martes, 25 de febrero de 2014

Los evangelios ¿empezaban y terminaban de manera similar cuando se escribieron? Los textos añadidos posteriormente.


 
    Analizando los cuatro evangelios canónicos, nos damos cuenta de que en un principio debieron comenzar y terminar de manera similar, dando la impresión de que se deben a una sola pluma, y así se deduce cuando se estudia con detenimiento su redacción, cuyos principios y finales chocan con el cuerpo evangélico.

    Si a los evangelios de Mateo y de Lucas les quitamos los dos primeros capítulos, que en términos generales hablan del nacimiento de Jesús en  Belén; y si borramos los dieciocho primeros versículos del evangelio de Juan, respectivamente, los cuatro evangelios coinciden en principiar sus relatos con la predicación de Juan Bautista en el desierto. Además, si dejamos de lado el último capítulo de Mateo, Marcos y Lucas, así como los dos últimos capítulos de Juan, vemos que los cuatro finalizan con el enterramiento de Jesús.

    Los cuatro evangelios, pues, coincidirían en sus comienzos y finales. Eso significa que los comienzos y finales de los cuatro evangelios, a excepción del comienzo de Marcos, han sido alterados en algún tiempo atrás.

    Los dos primeros capítulos de Mateo y Lucas, que relatan supuestos hechos previos al bautismo de Jesús, tienen que ser forzosamente espurios. Igualmente lo son todos los relatos de la resurrección y apariciones de Jesús, que evidencian un añadido posterior. Además al evangelio de Juan le fue añadido aún con más posterioridad el capítulo 21, que está de más porque el capítulo 20 termina diciendo que Jesús ejecutó otras muchas señales que no están escritas, pero que las escritas eran suficientes para creer. Eso significa que sobra el capítulo posterior, que por si fuera poco inserta textos esotéricos de la numerología pagana. Tal es el caso de los 153 peces que se dice que pescaron los apóstoles. El 153 era en la antigüedad un número mágico, cuyas cifras suman 9 y que representaba a la diosa madre universal. Dicho número 153 se obtiene sumando los números 1 al 17 inclusive. El 17 también se consideraba mágico al sumar 8, que era el número del dios y consorte de la diosa.   

    Espurios son asimismo varios capítulos del evangelio de Lucas, concretamente Lucas 6:45 a 8:26 y Lucas 9:51 a 18:14, que no figuran en los códices más antiguos. Estos fueron añadidos por la Iglesia Católica en el siglo XV -y así lo reconoce ésta hoy-, un siglo antes de separarse de ella los protestantes, por cuya razón figuran también los aludidos textos en las biblias de estos últimos. Los testigos de Jehová los incluyen en su versión bíblica sin saber su procedencia, ya que los testigos proceden de los Estudiantes Internacionales de la Biblia y éstos a su vez de sectas del protestantismo, como los adventistas.

    En realidad la base doctrinal de los testigos de Jehová, la de los siete tiempos y el año 1914, procede de las creencias adventistas que Russell aceptó, sin investigar si eran ciertas o no, del adventista Barbour. Hoy el Cuerpo Gobernante sabe de la inexactitud de las fechas, pero no puede de momento dar marcha atrás, aunque ya ha empezado a suprimir la fecha de 1918, que era una invención de Rutherford, tal como lo es la fecha de 1919 que continúa en vigor porque sin ella queda sin efecto el nombramiento del esclavo fiel y discreto. Las fechas 1918 y 1919 las publicó Rutherford por vez primera en la Atalaya del 15 de febrero de 1927. Rutherford arguía que Jesucristo había inspeccionado a su esclavo en 1918 y que en 1919 lo había nombrado sobre todos sus bienes. El supuesto esclavo que vivía en los años 1918 y 1919, por supuesto, no se enteró ni de la inspección ni del nombramiento hasta 1927, en que Rutherford así lo declaró como dogma de fe, so pena de excomunión de quien no aceptase tal incomprensible inspección y nombramiento.

    Es de observar que en aquel tiempo no existía un cuerpo gobernante que llevase la delantera en los asuntos doctrinales. El presidente de la Watchtower era el supremo y poderoso dictador religioso, hasta que en 1976 tomó el poder el cuerpo gobernante formado en 1971, rebajándole los humos al presidente watchtoweriano. En la actualidad se toma como cuerpo gobernante a la antigua junta directiva comercial de la Watchtower, aunque hoy día conviven tanto la junta directiva como el cuerpo gobernante.

    Retomando el punto dejado atrás, para dar credibilidad al engaño perpetrado en el evangelio de Lucas, la Iglesia falsificó varios códices con letra que imitaba a la de viejos tiempos y coló esos códices como mucho más antiguos. Es lo que siempre ha hecho la Iglesia, reescribiendo su historia y falsificando documentos que presenta como escritos varios siglos atrás.   

    También es lo que hizo Eusebio de Cesarea cuando en el siglo IV escribió la Historia Eclesiástica y las cartas de los padres apostólicos. Eusebio dijo que consultó textos antiguos; pero bien sabía que todo era una invención suya. Si realmente hubiera existido tal consulta, Eusebio no hubiera tenido tiempo de escribir en toda su vida cuanto escribió y nos pasó como historia verídica. Ese trabajo de investigación hubiera supuesto muchas décadas; pero Eusebio lo despachó todo en tiempo récord, casi de la noche a la mañana. Jamás existieron los padres apostólicos y apologetas anteriores al concilio de Nicea, en el 325. La historia no da razón de ninguno de ellos ni de los primeros papas y obispos anteriores a dicho concilio. Todo fue creación de Eusebio. Y dejamos para otra ocasión cuanto al respecto tiene que ver con los libros del Nuevo Testamento, todos ellos con el mismo estilo de redacción y hasta las mismas muletillas.

    Los mencionados textos insertados en Lucas han sido tomados en su mayoría de relatos paralelos en el evangelio de Mateo, siendo otros muchos textos pura invención de los autores de la falsificación. Entre los precitados figura la parábola del hijo pródigo y la del hombre rico y el mendigo Lázaro, que son una adaptación de cuentos de la antigua literatura profana en boga.

