lunes, 22 de julio de 2019

Del libro BASES DOCTRINALES DE LOS TJ (23)


La doctrina de los 144.000 no es
esencial para el cristiano

    El Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová mantiene que 144.000 personas irán al cielo a reinar con Cristo. El número de los 144.000 solamente aparece en el Apocalipsis, el último libro acoplado a la Biblia. Se enseña que el Apocalipsis fue escrito a finales del siglo I.
    Ni Jesucristo ni los apóstoles ni los primeros cristianos conocieron la doctrina de los 144.000 ungidos de los que se dice que van al cielo a reinar.
    Al despedirse de los suyos, Jesucristo dijo que ‘enseñasen a otros lo que él había mandado’. Y la doctrina de los 144.000 no la mandó enseñar. Los apóstoles tampoco la enseñaron. Ni siquiera aparece en las cartas atribuídas a Pablo, Pedro, Santiago y Juan.
    Y puesto que esa doctrina surgió, según se hace creer, a finales del siglo I, es evidente que no era doctrina esencial para los cristianos. De ser esencial, Jesucristo la hubiera mandado enseñar. La realidad es que la doctrina aparece en el siglo IV, que es cuando realmente se escribió el Apocalipsis.

domingo, 21 de julio de 2019

Del libro BASES DOCTRINALES DE LOS TJ (22)


El Armagedón es simbólico

    La palabra Armagedón solamente aparece en el libro bíblico de Apocalipsis. En el comienzo del libro se indica que todo lo escrito en él es simbólico, pues el ángel que le dio la revelación a Juan, el escritor del libro (aunque no se dice que este Juan sea el apóstol del mismo nombre), le mostró todo ello en señales o símbolos.
    Por esa razón, porque se trata de un libro simbólico, el Armagedón al que se alude también es simbólico, al igual que lo es el grupo de los 144.000 y la gran muchedumbre de los que habla el relato. Nada puede tomarse en sentido literal porque todo el relato es alegórico.
    Ya la relación de las doce tribus de Israel en el Apocalipsis no es correcta. Y no lo es, no porque el escritor quisiera plasmarlo así, sino porque se equivocó al nombrarlas. Se olvidó de la tribu de Dan y mencionó la tribu de José, la cual mucho tiempo atrás había desaparecido como tal y en su lugar surgieron las tribus de Efraín y Manasés, con lo que las tribus de Israel eran en realidad trece y no doce.
    Es evidente que el escritor del Apocalipsis no era judío. El apóstol Juan, a quien la Iglesia atribuye el escrito, no era judío. Era galileo. Pero él no fue el escritor de este libro.
    El libro de Apocalipsis fue definitivamente incluído en el Canon bíblico por la Iglesia católica a finales del siglo IV. Se sospecha que fue escrito por Eusebio de Cesarea antes del año 325 y la Iglesia, entre finales del siglo IV y principios del V, fabricó papiros que hizo pasar como escritos en los siglos II y III.
    De ahí que los creyentes acepten el Apocalipsis como escrito a finales del siglo I. De todas maneras, si se dice que fue escrito a finales del siglo I, los cristianos anteriores no conocieron tal escrito y por tanto no pudo ser doctrina esencial para aquellos cristianos primitivos.
    Los testigos de Jehová y las iglesias en general creen que el Armagedón es lo mismo que el final del sistema mundial, aunque los evangelios no mencionan la palabra Armagedón. Esta creencia no es más que una aceptación tradicional eclesiástica, al igual que el libro de Apocalipsis se acepta por tradición eclesiástica.
    Dado que el Apocalipsis es un libro simbólico, todo lo que en él aparece también es simbólico. Y dado que en el libro aparece el nombre de Armagedón, tal armagedón es evidentemente simbólico.




sábado, 20 de julio de 2019

Del libro BASES DOCTRINALES DE LOS TJ (21)


