jueves, 21 de mayo de 2015

El origen de las fechas 1918 y 1919 de la Watchtower


    El presidente de la Sociedad Watchtower, J. F. Rutherford, a la sazón también el único “teólogo” que en su tiempo escribía los libros y artículos de la Atalaya de dicha pía Sociedad, dado que no había un “cuerpo gobernante” que lo hiciera, fue el primero en afirmar que Jesucristo había inspeccionado a su esclavo fiel y discreto en 1918 y lo nombró su administrador en 1919. Pero eso lo dijo en 1927. El hipotético esclavo fiel y discreto, pues, no se enteró que en 1918 había sido inspeccionado por el Amo Jesucristo, ni se enteró de su nombramiento como administrador en 1919.

    Con referencia a las fechas 1918 y 1919, la primera sale de añadir tres tiempos y medio, es decir, tres años y medio, a 1914. En la primavera de 1918, según la Watchtower y según el Cuerpo Gobernante después, Jesucristo inspeccionó a su esclavo fiel y discreto y, como estaba dando el alimento correcto de la verdad, es decir, estaba enseñando la verdad de acuerdo con las Escrituras, el propio amo Jesucristo, llegado el año 1919, nombró a ese esclavo como administrador de todos sus bienes terrestres. Si al tiempo del nombramiento en 1919, estaba el esclavo enseñando la verdad, eso significa que las doctrinas que entonces enseñaba como verdad no deberían haber cambiado a lo largo de los años.

    El nombramiento del esclavo no es compatible con “la luz que va en aumento hasta que el día queda firmemente establecido”, pasaje bíblico que el Cuerpo Gobernante se aplica para justificar los cambios doctrinales con el paso de los años. Los líderes de los testigos de Jehová suelen decir que “lo importante es el conocimiento que hoy día se tiene de la verdad”. Ciertamente, en el caso que nos ocupa, lo importante es el conocimiento que se tenía en 1919, cuando el amo Jesucristo nombró a su esclavo fiel y discreto sobre todos sus bienes. Pero si lo que entonces se enseñaba como verdad ha cambiado porque hoy se alude que se tiene un conocimiento más exacto, eso quiere decir que lo que se enseñaba en 1919 no era la verdad y, por tanto, Jesucristo no pudo nombrar a su esclavo como administrador de sus bienes porque no estaba enseñando la verdad.

    Por otro lado el llamado esclavo no estuvo consciente de la visita o inspección de Jesucristo en 1918 ni del nombramiento en 1919. Fue en 1927 cuando el presidente Rutherford explicó con carácter retroactivo que Jesucristo había venido a inspeccionar al esclavo en 1918 y que en 1919 le nombró su administrador. Esto es semejante al caso de un rey que hace el honor de visitar a cierta persona en su propia casa, se aloja en ella durante un año, y cuando se marcha nombra al amo de la casa su administrador. Sin embargo, el amo de casa no se entera de que el rey había estado en su casa y le había nombrado sobre sus bienes hasta más de tres años después. Ciertamente, esto es un absurdo total. Cuando un rey visita a una persona y le otorga cierto nombramiento, es evidente que la persona visitada se entera al momento.

    Eso mismo es lo que sucedió con la visita de Jesucristo en 1918 y el nombramiento en 1919. El esclavo no se enteró de ello hasta 1927. Ahora bien, ¿quién era exactamente el esclavo en aquel tiempo? La persona considerada como el esclavo fiel en dicho tiempo no era otra que el propio Russell, que en 1919 llevaba tres años muerto, pero que se suponía que dirigía los asuntos espirituales de la Watchtower desde el cielo. Si este esclavo estaba en el cielo, no hubiera sido preciso que Jesucristo visitara a nadie en la Tierra ni le nombrara su administrador.

    Hasta 1927 no declaró Rutherford que el esclavo lo componía en realidad el entero cuerpo de los ungidos, que eran absolutamente todos los creyentes que pertenecían al movimiento de los Estudiantes Internacionales de la Biblia. Si hasta 1927 no se sabía quién era el esclavo en la tierra, ¿a quién visitó Jesucristo en 1918 y lo nombró sobre sus bienes en 1919, si nadie salió a recibirlo ni nadie se enteró de la real visita y del trascendental nombramiento?

    En la actualidad, el Cuerpo Gobernante ha cambiado fechas y conceptos. La fecha de 1918 la ha abolido y pasa la inspección de Jesucristo a 1914.Solo que esa inspección no la realiza el amo a su “esclavo fiel y discreto”, dado que, según dogmatiza ahora el Cuerpo Gobernante de hoy, no existía ningún esclavo fiel en 1914. Jesucristo visitó, dicen, a los miembros de la junta directiva de la Watchtower en 1914 y a esos mismos los nombró como “esclavo fiel y discreto” en 1919.

    Es decir, antes se decía que el Amo inspeccionó en 1918 a su “esclavo” (que existía desde el año 33 de nuestra era) y que lo nombró sobre sus bienes en 1919. Ahora se dice que visitó a la junta directiva en 1914 y a ésta la nombró como su “esclavo fiel y discreto” en 1919, pero no los nombró como administrador de sus bienes, sino que hoy entiende el Cuerpo Gobernante que ese nombramiento queda pendiente para el futuro.