    Igualmente es un texto espurio el que tanto cita el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová para defender que Jesucristo tenía en cuenta a los 144.000 ungidos. Se trata de Lucas 12:32 que dice: “No temas, rebaño pequeño”. En los códices de mayor antigüedad, como el Sinaíticus, descubierto en el siglo XIX en el monasterio de Santa Catalina del monte Sinaí, no figura ese concreto texto ni muchísimos otros que se insertan en nuestras biblias. Ya el propio descubridor del manuscrito del Sinaí, Konstantin von Tischendorf, se llevó las manos a la cabeza al observar lo tremendamente manipuladas que estaban las biblias de su tiempo, que son también las del tiempo actual.
 
 
 

lunes, 24 de febrero de 2014

¿Se refirió Jesucristo a los ungidos con el vocablo “generación”?


   El Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová arguye que Jesucristo alude a los ungidos con la palabra “generación”, y concretamente a los apóstoles que le escuchaban, cuando dijo que “no pasará esta generación”. Pero resulta que los apóstoles no eran ungidos cuando Jesucristo les habló de la generación. No llegaron a ser ungidos, según el esclavo fiel y discreto o Cuerpo Gobernante, hasta que no recibieron el espíritu santo en el Pentecostés del año 33 de nuestra era.

    Por lo tanto, Jesucristo no estaba hablando a una generación de ungidos, puesto que los apóstoles no lo eran en aquel momento. Así que el Cuerpo Gobernante yerra descaradamente, aún a sabiendas, cuando asegura que Jesucristo aplicó a los ungidos el término “generación”.

    Una generación es lo que siempre ha sido y eso no tiene vuelta de hoja. Buscarle más pies al gato porque no se hayan cumplido las supuestas profecías que machaconamente proclama el Cuerpo Gobernante sobre el fin del sistema mundial, y que luego no se cumplen, es salirse por la tangente.

    Según el Cuerpo Gobernante, un escritor de la famosa Generación española del 98, por citar un ejemplo, que hubiera solapado o traslapado a otro escritor más joven formaría una sola generación con este último, a pesar de la distancia en el tiempo. Es decir, según el ejemplo que se da, el escritor de la Generación del 98 y el de la generación posterior traslapado son una sola y misma generación, aunque dicha hipotética generación dure en conjunto 160 años.

    En resumen: Jesucristo no pudo referirse a los ungidos con la palabra “generación” porque sus oyentes no eran ungidos en aquel tiempo. Ni mucho menos podía referirse a una generación de dos mil años después. Los acontecimientos del siglo I demuestran que con la palabra “generación” Jesucristo se estaba refiriendo a los judíos de su día, los cuales sufrirían 37 años más tarde la destrucción de su ciudad y del templo y serían testigos del fin del sistema judío, todo lo cual era lo que aquel estaba profetizando. Querer trasladar la generación a nuestro tiempo porque el evangelio mencione un fin de los tiempos es “mezclar lentejas con garbanzos en el mismo potaje”, como se dice allá en la madre España.

 

jueves, 20 de febrero de 2014

Dos testigos de Jehová conversan sobre la Cena del Señor


    -Hola, Juan. Aunque soy anciano de congregación, de esto que voy a exponerte sabes tú más que yo y me podías ayudar a entenderlo.

    -Ya me dirás, Pedro.

    -Verás. Si Jesucristo celebró la cena de pascua judía con sus apóstoles el año de su muerte y esa cena tuvo lugar al comenzar el 14 de Nisán, es decir, más o menos hacia las 6 ó 7 de la tarde hora solar, cuando ya anochecía, ¿quiere eso decir que el cordero de pascua se inmoló el día 13 por la tarde?

    -Tal como lo explica el Cuerpo Gobernante, así es. Si Jesucristo celebró ese año la cena de pascua judía al empezar el 14 de Nisán, eso significaría que el cordero habría sido sacrificado en la tarde del día 13 de Nisán. De otra manera no se podría celebrar la cena de pascua judía.

    -Te lo pregunto, Juan, porque al releer el capítulo 12 de Exodo me doy cuenta de que el cordero había que matarlo el día 14 de Nisán. O eso es lo que entiendo.

    -Y entiendes bien. Pedro. Exodo 12:3,6 y 8, dice, leyendo lo más destacable: “El día diez de este mes han de tomar para sí cada cual una oveja…  Y tiene que continuar bajo salvaguardia de parte de ustedes hasta el día catorce de este mes, y toda la congregación de la asamblea de Israel tiene que degollarlo entre las dos tardes… Y tienen que comer la carne esa misma noche”.

    -Y esa misma noche ya sería la que daba entrada al día 15 de Nisán, pues los días judíos comenzaban al anochecer, después del crepúsculo, si no he entendido mal.

    -Así es. Ya ves que el texto de Exodo dice que el cordero había que sacrificarlo entre las dos tardes del día…

    -… del día 14. Creo que está claro.

    -Perfecto, Pedro. Es lo que repite Números 9:5, donde se lee: “Entonces prepararon el sacrificio de la pascua en el primer mes, el día catorce del mes, entre las dos tardes”. ¿Y cuáles son las dos tardes?

    -Tengo entendido que entre la puesta del sol y el inicio de la oscuridad.

    -Pero si había que sacrificar el cordero después de la puesta del sol, ¿a qué hora cenaban?

    -Por la noche, evidentemente.

    -Sí, pero, ¿a qué hora avanzada de la noche?

    -¿Hora avanzada dices?

    -Claro, Pedro. Un cordero necesita mucho tiempo para matarlo, despellejarlo, aderezarlo y asarlo.

    -No había caído. ¿Cuánto tiempo puede precisar?

    -Matarlo, despellejarlo y aderezarlo, supongamos que lleva una hora larga. Y asarlo, tres horas como mínimo, eso, teniendo ya el horno encendido desde largo rato. Ya son cuatro horas como poco. Y se asaba con entrañas y todo, que así es como había que comerlo.

    -Entonces tendrían que degollar el cordero mucho antes de la puesta del sol; si no, cenarían a las tantas de la noche.

