viernes, 17 de octubre de 2014

Lo que dice la Didaché con respecto a los profetas viajantes y cómo pudiera aplicar hoy



    La Didaché, Didajé o Enseñanza de los Doce Apóstoles, es una especie de catecismo que los eclesiásticos consideran que fue escrito por unos desconocidos padres apostólicos hacia el año 70 de nuestra era. El escrito fue descubierto junto con otros documentos por el teólogo de la iglesia griega Filoteo Bryennios en la biblioteca del Monasterio del Santo Sepulcro, en Macedonia, cerca de Constantinopla.

    Sin entrar en pormenores de si el documento de la Didaché es auténtico o falso -pues tiene sus defensores y sus detractores-, la cuestión es que en los capítulos 11 y 12, hablando de los profetas o apóstoles viajantes o peregrinos, nos encontramos con los textos que a continuación se citan capítulos y algunos versículos.  


CAPITULO 11 DE LA DIDACHE:

11:3 Concerniente a los apóstoles y profetas, actúa de acuerdo a la doctrina del Evangelio.
11:4 Deja que cada apóstol que viene a ti sea recibido como al Señor.

11:5 El se quedará un día, y si es necesario, dos, pero si se queda por tres días, él es un falso profeta.

11:6 Cuando el apóstol se vaya no tome nada consigo si no es pan hasta su nuevo alojamiento. Si pide dinero, es un falso profeta.

11:9 Y cada profeta que ordene en el Espíritu que se tienda la mesa, no deberá comer de ella él mismo; si lo hace, es un falso profeta.

11:10 Y cada profeta que enseñe la verdad, si no la practica, es un falso profeta.
11:12 Pero al que dice en espíritu: Dame dinero, o cualquier otra cosa, no le prestéis oído. En cambio si dice que se dé a otros necesitados, nadie lo juzgue.

 

CAPITULO 12

12:1 Todo el que viniere en nombre del Señor, recibidle. Luego examinándole le conoceréis por su derecha y por su izquierda, pues tenéis discernimiento, conocimiento de lo bueno y de lo malo.

12:2 Si la persona que viene es un peregrino, asístelo en lo que puedas, pero no se debe quedar contigo por más de dos o tres días, al menos haya una necesidad. 

12:3 Si quiere quedarse entre vosotros, teniendo un oficio, que trabaje para su sustento.

12:4  Si no tiene oficio, proveed  según prudencia, de modo que no viva entre vosotros cristiano alguno ocioso.

12:5 Si no quiere aceptar esto, se trata de un traficante de Cristo. De ésos mantente lejos.

 
    Es significativo que, sobre todo el capítulo 11, pueda aplicarse perfectamente hoy día a los superintendentes o siervos viajantes de los testigos de Jehová. Estos visitan las congregaciones y se quedan por lo general una semana alojados y mantenidos en las casas de los hermanos. Cuando se van, aceptan sobres con dinero que de buena fe les entregan estos hermanos. Curiosamente, no se conoce de ningún viajante que haya dicho que se reparta ese dinero a los necesitados de la congregación. 

    En cuanto al capítulo 12, nos viene a la memoria que el apóstol Pablo, que era un apóstol viajante, no quería ser una carga para los hermanos y trabajaba eventualmente fabricando tiendas de campaña para costearse los gastos de manutención y alojamiento.

    Este escrito de la Didaché es todo un termómetro actual del funcionamiento de los viajantes por las congregaciones.

 

 

sábado, 11 de octubre de 2014

La fecha de 1919 está condenada a desaparecer, como lo hizo la de 1918. Y 1914 dejará de ser el año del establecimiento del reino.



    En la revista Watch Tower del 15 de febrero de 1927 Rutherford estableció una doble nueva doctrina. Por un lado dejó sentado que el esclavo fiel y discreto era el conjunto de los ungidos que vivían en aquel tiempo. Hasta entonces se entendía que el esclavo fiel y discreto era Russell, que había muerto el 31 de octubre de 1916, pero que desde el cielo, donde estaba resucitado como ser espíritu, dirigía los asuntos de la Watchtower sobre la tierra.

    Por otro lado, Rutherford declaró dogmáticamente que el amo Jesucristo había inspeccionado a su esclavo fiel y discreto en 1918 y, dado que estaba dando el alimento correcto de la verdad, en 1919 lo nombró sobre todos sus bienes terrestres. Pero esto lo asentó como doctrina bíblica en 1927. ¿Se enteró el ahora declarado esclavo fiel y discreto de la inspección de Jesucristo en 1918 y de su nombramiento como administrador en 1919? Evidentemente no se enteró, puesto que en aquellos años de 1918 y 1919 ni siquiera sabía que era el esclavo y no estuvo consciente de ninguna inspección y nombramiento por Jesucristo.