La generación que no pasaría

    Durante décadas los testigos de Jehová predicaban como verdad bíblica que la generación de 1914 no desaparecería sin que llegara el Armagedón o fin del actual sistema mundial. Quien no aceptara esto era expulsado de la congregación por apóstata.
    El Cuerpo Gobernante cambió esta que se consideraba una verdad bíblica y hoy día ha de aceptarse que la generación está compuesta por dos grupos de ungidos, el primero de los cuales estaba vivo en 1914 y traslapa al segundo grupo.
    Antes de llegar a este entendimiento, el Cuerpo Gobernante enseñó durante cerca de una década que la generación la componían los inicuos que no aceptaban el reino de Dios ni la predicación de los testigos de Jehová.
    De esta manera se alarga el tiempo de aparición del Armagedón. Pero llegará un momento en que será necesario incluir un tercer grupo de ungidos traslapados por el segundo grupo, debido a que el Armagedón no viene cuando se anuncia. Más adelante se incluirán otros grupos.
    Todo ello se debe a la creencia de que el año 1914 fue el del final de los 2.520 años y comienzo del reinado de Jesucristo, aunque los Estudiantes de la Biblia de 1914 creían que Jesucristo había sido hecho rey en 1874. Todo está basado en la creencia de que los judaítas que Nabucodonosor se llevó al destierro en el año 18-19 de su reinado, cuando destruyó Jerusalén, estuvieron 70 años en Babilonia. O que Jerusalén estuvo desolada por 70 años tras el arrasamiento de la ciudad por Nabucodonosor en su año 18-19 de reinado.
    Sobre la creencia de esos 70 años se basan las fechas 607 a.e.c., 537 a.e.c. (ambas establecidas en 1943) y 1914. Pero resulta que esos judaítas no estuvieron 70 años desterrados, pues está demostrado por las ciencias de la Historia, la Arqueología y la Astronomía que Nabucodonosor subió al trono en el año 605 a.e.c. y su año 18-19 fue el 587 a.e.c. y no el 607 a.e.c. Por lo tanto la base de los 70 años sobre la que se apoyan los testigos de Jehová es totalmente incorrecta.





viernes, 19 de julio de 2019

Del libro BASES DOCTRINALES DE LOS TJ (20)



La verdad sobre el año 1975

    Hoy día los testigos de Jehová, ancianos y superintendentes incluídos, niegan que la directiva de la Watchtower considerara el año 1975 como el del Armagedón. Pero el Testigo que en los años previos a 1975 no aceptara que el Armagedón era inminente en ese año, estaba mal mirado y se le consideraba un apóstata engreído.
    El libro ‘Vida eterna en libertad de los hijos de Dios’, escrito íntegramente por el vicepresidente y teólogo único de la Sociedad Watchtower, así lo dejaba entrever e incluso publicó una cronología en la que 1975 era el año final del sistema mundial, advirtiendo de que en tal año se cumplían 6.000 años de la creación del hombre. Eso significaba que comenzaba el milenio del que habla el libro bíblico de Apocalipsis y ese milenio no podía hacerse realidad sin primero venir el Armagedón.
    Todos los Testigos predicaban que el fin del sistema mundial venía en 1975 y daría paso al Paraíso en la Tierra. Todos daban esto por hecho y muchos abandonaron sus trabajos para dedicarse a predicar todo el día. Otros vendieron sus propiedades. La hoja del Ministerio de Septiembre de 1974 alababa este proceder, como puede leerse bajo el epígrafe ‘¿Cómo está usted usando su vida?’, que decía:
    ‘Hay informes de hermanos que están vendiendo sus hogares y propiedades y están haciendo planes para terminar el resto de sus días en este viejo sistema en el servicio de precursor. Ciertamente esa es una excelente manera de usar el corto tiempo que queda antes del fin de este mundo inicuo’.
    Ya en la hoja de ‘Nuestro ministerio del reino’ de junio de 1969 se insertaba lo siguiente: ‘En vista del poco tiempo que queda, la decisión de seguir una carrera en este sistema de cosas no sólo es imprudente sino extremadamente peligroso’.
    Y en la ¡Despertad! del 22 de agosto de 1969 se leía:
    ‘Si tú, lector, eres persona joven, también tienes que enfrentarte al hecho de que nunca envejecerás en este presente sistema de cosas. ¿Por qué no? Porque toda la evidencia en cumplimiento de las profecías bíblicas indica que este sistema corrompido habrá de terminar en unos cuantos años. De la generación que observó el principio de los últimos días en 1914, Jesús predijo: De ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas esas cosas.
    Por lo tanto, como persona joven, nunca realizarás alguna carrera que ofrezca este sistema. Si estás en la secundaria y piensas en una educación universitaria, esto significa por lo menos cuatro, quizás hasta seis u ocho años más para que obtengas tu título de una carrera especializada. Pero, ¿dónde estará este sistema de cosas para ese tiempo? ¡Estará bien avanzado hacia su fin, si es que no habrá desaparecido en realidad!’
    Transcurrió el año 1975 y el fin tan esperado no vino. Miles y miles de Testigos abandonaron las filas y otros muchos que estaban estudiando no se bautizaron jamás y dejaron el estudio. El Cuerpo Gobernante, que había sido creado en 1971, culpó a la generalidad de los Testigos de actuar como si el Armagedón tuviera que llegar en 1975. Hasta 1980 no admitió cierta culpa, muy poca, por haber hecho creer que el fin era seguro para 1975.
    Con todo, se esperaba que el fin llegara antes de concluir el año 2000 y esto, aunque no se anunciaba oficialmente, se daba por seguro. Ancianos y superintendentes estaban en la creencia de que el Armagedón llegaba antes del año 2000.   
    Muchos Testigos no aceptaban esta creencia y no pocos que así lo declaraban fueron expulsados por fomentar entre los hermanos un punto de vista supuestamente no acorde con las creencias bíblicas. Pasado el año 2000, el Cuerpo Gobernante no dio explicación alguna sobre el tema y procuró tapar en las publicaciones de atrás cuanto al respecto había dejado caer.