    -Ahí está la cuestión. El texto dice que el cordero se mataba “entre las dos tardes”. Las dos tardes no podían referirse al tiempo entre la puesta del sol y el anochecer. Después de la puesta de sol hay un periodo como de hora y pico de luz, pero aún no es el anochecer. Cuando ese periodo de luz se extingue es cuando empieza el anochecer y por tanto el nuevo día. Si el cordero se degollase después de la puesta total de sol, cerca del anochecer, la cena de Pascua se celebraría a muy altas horas de la noche, lo cual no es el caso en un pueblo como el judío, que cenaban pronto.

    -¿Y a qué tiempo se refiere entonces el texto de las dos tardes, Juan?

    -La primera tarde era la de la hora sexta, entre las 12 del mediodía y las 3 de la tarde. A partir de las 12 el sol, que estaba en el cenit, comenzaba a declinar. Y la segunda tarde era la de la hora nona, que empezaba a las 3 y terminaba a las 6 de la tarde, horario solar, cuando ya se ocultaba el sol y poco después se iniciaba el anochecer. Suponiendo que degollasen el cordero a las 3 de la tarde, para las 7 ó las 8 de la noche, hora solar, ya podían cenar. Tales horas son muy razonables para cenar, no las altas horas de la noche.

    -Claro, es razonable eso. Si empezasen a matar y preparar el cordero a las 6 de la tarde, cenarían como muy pronto entre las 10 y las 11 de la noche, hora solar. Demasiado tarde para cenar.

    -El historiador Josefo escribe que los corderos se mataban entre la hora novena y la undécima, O sea, entre las 3 y las 5 de la tarde, hora solar. Pero las 5 de la tarde parece una hora muy tardía para degollar el cordero y asarlo después, ya que la cena no estaría lista antes de las 9 de la noche, hora solar. Las 3 de la tarde sería la hora más prudente para sacrificar el cordero y asarlo, estando listo para poco después de las 7, hora solar, cuando ya anochecía.

    -Entonces, Juan, concretando, el cordero se sacrificaba entre las dos tardes del 14 de Nisán, no del 13 de Nisán, como entienden muchos.

    -El 14 de Nisán, Pedro. Es lo que realmente dice el texto bíblico. Pero como el día finalizaba hacia las 6 o 7 de la tarde y a esa hora empezaba el nuevo día, quiere decir que la cena de Pascua se hacía ya entrado el día 15 de Nisán.

    -Claro, el 15 de Nisán.

    -Y ese día 15 de Nisán, que empezaba hacia las 7 de la tarde, hora solar, cuando finalizaba el 14 de Nisán, era el primero de las tortas no fermentadas.

    -Sí, el primero, Juan. Y si mal no recuerdo, el último día de la fiesta era el día 21. Vamos, que la Pascua duraba siete días. Poco más de siete, si se cuenta el 14 de Nisán, cuando se sacrificaba el cordero entre las dos tardes y que era cuando realmente comenzaba la Pascua, aunque el consumo de tortas no fermentadas iba del 15 al 21 de Nisán, ambos inclusive.

    -Así es, Pedro. Como dice Levítico: 23:5: “El día catorce del mes, entre las dos tardes, es la pascua a Jehová”. Es decir, que la Pascua empezaba entre las dos tardes del día 14. Y la cena, por tanto, la celebraban al anochecer, entrado ya el día 15. Y si, cuando celebraron la primera Pascua, salieron de Egipto horas más tarde, en la madrugada, ¿qué día salieron de la esclavitud?

    -El mismo día 15 de Nisán, por supuesto.

    -Exacto. Por eso era fiesta ese día, el 15 de Nisán. Era en realidad la fiesta nacional de liberación del pueblo israelita. Levítico 23:6,7 dice: “Y el día quince de este mes es la fiesta de las tortas no fermentadas a Jehová. Siete días deben comer tortas no fermentadas. En el primer día harán que se celebre una convocación santa. No podrán hacer ninguna clase de trabajo laborioso”. La fiesta era el día 15. El día 14 no era fiesta, sino que se observaba como el día de la preparación de la Pascua. En ese día fue cuando murió Jesucristo.

    -Sí, el 14 de Nisán cerca de  la hora nona, como dicen Mateo y Marcos, o sobre las 3 de la tarde. Juan 19:14 dice que “era el día de la Preparación”.

    -Que era cuando se sacrificaban los corderos para la cena de Pascua. En Marcos 14:12 leemos: “El primer día de las tortas no fermentadas, cuando acostumbraban sacrificar la [víctima de la] pascua”. El 15 de Nisán, que era el primer día de las tortas no fermentadas, empezaba cerca de las 7 de la tarde, finalizando así el día 14, cuando se sacrificaba el cordero.

    -Ya, Juan, y entonces está claro que Jesucristo no pudo haber celebrado la cena de Pascua judía el año de su muerte.

    -Exacto. No pudo haberla celebrado porque para entonces ya estaba muerto y enterrado, o al menos depositado en una cueva, a la espera del embalsamamiento. Ya sabes que las mujeres fueron con los ungüentos a la tumba el primer día de la semana.

    -¿Y qué cena es la que celebró Jesucristo con sus apóstoles?

    -Evidentemente, una de despedida. Hay quien la llama Pascua de Jesucristo, para diferenciarla de la Pascua judía. Por cierto, los apóstoles no eran aún ungidos, ya que el ungimiento les vino después, cuando el espíritu santo fue derramado sobre ellos.

    -Ah… es interesante eso de que los apóstoles no eran aún ungidos cuando celebraron la cena del Señor. Porque hoy día solamente participan de ella los ungidos. Pero, Juan, si los apóstoles no eran ungidos cuando participaron de aquella cena…

    -… tal vez eso choca con la decisión del Cuerpo Gobernante de que los no ungidos no pueden participar de los emblemas. Pero ya ves, Pedro, que los apóstoles no eran ungidos cuando participaron de ellos.

    -Eso, Juan, da mucho que pensar…

    -Sí, Pedro, mucho que pensar.

 

 

 

martes, 18 de febrero de 2014

¿Cómo pudieron Jesucristo y sus apóstoles salir fuera de Jerusalén la supuesta noche de Pascua?