    Esta nueva y descarada doctrina rutherfordiana, impuesta a la fuerza y sin lógica -como hoy reconoce el Cuerpo Gobernante-, terminó de hacer que abandonara el movimiento un gran número de Estudiantes de la Biblia que simpatizaban con Russell y al que consideraban como el único esclavo fiel y discreto. Decir tan tarde como en 1927 que Jesucristo había inspeccionado y nombrado su administrador a un esclavo que no existía en 1918 y 1919 era algo que no tenía pies ni cabeza. Por esa razón el actual Cuerpo Gobernante ha suprimido de momento la fecha de 1918, por no ser bíblica. Sin embargo lo que en realidad hizo fue trasladar el año 1918 a 1914, y así ahora se declara que Jesucristo inspeccionó a los miembros de la junta directiva de la Watchtower en 1914.

    Es evidente que también será suprimida la fecha de 1919 en un futuro no lejano y será trasladada a 1914, y ello debido a que 1919 es consecuencia de la supuesta inspección de 1918. Hoy día el Cuerpo Gobernante enseña que lo que hizo Jesucristo en 1919 fue nombrar como tal a su esclavo fiel discreto, pero que el nombramiento sobre los bienes del amo lo hará en el futuro, cuando él venga. Por tanto, reconoce que en 1914 no vino Jesucristo. Y, si no vino, quiere decir que tampoco está presente.

    Aún hay más, y es algo que se evidencia debido a que la fecha de 1918 fue trasladada a 1914. Ese algo más se evidencia también porque el supuesto nombramiento sobre los bienes del amo en 1919 ha sido trasladado al futuro. Ese algo más es lo siguiente: Por un lado 1914 terminará por absorber el nombramiento de la Junta de la Watchtower como esclavo fiel y discreto, con lo que terminará de suprimirse la fecha de 1919. Por otro lado se declarará que el reino no nació en 1914, sino que lo hará en el futuro, cuando Jesucristo realmente venga y esté presente en su reino.

    ¿Qué, pues, se enseñará con respecto a 1914? Esto: Que 1914 marca el fin de los tiempos de los gentiles o naciones, pero que a éstos se les permite seguir funcionando durante una generación ‘bíblica’, entendida por el Cuerpo Gobernante como un grupo de ungidos que estaban vivos en 1914 y que traslapan a un segundo grupo más joven. Además 1914 queda como la fecha de la inspección del amo Jesucristo y también como la del nombramiento como esclavo fiel y discreto de la junta administrativa de la Watchtower. Para ello se alegará que se recibió un nuevo entendimiento ‘más acorde con los textos bíblicos’.

   

jueves, 9 de octubre de 2014

Documentos que prueban que en el 605 a.e.c. ascendió Nabucodonosor

   
    Que Nabucodonosor II de Babilonia ascendió al trono en el año 605 a.e.c., está más que demostrado por los historiadores, los arqueólogos y los astrónomos. Una de las maneras de demostrarlo es por medio de los listados de Beroso y de Tolomeo, la lista de los reyes en Uruk, el diario astronómico VAT 4956, las decenas de miles de tablillas cuneiformes descubiertas y estudiadas y la estela de Adad Guppi, madre del último rey de Babilonia, Nabonido. Estos documentos históricos están de acuerdo en el número y sucesión de reyes babilonios y sus tiempos de reinado, en tanto que por medio del diario astronómico VAT 4956 queda establecido el año 568 a.e.c., o año 37 de Nabucodonosor, como fecha absoluta científica, la cual confirma las demás fechas históricas.
 

    Básicamente los listados de Beroso y Tolomeo, de los reyes en Uruk, las tablillas cuneiformes y la estela de Adad Guppi resumen que: Nabucodonosor reinó 43 años; Evil Merodac, 2 años; Neriglisar, 4 años; Labashi Marduk, unos pocos meses, lo más probable, 2 meses (no computables por no llegar al primer año de reinado); y Nabonido, 17 años. En el año 17 de Nabonido entró Ciro en Babilonia. En total fueron 66 los años de reinado de los citados reyes. Como Babilonia cayó en el 539 a.e.c., sumados esos 66 años al 539 se llega al 605 a.e.c. como año de la subida al trono de Nabucodonosor.
 

    Del listado de Beroso cita Flavio Josefo en su obra “Contra Apión”. Tolomeo coincide con Beroso en la lista de reyes y tiempos de reinado. Algunos críticos ponen en duda la exactitud de estos dos listados y aducen que no mencionan a supuestos reyes intermedios y sus años de reinado, con lo que estiman que las listas reales tendrían que cubrir 86 años en lugar de 66. Sin embargo la lista de los reyes en Uruk, una tablilla descubierta a mediados del siglo XX, que se conserva en el museo de Bagdad y que cubre centenares de años, coincide con Beroso y Tolomeo al mencionar los nombres de los reyes desde Nabucodonosor a Nabonido y el número de años que reinaron. Por tanto la lista de los reyes en Uruk está de acuerdo con los listados de Beroso y Tolomeo y muestra que los monarcas Nabucodonosor, Evil Merodac, Neriglisar, Labashi Marduk y Nabonido reinaron un total de 66 años.
 