    El origen de las fechas 1918 y 1919 fue, como vemos, producto del teorizar de Rutherford, quien aseveró que el Amo Jesucristo inspeccionó a su esclavo fiel y discreto en 1918, nombrándole administrador de sus bienes terrestres en 1919. La “nueva luz” del actual Cuerpo Gobernante deja obsoleto el año 1918 y niega que el Amo visitase a su esclavo, ya que aún no existía, sino que examinó a los miembros directivos de la Watchtower en 1914 y los nombró su “esclavo fiel y discreto” en 1919.  
 
 

sábado, 16 de mayo de 2015

Las misteriosas edades de los patriarcas bíblicos después del Diluvio

  Aunque el asunto no es de nuestra autoría, leyendo las edades de los patriarcas bíblicos hemos recordado una tabla de clase pitagórica que tiempo atrás se insertó en la revista española Enigmas (creemos que era ésa), si bien hemos tenido que reinventar la tabla. Presentamos en realidad dos tablas. La primera está confeccionada en base a las edades de los patriarcas desde Sem hasta Abraham. Estos patriarcas no tienen edades tan longevas como las de sus predecesores antediluvianos y eso es algo extraño.

    La segunda tabla es un curioso resumen que, de acuerdo con la tabla 1, hemos sacado en conclusión, inspirados en la tabla original de aquella interesante revista española de misterio que también se leía en Estados Unidos. Vayamos con las explicaciones:

    Tabla 1. En la fila superior, en horizontal y en negativo, aparecen los nombres de los patriarcas y las edades que tenían cuando fueron padres de familia. En la columna de la izquierda, en vertical y en negativo, figuran los años que los respectivos patriarcas vivieron después de engendrar. En las casillas correspondientes, semisombreadas y en negrita, aparecen las edades que los patriarcas tenían al morir. Así, por ejemplo, Sem tenía 100 años cuando engendró a Arpaksad y continuó viviendo 500 años, hasta que falleció a los 600 años de edad. Arpaksad tenía 35 años cuando fue padre de Selah y continuó después viviendo 403 años, hasta que murió a la edad de 438 años. Y así sucesivamente hasta llegar a Abraham, que figura con su nombre primitivo, Abrán, de quien se ha estimado que engendró a Ismael hacia la edad de 85 años, diez años después de haberse instalado en Canaán, si bien se trata de una aproximación.

    La disposición numérica de la tabla es la siguiente: Los años de la columna en negativo de la izquierda se suman a las edades de engendramiento de todos y cada uno de los patriarcas y su total se coloca en la casilla correspondiente. Por ejemplo, los 500 años que continuó viviendo Sem después de engendrar se suman a la edad de engendramiento de Sem y da 600. También se suman a la edad en que Arpaksad engendró y da 535. Igualmente a la edad de Selah cuando fue padre y el resultado es 530. Y así sucesivamente hasta completar la tabla.

        
TABLA 1

Edad
post.      
Sem
100
Arpak.
35
Selah
30
Eber
34
Peleg
30
Reu
32
Serug
30
Nacor
29
Taré
70
Abrán
85
500
600
535
530
534
530
532
530
529
570
575
403
503
438
433
437
433
435
433
432
473
478
403
503
438
433
437
433
435
433
432
473
478
430
530
465
460
464
460
462
460
459
500
505
209
309
244
239
243
239
241
239
238
279
287
207
307
242
237
241
237
239
237
236
277
282
200
300
235
230
234
230
232
230
229
270
275
119
219
154
149
153
149
151
149
148
189
194
135
235
170
165
169
165
167
165
164
205
210
90
190
125
120
124
120
122
120
119
160
175

    Tabla 2. Esta tabla, que comprende a los patriarcas desde Arpaksad hasta Nacor, se resume de la siguiente manera: De las casillas correspondientes de la tabla 1 se toma únicamente la cifra de las centenas y se coloca en la casilla que corresponda de la tabla 2. Por ejemplo, de la tabla 1 y de la primera fila horizontal, se toman las cifras 5 iniciales de los números 535, 530, 534, 530, 532, 530 y 529. De la segunda, tercera y cuarta fila se toman las cifras 4 iniciales. De la quinta, sexta y séptima fila se toman las cifras 2 iniciales. Y de las filas ocho, nueve y diez, las cifras 1 de las centenas. Coincide que los números dispuestos pitagóricamente se repiten según las edades patriarcales.

    Una vez dispuestas las cifras en las casillas correspondientes de la tabla 2, nos encontramos con una progresión aritmética descendente. Si se suman las cifras de cada columna, da en todos los casos 26. Curiosamente, el número 26 en hebreo corresponde al tetragrámaton que en griego se escribe con las vocales YHWH (en griego son vocales, no consonantes), y que en hebreo corresponde a las letras YOD, HE, VAV, HE. Los valores numéricos son los siguientes: “Y” equivale a 10. “H”, a 5. “W”, a 6. Tenemos, pues, que la suma de las letras Y+H+W+H = 10+5+6+5 = 26. Este sistema de aplicar números a las letras se llama Guematría. Entendemos que las edades de estos patriarcas tal como las expone la Biblia, no son casuales. Algo se quiso transmitir con ellas, aunque a nosotros se nos escapa su verdadero significado.  

 
TABLA 2

 
Arpak.
 
Selah
 
 
Eber
 
 
Peleg
 
 
Reu
 
 
Serug
 
 
Nacor
 
5
5
5
5
5
5
5
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
26
26
26
26
26
26
26