    Según el relato evangélico, después de la cena que muchos creen que era la de Pascua judía o Pesaj, Jesucristo y sus apóstoles salieron muy de noche al huerto de Getsemaní. Por ejemplo, en Juan 18:1 (TNM) se lee: “Jesús salió con sus discípulos al otro lado del torrente invernal de Cedrón a donde había un huerto, y él y sus discípulos entraron en él”.

    ¿Cómo pudo ser esto posible? Al respecto cabe exponer las siguientes lógicas objeciones:

    1) Si Jesús salió de Jerusalén de noche para ir con los suyos al huerto de Getsemaní, la cena celebrada no era la de Pascua judía, ya que nadie podía salir de casa esa noche. En Exodo 12:21 se lee, con respecto a la cena de Pascua: “Ninguno de ustedes debe salir de la entrada de su casa hasta la mañana”.

    Cierto que esta instrucción la dio Moisés cuando se promulgó la primera pascua en Egipto, por causa de que esa noche moriría todo primogénito cuyo dintel de la casa paterna no estuviera teñido con la sangre del cordero sacrificado para la cena. Si algún primogénito de los israelitas le diera por salir fuera de su casa esa noche, moriría sin remedio. La costumbre de no salir de casa la noche de Pascua se observó a lo largo de los siglos y aun los judíos hoy día continúan con esa tradición que consideran un mandato bíblico. Las únicas salidas de casa en esa noche son las de los comensales que han celebrado el Pesaj en casa ajena y que van de regreso a sus domicilios, algo que evidentemente sucedería en el tiempo de Moisés, cuando las familias demasiado pequeñas para consumir un cordero lo compartían con sus vecinos, como indica Exodo:12,4.

    En tiempos de Jesús, pues, nadie salía de su casa en la noche de Pascua. Si el relato evangélico especifica que Jesús salió aquella noche de la ciudad con sus apóstoles, eso evidenciaría que la cena no fue la de Pascua.

    2) El huerto de Getsemaní estaba fuera de la muralla. Al caer la noche se cerraban todas las puertas y nadie podía salir de la ciudad o entrar en ella. Además la vigilancia de los soldados romanos era acérrima al respecto.

    3) Los romanos no permitían concentraciones o reuniones de varios individuos, ni dentro ni fuera de la ciudad. Y menos de noche, ya que pudiera ser que los reunidos estuvieran tramando algún tipo de subversión en algún lugar escondido. Cualquier reunión era sospechosa y los romanos la disolvían incluso con violencia y muerte de los concentrados. Otro asunto era cuando dentro de la ciudad se reunía una gran cantidad de forasteros para la Pascua. Todos los ciudadanos estaban estrechamente vigilados por la soldadesca.

    4) A primeros de abril, que es cuando se supone que ocurrió el 14 de Nisán del año 33, aún hace bastante frío en Jerusalén por la noche, dada la altura montañosa donde se ubica. La temperatura máxima de noche en esa fecha temprana de abril puede alcanzar los 10 grados (12 grados después de mediados de abril), algo poco soportable para pasar gran parte de las horas nocturnas al sereno.

    Ante este cúmulo de evidencias, difícil resulta creer que Jesús y los suyos, fieles cumplidores de la Ley, salieran aquella noche al huerto de Getsemaní, fuera de las murallas de Jerusalén. Es probable que este relato haya sido escrito en un tiempo muy posterior a aquel en que sucedieron los hipotéticos hechos. Desde luego, los escritores de los evangelios, si hubo varios, no estaban muy al corriente de la vida y costumbres judías del primer siglo.

 

lunes, 17 de febrero de 2014

La carta del juez Rutherford al canciller alemán Hitler (4)


    Continuación del texto íntegro de la ‘Declaración de hechos’ presentada por el presidente de la Sociedad Watchtower de los testigos de Jehová, J. F. Rutherford, al canciller alemán Hitler en 1933. Es traducción del Anuario de 1934 de la Watchtower:

    “Nuestros enemigos nos han acusado falsamente de recibir apoyo financiero de los judíos. Nada está más lejos de la verdad. Hasta este mismo momento, nunca ha habido el mínimo aporte de los judíos hacia nosotros. Somos los fieles seguidores de Cristo Jesús y creemos en él como el Salvador del mundo, en vez de ser como los judíos que rechazaron por completo a Cristo Jesús y negaron enfáticamente que él fuera el Salvador del mundo enviado por Dios para el bien del ser humano. Esto por sí mismo debería ser prueba suficiente para demostrar que no recibimos apoyo de judíos y que por tanto los cargos contra nosotros son maliciosamente falsos y solamente proceden de Satanás, nuestro gran enemigo.

    El mayor imperio y el más opresivo sobre la tierra es el imperio Anglo-Americano. Este es el Imperio Británico, del que forman parte los Estados Unidos. Han sido los comerciantes judíos del imperio Anglo-americano quienes han construido el mercado del capital y controlado los grandes negocios como un medio de opresión y explotación de los pueblos de muchas naciones. Ello es particularmente cierto de las ciudades de Londres y Nueva York, cuna y centro del mercado. Este hecho es tan evidente en los Estados Unidos, que hay un dicho en Nueva York que reza que ‘pertenece a los judíos, lo administran los católicos irlandeses y pagan la cuenta los americanos’. No altercamos con ninguna de estas personas; mas, como testigos por Jehová y en obediencia a su mandamiento en las Escrituras, nos sentimos obligados a manifestar estos hechos con el fin de que la gente sea iluminada con el propósito y la verdad de Dios.

    Se ha dicho que nuestros libros y nuestra literatura en general constituyen un peligro para la nación si éstos circulan entre las personas. Tenemos la certeza de que tal conclusión se debe al hecho de que nuestros libros no han sido cuidadosamente examinados por los gobernantes y, por lo tanto, no se han comprendido. Respetuosamente llamamos la atención al hecho de que esta literatura ha sido escrita originalmente en inglés americano y está adaptada a la forma de hablar de los Estados Unidos. Cuando se traducen nuestros libros al alemán dan la impresión de ser rudos. Admitimos que las mismas verdades pueden ser expresadas con menos dureza y de modo más agradable, si bien el lenguaje que nuestras publicaciones siguen se inspira en la Biblia.

