viernes, 11 de noviembre de 2016

La famosa tablilla cuneiforme VAT 4956


 

    Aún siguen midiéndose las fechas de los acontecimientos históricos partiendo del año de la caída de Babilonia: el 539 antes de la era cristiana (a.e.c.). Sin embargo el año en cuestión no se considera fecha absoluta, ya que no está comprobado astronómicamente. El 539 a.e.c. es fecha exacta, pero no absoluta. No obstante, hoy día ya se miden los tiempos de la Historia por la nueva fecha científica absoluta, la cual está corroborada por la Ciencia de la Astronomía. Se trata del año 568 a.e.c., catalogado precisamente como ‘fecha científica absoluta’. ¿De dónde sale este año? Se ha llegado a él gracias a la tablilla cuneiforme VAT 4956, de la que se han descubierto dos copias idénticas en las excavaciones de la antigua Babilonia.

    La tablilla VAT 4956 inicia su texto diciendo que está escrita en el año 37 de Nabucodonosor. En ella figuran, dadas en un lapso específico, veintiocho posiciones de los cinco planetas en aquel tiempo conocidos (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), con relación a la Luna y ciertas estrellas. En trece de esas posiciones aparece la Luna. Los astrónomos tradujeron los datos de la tablilla a nomenclatura moderna e introdujeron todo ello en un sofisticado programa informático que calcula los eclipses y las posiciones astronómicas dentro de un periodo de 25.920 años. ¿Por qué ese largo periodo de 25.920 años?

    La Tierra tiene tres movimientos principales: el de rotación sobre su eje inclinado, cuya vuelta dura un día; el de traslación alrededor del Sol, que dura 365 ó 366 días, y el de precesión de los equinoccios, que dura 25.920 años. El movimiento de precesión se entiende si comparamos la Tierra con un trompo. El trompo gira sobre su eje inclinado al tiempo que se desplaza o traslada por el suelo. Un tercer movimiento del trompo es el del cabeceo de su eje inclinado.

    Pues bien, ese movimiento de cabeceo del eje en sentido circular es en la Tierra el movimiento de precesión. El eje de la Tierra apunta hoy a la estrella Polar de la Osa Menor; pero cada 2.160 años señala a una estrella guía diferente. Al cabo de 12 periodos de 2.160 años habrán transcurrido 25.920 años y el eje terrestre volverá a apuntar a la estrella Polar, salvo que un cataclismo de grandes proporciones lo impida. Durante esos 25.920 años las posiciones estelares son diferentes día a día. Solamente vuelven a repetirse al cabo de los 25.920 años.

    Los datos de la tablilla VAT 4956 que los astrónomos introdujeron en el programa informático profesional con el que habitualmente trabajan apuntaron inequívocamente al año 568 a.e.c. como fecha de las veintiocho posiciones estelares del año 37 de Nabucodonosor. Quiere decir que el 568 a.e.c. se corresponde con el año 37 de Nabucodonosor. Si sumamos 37 años al 568 a.e.c., llegamos al 605 a.e.c. como año de ascenso de Nabucodonosor al trono de Babilonia. El año 605 a.e.c. para la subida al trono de Nabucodonosor está asimismo corroborado por otras líneas de evidencia.

    Así, pues, el año 568 a.e.c. ha sido estimado por astrónomos, arqueólogos e historiadores como ‘fecha científica absoluta’ y es fecha que sirve hoy de pauta para calcular con exactitud las demás fechas de la Historia. La fecha comprobada del 568 a.e.c. está siendo acogida por todos los colectivos mundiales, excepto por los testigos de Jehová. ¿Por qué razón? Porque les echa por tierra la doctrina de que los judaítas estuvieron 70 años desterrados en Babilonia después de que Nabucodonosor destruyera Jerusalén en el año 18 de su reinado. Esa doctrina es la base de la fecha de 1914.

    Para los testigos de Jehová Nabucodonosor subió al trono en el año 625 a.e.c. y no en el 605 a.e.c., como lo demuestran la Historia, la Arqueología y la Astronomía. Y como Nabucodonosor fue contra Jerusalén en su año 18, la fecha de arrasamiento de la ciudad es para los Testigos el año 607 a.e.c., cuando históricamente ello aconteció en el 587 a.e.c. A la fecha del 607 a.e.c. le añaden los supuestos 2.520 años del tiempo de los gentiles y llegan así a 1914 como año del inicio del tiempo del fin y del reinado de Jesucristo en los cielos. La fecha del 607 sale de añadir 70 años al 537 a.e.c., año en que los testigos calculan que los judaítas salieron del destierro babilonio.

    ¿Qué ocurriría si los Testigos descubrieran que los desterrados de Jerusalén en el año 18 de Nabucodonosor no estuvieron 70 años en Babilonia? Ocurriría que la fecha de 1914, que es el eje de la predicación de los Testigos, se vendría abajo. ¿Y por qué los Testigos enseñan que Jerusalén cayó en el 607 a.e.c.? Porque esa fecha es un arreglo de la del 606 a.e.c. que el adventista Barbour le pasó a Russell y éste no investigó sobre su veracidad. Si Russell hubiera investigado, habría descubierto que Jerusalén cayó a manos de Nabucodonosor en el 587 a.e.c.   

    ¿Por qué no aceptan los testigos de Jehová la fecha 568 a.e.c. que se desprende de la tablilla VAT 4956? Porque el año 37 de Nabucodonosor les llevaría al 605 a.e.c. como inicio del reinado del mismo, y por tanto su año 18 desembocaría en el 587 a.e.c. Los Testigos solamente aceptan de la VAT 4956 las trece posiciones lunares y dicen sin más que las mismas se dieron en el año 588 a.e.c., a fin de que les cuadren las cuentas. Pero las posiciones de los astros que da la tablilla no se corresponden con las de ese año 588 a.e.c. Ni siquiera se corresponden las posiciones de la Luna. ¿Por qué no?

    La Luna tiene un periodo de traslación de 18 años y 10 días llamado Saros. Al cabo de ese tiempo la Luna la vemos en el mismo lugar del firmamento con respecto a las constelaciones. El periodo Saros del año 568 a.e.c. sí se correspondería con el que se dio en el 586 a.e.c., pero no con el del año 588 a.e.c. Pero si los Testigos admiten el año 586 a.e.c. como periodo Saros de la Luna con respecto a la tablilla VAT 4956, entonces se les descuadra la fecha de 1914, ya que habría que contar el año 37 de Nabucodonosor en el 586 a.e.c. y 37 años atrás les llevarían al año 623 a.e.c. como inicio del reinado de Nabucodonosor. El año 18 de este monarca les situaría a los Testigos en el 605 a.e.c. como año de la caída de Jerusalén y el cautiverio respectivo. Y si al 605 a.e.c. le añaden los famosos 2.520 años, ello les lleva a 1916 como año del inicio del reinado de Jesucristo en los cielos, quedándoles sin efectividad la fecha de 1914 en la que están anclados.   

    La tablilla VAT 4956 ha caído como jarro de agua fría a la enseñanza que tradicionalmente imparte el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová. Por la VAT 4956 y la Astronomía se demuestra que el año 37 de Nabucodonosor fue el 568 a.e.c. y no el 588, como enseñan los Testigos. La tablilla VAT 4956 realmente les descuelga la fecha de 1914, la cual está basada en la falsa fecha del 606 a.e.c. que dio a conocer el adventista Barbour.
 
 

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