jueves, 18 de julio de 2019

Del libro BASES DOCTRINALES DE LOS TJ (19)


El Armagedón se esperaba para
antes de terminar el siglo XX

    En La Atalaya del 1 de Enero de 1989 se lee lo siguiente:   ‘El apóstol Pablo iba a la vanguardia de la actividad misional cristiana. También estaba colocando los cimientos para una obra que se completaría en nuestro siglo XX’. Completarse la obra de predicación significaba que el Armagedón o fin del sistema mundial venía sin falta.
    Esto es lo que se leía en las atalayas sueltas; pero en los tomos encuadernados y en los CD ese texto fue suprimido y en su lugar se lee que ‘la obra de predicación concluirá en nuestros tiempos’.
    De igual manera, en el libro ‘Las naciones sabrán’, página 216, se lee: ‘En breve, dentro de nuestro siglo veinte, empezará la batalla en el día de Jehová’.
    Muchos ancianos, sobre todo los nuevos y más jóvenes, niegan que se esperase el Armagedón para antes de que finalizara el siglo XX. Lo cierto es que hubo no pocas expulsiones de Testigos que abiertamente declaraban que no venía el Armagedón para antes de que terminase el siglo XX.
    Oficialmente poco se publicó al respecto; pero se hacía circular la creencia de boca en boca y se tomaba acción severa contra quien lo negara.
    La creencia de que el Armagedón tendría lugar antes de finalizar el siglo XX se debía a que la doctrina oficial aseguraba que en 1914 había comenzado el tiempo del fin y Jesucristo había sido nombrado rey en ese año. Se esperaba el tiempo de una generación, 70 u 80 años, para que el Armagedón fuese efectivo.
    Transcurrido ese tiempo y observando que tal generación ya había pasado, se cambió el concepto o entendimiento de la generación de la que hablaba Jesucristo, a fin de ganar tiempo. Hay superintendentes y ancianos que creen firmemente que Jesucristo se refirió únicamente a la generación de su tiempo, que fue la que vio la destrucción de Jerusalén por los romanos.
    La creencia de que antes del año 2000 venía el Armagedón quedó del todo silenciada y los nuevos testigos de Jehová nada o poco saben del asunto.
        

miércoles, 17 de julio de 2019

Del libro BASES DOCTRINALES DE LOS TJ (18)