    Debería tenerse en cuenta que tanto en el Imperio Británico como en Estados Unidos la gente común ha sufrido y está sufriendo debido al abuso del mercado del capital y los políticos inconscientes. Tal abuso ha sido apoyado por políticos de tendencia religiosa y, por consiguiente, los escritores de nuestros libros y otra literatura han utilizado lenguaje directo para llevar a la gente a un entendimiento apropiado. El lenguaje usado, sin embargo, no es tan fuerte o enfático como el que usó Cristo Jesús al denunciar a los falsos maestros y opresores de su tiempo.

    El actual gobierno de Alemania se ha declarado enfáticamente en contra de los opresores del mercado y en oposición a la malsana influencia de la religión en la política de la nación. Tal es exactamente nuestra posición; más aún, en nuestra literatura se explica la razón de la existencia del mercado opresor y la malsana influencia de la religión en la política. Las Santas Escrituras indican con claridad que estos instrumentos opresivos proceden del Diablo y el alivio final de los problemas lo traerá el Reino de Dios bajo Cristo. Es por lo tanto imposible que nuestra literatura pueda ser de modo alguno una amenaza o peligro para la paz y la salud del estado.

    Nuestra Organización no es política en ningún sentido. Solo insistimos en enseñar la palabra de Jehová Dios a la gente, sin obstáculos. No objetamos ni tratamos de evitar que alguien enseñe, ni objetamos las creencias de nadie. Solamente pedimos libertad para creer y enseñar lo que nosotros consideramos doctrinas bíblicas y entonces dejamos que las personas tomen su decisión de creer lo que deseen libremente. Conocer a Jehová Dios y su misericordiosa provisión para la humanidad es lo más importante para las personas, porque Dios ha declarado en la Biblia que donde no hay entendimiento de su Palabra las personas perecen (Proverbios 29: 18).

    Hemos dedicado nuestras vidas y nuestro sustento material a la labor de permitir que las personas lleguen a un entendimiento de la Palabra de Dios, y por lo tanto es imposible que nuestros libros y literatura sean una amenaza para la paz y seguridad de la nación. En lugar de estar en contra de los principios defendidos por el gobierno alemán, los apoyamos y afirmamos que Jehová Dios por medio de Cristo Jesús permitirá el cabal cumplimiento de dichos principios y otorgará a la gente paz y prosperidad, que es el deseo honesto del corazón de toda persona. (Continuará).

              

martes, 11 de febrero de 2014

Cuidado con los apóstatas y con los hermanos que pueden llegar a serlo


    En el estudio de La Atalaya de la semana del 3 al 9 de Febrero de 2014 se contempló el tema de los apóstatas, algo a lo que se dio amplia consideración en las seis congregaciones (2 de habla inglesa, 1 de habla italiana y 3 de habla hispana) cuyos contactos nos pasaron información. Tanto se extendieron los ancianos conductores en el asunto de los apóstatas que en cuatro de estas congregaciones no se pudieron leer lo últimos párrafos del estudio y se hicieron las preguntas a vuelapluma, habiéndose excedido en esta ocasión entre 8 y 12 minutos el tiempo asignado para el estudio del artículo de La Atalaya.

    Habitualmente, según venimos observando, el estudio de La Atalaya suele exceder en 5 ó 6 minutos, además de los 3 ó 4 minutos del discurso público. En las reuniones de la semana se suelen contar estos tiempos de exceso: 2 ó 3 minutos para el libro de congregación; 4 ó 5 minutos para la escuela y 5 ó 6 minutos para la reunión de servicio. Algunos ancianos argumentan que es más importante el alimento que se da en las reuniones que el tiempo que se emplea en darlas, y que por tanto, si es preciso alargar las reuniones 5, 10 e incluso 15 minutos más, se alargan. Otros ancianos son más estrictos en cuanto al tiempo y procuran ajustarse a lo asignado, aunque no lo consiguen. Pero lo corriente es que el horario total de reuniones supere los 7 minutos de promedio.

    En términos generales los conductores de La Atalaya en la semana aludida hicieron calenturientamente hincapié en que no solamente había que rechazar de lleno a los apóstatas que “sutilmente engañan a las ovejas de Jehová con sus medias verdades que no están en la Biblia”, sino que había que rechazar en primer lugar a los hermanos que hacen preguntas, exponen dudas o suscitan cuestiones doctrinales que el Cuerpo Gobernante no ha considerado. Se insertan a continuación varias expresiones polémicas, algunas traducidas, de los ancianos conductores de esta concreta Atalaya:

    “Todo hermano que escuche de otro la mínima sugerencia sobre asuntos doctrinales que a su juicio debieran ser corregidos por el esclavo debe exponerlo inmediatamente a los ancianos. Ningún hermano está autorizado para hablar a sus compañeros nada que no esté al cien por cien de acuerdo con lo que el esclavo enseña. La única conversación aceptable entre hermanos es sobre temas espirituales y sobre cómo mejorar en el estudio de las publicaciones y en la predicación. Las conversaciones sobre cuestiones laborales, comerciales o recreativas deben limitarse al mínimo, siempre fuera del salón del Reino”.

    “Si un hermano tiene alguna duda sobre algún punto bíblico o enseñanza del esclavo debe obligatoriamente ir a los ancianos y no hablar nada con cualquier miembro de la congregación. Los ancianos se reunirán en comité si es necesario y sopesarán el alcance de la duda e investigarán si la misma no obedece a que la persona ha estado entrando en blogs apóstatas. La duda puede ser el principio de la apostasía y de hecho lo es”.

    “Las familias tienen la obligación -es obligación y no sugerencia- de efectuar la reunión de la noche de adoración, de más de una hora de duración si es posible. En ella se ensayarán sobre todo presentaciones en la predicación y cómo abordar a las personas, entre otros temas, de acuerdo con las publicaciones del esclavo. Toda la familia debe volcarse en la predicación. Debe inculcarse además en los jóvenes la idea de que los apóstatas son el mayor veneno que puede existir para su espiritualidad y que deben rechazar enérgicamente los argumentos de aquellos, aunque parezcan lógicos o que inclusive estén de acuerdo con la Ciencia y la Historia”.

