patriarcas, el propio Rutherford la ocupó. En Nueva York tenía Rutherford otro Cadillac de 16 cilindros financiado por los Estudiantes de la Biblia.

    Por si Beth Sarim no fuera suficiente, Rutherford adquirió en 1939 unos terrenos colindantes y mandó edificar la mansión que denominó Beth Shan (o Casa de Seguridad), con dos sofisticados refugios antiaéreos que fueron descubiertos cuando se vendió la finca, refugios que Rutherford construyó pensando que la guerra mundial se extendería a los Estados Unidos. Acceder a esta segunda mansión era realmente difícil, dado lo escabroso del terreno. Se ignora de dónde consiguió los fondos para esta construcción.

    Falleció Rutherford en Beth Sarim el 8 de Enero de 1942 y su cadáver permaneció tres meses y medio en una nevera de hielo, mientras se esperaba el permiso correspondiente para poder ser enterrado en la propia Beth Sarim, como era el deseo del finado. Denegado finalmente el permiso, Rutherford fue enterrado en secreto. En la actualidad no se sabe dónde exactamente está su tumba. La Sociedad Watch Tower declaró en su día que Rutherford fue enterrado en el antiguo terreno de la radio de los Estudiantes de la Biblia, en Staten Island, New York. Sin embargo el terreno ya no era propiedad de Watch Tower cuando murió Rutherford y allí no se permitía enterrar a nadie. Gran parte del lugar lo ocupa una iglesia y un cementerio metodista, sin enterramientos desde el siglo XIX.

    Contrasta el entierro de Rutherford  con el de su antecesor Russell, que tuvo el sepelio de un rey en el cementerio de Pittsburg, cerca de donde hoy se levanta el gran Centro Masónico. Junto a su tumba se le edificó a Russell una suntuosa pirámide, adornada con el célebre símbolo masónico de la cruz y la corona. Tumba y pirámide puede contemplarlas hoy cualquier visitante.

    Sucedió a Rutherford en la presidencia de la Watch Tower Natan H. Knorr. Durante tres largas décadas Knorr, que era más comercial que teólogo, contó con el apoyo incondicional del vicepresidente Fréderick W. Franz, que se encargaba de redactar, como único teólogo de la Sociedad, la mayor parte de la literatura, tanto de las revistas como de los libros y folletos. La junta directiva de la Sociedad no mediaba en asuntos espirituales, sino únicamente en temas mercantiles. Franz llegaría a ser presidente en 1977, tras el fallecimiento de Knorr.

    En 1943 Franz escribió el libro ‘La verdad os hará libres’. A través de él dio a conocer las nuevas fechas mediante las cuales pretendió corregir el error de un año menos en el cómputo de los célebres 2.520 años de los tiempos de los gentiles. En resumen, lo que hizo Franz, en nombre de la Sociedad, fue: primero, suprimir la fecha de 1874 que se predicaba como la de entronización de Cristo en su reino celestial y pasarla a 1914; segundo, hacer de 1914 el año del inicio del reinado de Cristo; tercero, pasar la venida física de Cristo y el Armagedón a un tiempo futuro, estimado en una generación; cuarto, adelantar el año de la hipotética destrucción de Jerusalén del 606 al 607 a.e.c., a fin de que cuadraran los 2.520 años con la fecha de 1914; quinto, adelantar la presumible fecha de salida del destierro de los judaítas del año 536 al 537 a.e.c., a fin de que cuadraran los 70 años entre el 607 y el 537 a.e.c.

    En el primer lustro de los sesenta Franz escribió el polémico libro ‘Vida eterna en libertad de los hijos de Dios’. En él aseguraba que en 1975 se cumplían 6.000 años de la creación del hombre y dejaba caer que a continuación empezaba el milenio de Cristo. La implantación de este milenio suponía que Cristo vendría al tiempo de comenzar el mismo y traería el Armagedón. Así que todos los lectores entendían que el Armagedón vendría para 1975. Se editaron numerosas publicaciones al respecto y se dieron interminables discursos por todo el mundo durante años. Muchos hermanos vendieron sus propiedades, dejaron sus trabajos pensando que el Armagedón vendría para 1975 y se dedicaron a predicar de tiempo completo. El cuerpo gobernante y la Watch Tower aprobaron expresamente dicho proceder en su hoja del Ministerio del Reino, que se distribuía en las congregaciones.

    Pasó 1975 y no vino el Armagedón. Eso causó gran decepción entre los adeptos y muchos abandonaron el movimiento. La Sociedad salió al paso argumentando que los lectores habían entendido mal al creer que en 1975 venía el Armagedón; pero en 1980 el cuerpo gobernante tuvo que admitir su culpa en hacer entender que la venida de Cristo en 1975 era segura. A pesar de ello, algunas publicaciones de la Watch Tower sugerían que el fin vendría antes de que acabara el siglo XX. En alguna vieja Atalaya aún puede leerse: ‘La obra de predicación se completará antes de que termine el siglo XX’. Esto se corrigió y en su lugar hoy aparece el texto: ‘La obra de predicación se completará en breve’. Pero en las atalayas sueltas que ya tenían los testigos no pudo evidentemente cambiarse el texto antiguo. (Continúa en la parte 4).  


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