1914 es el año en que concluyeron
los 2.520 años

    El escrutador bíblico Edward Bishop Elliott había publicado en 1844, en su obra ‘Horas del Apocalipsis’, que los 2.520 años de los siete tiempos de Daniel transcurrían del 606 a.e.c. a 1914, aunque se equivocó en el cómputo en un año de menos y, en lugar de 2.520, contabilizó 2.5l9 años.
    Esta deficiencia fue tratada de corregir en 1943, cuando la gerencia de la sociedad mercantil Watchtower adelantó la fecha del 606 al 607 a.e.c., por lo que a partir de 1943 los testigos de Jehová predicaban y enseñaban que el reino de Jehová en Jerusalén había sido interrumpido en el año 607 a.e.c. y fue restablecido en 1914, es decir, 2.520 años solares más tarde.
    Llegó el año 1914 y los Estudiantes de la Biblia esperaban que en 1914 vendría el Armagedón y sería establecido el Paraíso en la Tierra, que era lo que entonces predicaban, tal como Russell, que recibió fechas, tiempos y doctrinas del adventista Barbour, les había enseñado.
    Pasó 1914 y no vino el Armagedón ni el Paraíso fue establecido en la Tierra, por lo que hubo gran decepción entre los Estudiantes de la Biblia, muchos de los cuales abandonaron la organización.
    En 1943 se implantó que lo ocurrido en 1914 fue que Jesucristo había sido hecho rey en el cielo y fue anulada la fecha de 1874 como año del inicio del reinado de Cristo. Posteriormente se enseñó que el Armagedón vendría en el tiempo de una generación, a partir de cierta edad (unos 12 a 15 años) de los que vivían en 1914.
    Dado que la generación (70 a 80 años) de 1914 ya pasó, el Cuerpo Gobernante cambió el concepto y estableció que la generación era el conjunto de los inicuos que no aceptaban el reinado de Jesucristo. Menos de una década después el Cuerpo Gobernante comenzó a enseñar que la generación son dos grupos de ungidos, el primero de los cuales traslapa al segundo.
    Con tales cambios se perdió el punto de vista de que 1914 era el año en que finalizaban los 2.520 años de reinado de los gentiles en la Tierra o los 2.520 años en que el trono de Jehová no estaba sobre Jerusalén. La enseñanza era que en 1914 se restablecía el trono de Jehová en la Tierra, tras 2.520 años de interrupción, esta vez en la persona de su hijo Cristo Jesús.
    Pero llegó 1914 y no fue restablecido el trono de Jehová en la Tierra. Por lo tanto el Cuerpo Gobernante cambió el entendimiento y enseña hoy que el trono de Jehová mediante la representación de Cristo Jesús como rey fue establecido en el cielo en 1914, lo  cual no está de acuerdo con la Biblia, pues Jehová ya tiene su trono para siempre en el cielo y Jesucristo ya tenía toda la autoridad sobre la tierra y el cielo (toda la autoridad es autoridad de rey) cuando ascendió al cielo en el año 33 de nuestra era.
    Según la doctrina del Cuerpo Gobernante, en 1914 tendría Jehová que haber restablecido su trono en la Tierra, al  finalizar los 2.520 años de los siete tiempos de Daniel, que son considerados por los Testigos como los tiempos de los gentiles. Lo que ocurrió en 1914 fue el estallido de la Gran Guerra, que nadie esperaba.
    Han pasado más de cien años desde 1914 y el trono de Jehová no ha sido restablecido en la Tierra después de los famosos 2.520 años.


martes, 16 de julio de 2019

Del libro BASES DOCTRINALES DE LOS TJ (17)


Las posiciones de la Luna
no determinan la fecha del 568 a.e.c.

    El Cuerpo Gobernante no admite el año 568 a.e.c. como fecha científica absoluta, cuando está demostrado que sí lo es y por esa razón los historiadores la han aceptado como fecha base para medir la corriente del tiempo en la Historia universal. Si la aceptara, se vendrían abajo las fechas del 607 a.e.c. y 1914, además de la de 1919. Con ello se derrumbarían innumerables doctrinas que son básicas entre los testigos de Jehová.
    De buenas a primeras dice el Cuerpo Gobernante que el año 37 de Nabucodonosor fue el 588 a.e.c., debido a que pone la fecha del 625 a.e.c. como año de ascenso de Nabucodonosor. Si abandona el 625 a.e.c., se le viene abajo la fecha del 607 a.e.c. como año de la destrucción de Jerusalén, que lo ha estimado como el año 18-19 de Nabucodonosor para hacerlo cuadrar con la Biblia.
    El Cuerpo Gobernante solamente admite las posiciones de la Luna en el diario astronómico VAT 4956 y rechaza las demás posiciones astronómicas, las de los planetas. Pero los astrónomos se basaron en el entero conjunto de posiciones para calcular la exactitud de la fecha 568 a.e.c. como año científico absoluto.
    Con respecto a las constelaciones, la Luna tiene un periodo de aparente rotación de 18 años y 10 días, al cabo de los cuales la Luna ocupa la misma posición de ese tiempo atrás ante las constelaciones. Ese periodo recibe el nombre de ‘Saros’ y los antiguos ya lo conocían.
    Dado que el periodo Saros de la Luna es de 18 años y 10 días, no es posible calcular la fecha del año 37 de Nabucodonosor, pues desde los tiempos de ese rey han transcurrido numerosos periodos Saros.
    En cambio, teniendo en cuenta todas las posiciones astronómicas del diario VAT 4956, sí es posible calcular a qué año de nuestro cómputo correspondió el 37 de Nabucodonosor, debido a que las posiciones astronómicas no se repiten en un lapso de 25.920 años. Y eso es lo que hicieron los astrónomos.
    Puesto que el periodo Saros de la Luna se repite cada 18 el años y 10 días, las posiciones lunares del 588 a.e.c. (año que los testigos de Jehová aceptan erróneamente como el 37 de Nabucodonosor) no se corresponden con las del año 568 a.e.c. En todo caso las posiciones lunares se repetirían en el año 586 a.e.c., pero no en el 588 a.e.c.
    Así, pues, no es posible calcular a qué año de nuestro cómputo correspondió el 37 de Nabucodonosor basándose únicamente en las posiciones lunares del diario astronómico VAT 4956.