    “Las explicaciones de los apóstatas son un cebo para que el más cándido pique. Los jóvenes deben odiar con todas sus fuerzas todo lo que provenga de los apóstatas y evitar sus páginas en Internet o por el medio impreso. De paso se les recomienda a los hermanos que entren preferente y casi exclusivamente en la página jw.org de la Organización, donde hallarán abundancia de inagotable alimento espiritual”.

    “Ha de explicarse a los jóvenes que puede peligrar su espiritualidad si entran y comentan en redes sociales o de wasap, aunque no sean de apóstatas, perdiendo con ello gran parte de su precioso tiempo de estudio y predicación, y también de estudio seglar si aún están en etapa escolar. No es que ello sea del todo malo en principio, pero debilita la espiritualidad si se emplea demasiado tiempo en esa actividad que hace que se vaya dejando de lado el estudio de la Biblia y de las publicaciones de la organización, las cuales son más importantes que cualquier medio impreso o informático mundano, por muy culto que parezca ser”.

    “Cuidado con las aficiones o los hobbies, que conllevan emplear mucho tiempo. Un testigo de Jehová no puede dedicarse a ellas sin ser afectada negativamente la predicación, las reuniones cristianas y el estudio de la Biblia y de las publicaciones del esclavo. Quien dedica más tiempo del debido a sus aficiones no puede estar amando a Jehová con todo su corazón y fuerzas. Cuánto mejor es dejar de lado las aficiones que hoy día suponen una pérdida de tiempo y dentro de poco no servirán para nada”.  

    “Se anima a los hermanos a que prediquen más horas, algo así como un mínimo de 2 a 3 horas semanales. Al mismo tiempo se sugiere una hora diaria de estudio personal de la Biblia y las publicaciones del esclavo, aparte del tiempo preciso para prepararse La Atalaya, el libro de congregación y la reunión de servicio, que serían unas tres horas semanales, sin contar la noche de adoración. La predicación y el estudio constante, sin olvidar las reuniones y la asociación con otros cristianos, les mantendrán fuertes ante los ataques de los apóstatas”.

    “Se pide un apoyo más firme y uniforme a la obra mundial mediante las contribuciones y donaciones voluntarias. Es mucha la necesidad que hay que cubrir en la obra del Reino, sobre todo en los países pobres”.

     “Jesucristo dijo que si el ojo nos hace tropezar, deberíamos arrancarlo. Eso mismo es lo que debemos hacer con Internet si vemos que nos hace tropezar, sobre todo por causa de los apóstatas. En realidad no necesitamos Internet para nada. En la Organización de Jehová lo tenemos todo”.

     Además de las declaraciones expuestas, los comentarios de los hermanos fueron tajantes con respecto a rechazar como peste cualquier literatura o blog apóstata. Alguno comentó incluso que ciertas páginas científicas de Internet había que considerarlas igual que las de los apóstatas. Otros dejaron caer que lo mejor era no entrar en Internet para nada, a excepción de en la página oficial de la Organización, a la que por cierto se dará publicidad masiva en una campaña especial a realizar obligatoriamente por todos los testigos del mundo en el mes de agosto.

lunes, 10 de febrero de 2014

La carta del juez Rutherford al canciller alemán Hitler (3)


 

    Texto íntegro de la ‘Declaración de hechos’ presentada por el presidente de la Sociedad Watchtower de los testigos de Jehová, J. F. Rutherford, al canciller Hitler en 1933. Es traducción del Anuario de 1934 de la Watchtower:

    “Esta asamblea de pacíficos alemanes, ciudadanos respetuosos de la ley, que representan a otros muchos como ellos en Alemania, todos trabajadores industriosos para el bienestar de la gente de esta tierra, habiéndonos reunido en asamblea en Berlín este 25 de Junio de 1933, declaramos con gozo nuestra completa devoción al Dios Todopoderoso y a su Reino bajo Cristo Jesús, que con su sangre compró a la humanidad. Declaramos que las Santas Escrituras constituyen la palabra de Jehová Dios dada a los hombres para guiarlos rectamente, y que la palabra de Dios es la verdad y es de vital importancia que el hombre sepa de esta relación con Dios. Pedimos ser juzgados según las pautas de Dios.

    Jesucristo es el más grande testigo de la verdad de Dios y, como fieles y devotos seguidores de él, somos por su gracia testigos de la verdad. El propósito de esta Declaración es presentar un testimonio fiel y verdadero ante los gobernantes y el pueblo con respecto al nombre y el propósito de Jehová y nuestra relación con él. Hemos sido erróneamente acusados ante los poderes fácticos y líderes de este gobierno y ante el pueblo de esta nación. Para que el nombre de Jehová Dios en las mentes del pueblo, y para que su benevolente propósito sea mejor entendido y nuestra posición sea expuesta de modo justo ante las autoridades, pedimos respetuosamente a los gobernantes de la nación y al pueblo prestar consideración imparcial y justa a los hechos aquí expuestos.

    Las escrituras indican con claridad que el mayor opositor de Jehová Dios y el mayor enemigo de la humanidad es Satanás el Diablo, llamado también la Serpiente y el Dragón. Dicen las Santas Escrituras que Satanás, que es desde hace largo tiempo el gobernante del mundo, engaña y ciega a la gente para que las verdades sobre Jehová Dios y Cristo Jesús no brillen en las mentes de los hombres. (2 Corintios 4: 3,4). Usando frecuentemente medios fraudulentos y el engaño, Satanás ha inducido a personas honestas a hacer la guerra unas contra otras, con el fin de apartar al hombre de Dios y destruirlo. Por encima de todo, la gente necesita saber de Jehová Dios y de su misericordiosa provisión para otorgar bienestar general.

    El término ‘clero’, como se usa en nuestra literatura, se refiere a la clase de los supuestos maestros religiosos, sacerdotes y jesuitas, quienes emplean medios políticos impropios para obtener sus objetivos e incluso unen sus fuerzas con aquellos que niegan a Dios y al Señor Jesucristo. Esta es la misma clase a quienes Jesús se refirió como sus perseguidores. Que conste que no criticamos a ningún maestro religioso honesto.

    Cuando Jesús declaró la verdad a los judíos, fueron los sacerdotes y los fariseos, los que se le opusieron violentamente y lo persiguieron, levantando cargos de todo tipo contra él. Ellos rehusaron oir la verdad y Jesús les dijo: ‘¿Por qué no entienden lo que les digo? ¿Por qué no escuchan mis palabras? Ustedes son hijos de su padre el Diablo y hacen las obras de su padre. El fue asesino desde el principio y no permaneció en la verdad porque no había verdad en él. Cuando habla mentiras, las habla por sí mismo, porque es mentiroso y padre de la mentira. Y porque les digo la verdad, no me creen’. (Juan 8: 43-45). Aunque los fariseos y sacerdotes decían representar a Jehová Dios, Jesús les dijo que en realidad eran representantes del Diablo.

    No disputamos con persona o maestro religioso alguno; mas debemos llamar la atención sobre la actitud de quienes dicen representar a Dios y a Cristo Jesús, pero que son, de hecho, nuestros perseguidores y quienes nos presentan en falsos colores ante los gobernantes y ante las naciones. Como verdaderos seguidores de Cristo Jesús, debemos esperar tal oposición y lo mencionamos aquí como la explicación de por qué hemos sido mal presentados ante los líderes de la nación. Jesús les dijo a sus discípulos: ‘Recuerden lo que les digo, que el sirviente no es mayor que su amo. Si ellos [los falsos maestros religiosos] me han perseguido a mí, también les perseguirán a ustedes; si hubieran guardado mis palabras, también guardarían las de ustedes.’ (Juan 15: 20).
 
    Más aun, Jesús dijo que esta misma clase de hombres haría que ellos fueran acusados erróneamente ante las autoridades. Sus palabras fueron: ‘Tengan cuidado, porque ellos [los falsos maestros religiosos] los llevarán a tribunales [poder político]; los echarán de la sinagoga y los pondrán delante de reyes por mi causa, para testimonio ante ellos’. (Marcos 13: 9). Esto explica por qué Jehová Dios permite a sus fieles testigos ser perseguidos y calumniados, es decir, que aquellos con un mal espíritu se identifican a sí mismos como opositores de Dios y acarrean testimonio contra sí mismos. Idéntico espíritu materialista que provocó la persecución de Cristo Jesús existe ahora de vuelta, en forma de persecución a sus fieles seguidores”. (Continuará).
 
         

jueves, 6 de febrero de 2014

La carta del juez Rutherford al canciller alemán Hitler (2)


 

    En la revista La Atalaya del 1 de agosto de 1955 se lee (página 462): "El 25 de junio de 1933, en Berlín, 7.000 testigos de Jehová asistieron a una asamblea especial. Unánimemente respaldaron una resolución o manifiesto bajo el título 'Declaration of Facts' (Declaración de hechos). Esta resolución fue una enérgica protesta contra Hitler y su gobierno y contra despóticas interferencias en la obra de testificar de la Sociedad”.

    Defensores bienintencionados de la Watchtower publicaron en Internet solamente el escrito de presentación que acompañaba a la carta de Declaración de hechos, pero no la Declaración misma que aparece en el Anuario de la Sociedad Watchtower de 1934, donde se inserta íntegramente esta misiva de evidente congratulación con el régimen nazi que el juez Rutherford le dirigió al canciller Hitler y que fue la misma declaración que se leyó y de la que se tomó resolución en la asamblea de Berlín ante la multitud de Bibelforscher o Estudiantes de la Biblia allí congregados.

    Esta Declaración de hechos original, la carta propiamente dicha que Rutherford dirigió a Hitler en 1933, jamás fue publicada, ni en la revista La Atalaya ni en los libros impresos por la Sociedad Watchtower, a excepción del Anuario de 1934. Quienes por los medios informáticos publicaron el escrito de presentación de la Declaración de hechos de Rutherford, e incluso los escritores de La Atalaya de agosto de 1955 mencionada al principio, evidentemente difundieron una mentira piadosa, probablemente tratando de ocultar a los lectores que aquella Declaración de hechos nunca se había publicado. La realidad es que la Declaración de hechos adoptada en la Asamblea de Berlín no fue una enérgica protesta contra Hitler y su gobierno, como indica La Atalaya de agosto de 1955. La que sí constituyó una enérgica protesta fue la segunda carta que Rutherford dirigió a Hitler, carta a la que se dio amplia publicidad en la literatura de la Watchtower, reprochándole duramente al canciller la postura adoptada al no reconocer libertad de culto a los testigos alemanes.

    A partir del próximo artículo, publicamos completa la Declaración de Hechos que los Bibelforscher adoptaron en la Asamblea de Berlín y de la que Rutherford mandó imprimir 2,5 millones de copias. Para una comprobación y lectura detallada remitiríamos al lector al Anuario de 1934 de la Watchtower, en inglés, aunque no resulta fácil hacerse de un ejemplar. Adelantamos a continuación algunos textos polémicos de la aludida Declaración de hechos. Lo siguiente es traducción literal de varios párrafos del Anuario 1934 de la Watchtower:  

    "El mayor imperio y el más opresivo sobre la tierra es el imperio Anglo-Americano… Han sido los comerciantes judíos del imperio Anglo-americano quienes han construido y controlado los grandes negocios como un medio de opresión y explotación de los pueblos de muchas naciones”. (Página 134 del Anuario).

    “El actual gobierno de Alemania se ha posicionado en contra de los opresores que detentan los grandes negocios y contra la perniciosa influencia religiosa en la política de la nación. Esa es exactamente nuestra postura… Es por lo tanto imposible que nuestras publicaciones o la obra que realizamos puedan suponer un peligro o amenaza a la paz y a la seguridad del Estado”. (Páginas 135 y 136).

    “En lugar de estar en contra de los principios por los que aboga el gobierno de Alemania, nosotros estamos apoyando de lleno tales principios y señalamos que Jehová Dios a través de Jesucristo llevará a cabo la realización plena de estos principios y dará a la gente paz y prosperidad y lo que más anhela todo corazón honesto". (Página 136).

    “Un examen meticuloso de nuestros libros y publicaciones revelará el hecho de que los mismos grandes ideales mantenidos y promulgados por el actual gobierno nacional son descritos, promocionados y enfatizados en nuestras publicaciones, mostrando que Jehová Dios hará que estos altos ideales a su debido tiempo los alcancen todas las personas que aman la justicia y que obedecen el Altísimo. Por lo tanto, en lugar de ser nuestras publicaciones y nuestra obra una amenaza a los principios del gobierno actual, somos los mayores defensores de tan altos ideales.

    Nuestra hermandad estadounidense ha contribuido mucho para que se realice esta obra en Alemania, con aportaciones voluntarias en metálico, y eso en un tiempo cuando toda Alemania estaba atravesando una angustia extrema.

    El lenguaje utilizado en nuestros libros y publicaciones con respecto a la Liga de las Naciones ha sido una de las razones por las que se ha prohibido nuestra obra y la distribución de nuestros libros. Permítanos recordarle al actual gobierno y al pueblo alemán que fue esta Liga de las Naciones la que colocó sobre las espaldas del pueblo alemán cargas insoportables y muy injustas. Esta Liga de las Naciones compacta no fue creada por los amigos de Alemania". (Páginas 137 y 138). (Continuará).

domingo, 2 de febrero de 2014

La carta del juez Rutherford al canciller alemán Hitler (1)


    Una de las comunidades que soportó extrema persecución por los nazis fue la de los testigos de Jehová o Estudiantes de la Biblia en Alemania (Bibelforscher), el décimo grupo con mayor hostigamiento y muertes en los campos de concentración, después de los judíos (unos 6 millones), los civiles eslavos (unos 5,5 millones), los prisioneros soviéticos (unos 4 millones), los polacos no judíos (unos 3,5 millones), los disidentes políticos (como 1,5 millones), los gitanos (unos 500.000), los discapacitados (unos 300.000), los homosexuales (unos 200.000), y los religiosos católicos y protestantes ejecutados por su oposición al régimen nazi (se desconoce el número total de sus millares de muertos).

    En cuanto a los bibelforscher, la literatura de la Sociedad Watchtower, que administraba los asuntos de los Estudiantes de la Biblia en la época del fundador, Russell, y de los testigos de Jehová en tiempos de los presidentes Rutherford, Knorr, Franz y Henschel, da diferentes versiones numéricas en sus publicaciones. Un máximo de unos 2.500 estudiantes bíblicos muertos en los campos de concentración y exterminio por diversas circunstancias, de entre los 10.000 y 12.500 apresados, parece ser una cantidad más realista, según los investigadores imparciales. Sin embargo, se calcula que en Alemania había en aquel tiempo unos 25.000 testigos de Jehová. No se sabe exactamente qué ocurrió con la mitad o más de los bibelforscher alemanes. Algunos autores estiman que muchos huyeron a otros países, donde posiblemente continuaron con sus convicciones religiosas, y otros desertaron de las filas de creyentes.

    La razón de la persecución a los bibelforscher en Alemania, como en el caso de tantos religiosos católicos y protestantes, fue su negativa a servir en las milicias alemanas, bien fuera en el frente o mediante actividades auxiliares de retaguardia. Pero en el caso de los testigos, Hitler se ensañó de manera personal después de haber leído las dos misivas que le dirigió Josep F. Rutherford, presidente de la Watchtower norteamericana y de los testigos de Jehová. La segunda misiva es conocida de todos los adeptos testigos. En ella Rutherford recrimina al führer por su violenta actitud con los bibelforscher y por haber cerrado definitivamente la sucursal bíblica de los testigos de Jehová en Magdeburgo y requisado todas sus pertenencias.

    Sin embargo la primera misiva, una extensa carta conocida como “Declaración de hechos” que Rutherford hizo llegar al canciller alemán en 1933, es desconocida de la inmensa mayoría de los testigos de Jehová de hoy. Los pocos que han oído hablar de ella niegan su existencia. Sin embargo, la carta o primera misiva de Rutherford a Hitler fue publicada íntegramente en el Anuario de 1934 de la Sociedad Watchtower. De dicho anuario aún existen ejemplares que dan testimonio del asunto. Este escrito enfureció tanto a Hitler que ordenó clausurar permanentemente la oficina principal de los bibelforscher en Alemania. Ya anteriormente la había cerrado, aunque la reaperturó para evitar lo que a su entender pudiera traducirse como posible represalia estadounidense.    

    Probablemente Hitler no se hubiera ensañado tanto con los Estudiantes de la Biblia alemanes si el presidente de la Sociedad Watchtower de los testigos de Jehová, Joseph F. Rutherford, no le hubiera dirigido aquella polémica “Declaración de hechos”, por medio de la cual, manifestando su desprecio hacia los judíos y las naciones de los Estados Unidos e Inglaterra y mostrando cierta simpatía por los ideales nazis, adulaba al nuevo gobierno alemán. Del escrito mandó imprimir más de dos millones de copias que hizo llegar a los mandos y oficiales del gobierno nazi y a la población alemana en general.

    Lejos de obtener el resultado que Rutherford esperaba, la carta enfureció al dictador nazi, quien sabía que tiempo atrás aquél había escrito libros en defensa de los judíos. Y aún le enfureció más recibir de Rutherford el áspero y nada diplomático escrito de repulsión que poco después le envió por no haber accedido a sus deseos de tolerancia religiosa para los testigos alemanes. Es probable que el trato que se dio a los testigos en Alemania no hubiera sido tan severo si Rutherford se hubiera mostrado más diplomático ante el führer.  
 
    Joseph Franklin Rutherford, conocido como el juez Rutherford, fue el segundo presidente de la norteamericana Sociedad Watchtower de Biblias y Tratados, una de las más importantes editoriales mundiales de literatura religiosa. Rutherford tomó la dirección de los Estudiantes Internacionales de la Biblia y de la Watchtower en enero de 1917, tras la muerte de Russell, el fundador. No existía en aquel tiempo un cuerpo gobernante que decidiera en materia doctrinal, como sucede actualmente, sino que todo era obra personal del presidente de la Sociedad, a cuyo nombre figuraba la autoría de los libros. Fue el caso de Russell y de Rutherford. En 1931 Rutherford, en su afán de borrar todo vestigio doctrinal de Russell, cambió el nombre de Estudiantes Internacionales de la Biblia (tan solo el 20% de los que quedaron en activo, más los nuevos) por el de testigos de Jehová.