    Las diferentes tablillas cuneiformes descubiertas en tierras de la antigua Babilonia y de las que se han estudiado varias de decenas de millares, mencionan en su cabecera al rey en funciones y su año de reinado. Hay tablillas para los 43 años de reinado de Nabucodonosor; para los 2 años de Evil Merodac; para los 4 de Neriglisar; alguna tablilla para algún mes de Labashi Marduk y tablillas que cubren los 17 años de reinado de Nabonido. No existen tablillas con supuestos reyes intermedios entre los mencionados ni tablillas que den más años de reinado de los ya enumerados. Y todas las tablillas que se van descubriendo confirman lo escrito en las ya descubiertas. Estos documentos cuneiformes arcillosos están completamente acordes con los listados de Beroso y Tolomeo y con la lista de los reyes en Uruk en lo que respecta a los reinados de los monarcas babilonios entre Nabucodonosor y Nabonido. De las tablillas se deduce que todos estos reyes gobernaron un total de 66 años sobre Babilonia.
 

    La estela de Adad Guppi, madre de Nabonido, fue mandada escribir por el propio Nabonido cuando aquélla murió, a la respetable edad de 104 años. La estela menciona que Adad Guppi vivió, entre otros tiempos de reyes anteriores, los 43 años de reinado de Nabucodonosor, los 2 de Evil Merodac y los 4 de Neriglisar, cumpliendo ella entonces 95 años. Después la estela continúa diciendo que Adad Guppi vivió hasta el año 9 de Nabonido, en que murió a los 104 años. Pasando por alto los breves meses de reinado de Labashi Marduk, que para nada afecta al cómputo, la estela permite calcular 58 años transcurridos entre el año de ascenso de Nabucodonosor y el año noveno de Nabonido. Como Nabonido reinó 17 años hasta la caída de Babilonia en el 539 a.e.c., su año noveno lleva al 547 a.e.c. Si al 547 se le suman los 58 años anteriores al año 9 de Nabonido, se llega al 605 a.e.c. como año de ascenso de Nabucodonosor al trono.
 

    Por último, tenemos el testimonio del diario astronómico VAT 4956, además de otros muchos documentos. El diario astronómico VAT 4956, del que se conservan dos copias idénticas, menciona 28 posiciones de la luna, ciertas estrellas y los cinco planetas que se conocían en tiempos babilonios. La cabecera de dicho diario especifica que dichas posiciones se dieron en el año 37 de Nabucodonosor. Los astrónomos tradujeron a nomenclatura moderna dichas posiciones e introdujeron sus datos en un ordenador equipado con un sofisticado programa de Astronomía que muestra todos los eclipses y posiciones de los astros en un periodo de 25.920 años, que es el tiempo que emplea el eje terrestre en dar una vuelta completa en su movimiento de precesión a modo de trompo. Pues bien, el programa informático arrojó que las posiciones del diario VAT 4956 solamente pudieron haberse dado durante ciertos días del año 568 a.e.c., fecha que ha sido bautizada como ‘año absoluto científico’. Si al 568 le sumamos 37 años, que son los años en que Nabucodonosor llevaba reinando cuando se escribió la tablilla, llegamos al 605 a.e.c. como año de subida al trono de Nabucodonosor.
 

    Algunos críticos solamente toman como correctas las 13 posiciones lunares del diario VAT 4956 y no tienen en cuenta el resto de las posiciones estelares. Si los astrónomos se hubieran guiado únicamente por las posiciones de la Luna, les hubiera sido imposible determinar a qué año de nuestro cómputo corresponde el 37 de Nabucodonosor, ya que la Luna repite sus periodos cada 18 años, tiempo conocido como periodo Saros. Desde el año 37 de Nabucodonosor hasta hoy ha habido muchos periodos Saros. En cambio, tomando para el estudio todas las posiciones estelares del diario, se cubre un periodo de 25.920 años, y desde el tiempo de Nabucodonosor hasta hoy apenas han transcurrido 2.600 años, por lo que al programa informático astronómico le resulta fácil calcular las posiciones exactas de aquel tiempo. Así pues, tanto el diario VAT 4956 como los demás documentos mencionados apuntan al 605 a.e.c. como el año en que ascendió Nabucodonosor al trono de Babilonia, y no es posible otra alternativa.

 

domingo, 5 de octubre de 2014

¿Qué importan más para el Cuerpo Gobernante: los ungidos o los accionistas de la Watchtower?

 

    A principios de octubre de 2014 se reunieron, como en años anteriores, en el Teatro Stanley de Nueva York -propiedad de la entidad gestora de los testigos de Jehová- los 500 accionistas de la Sociedad Watchtower, abriéndose posteriormente las puertas a los miles de oyentes que llenaron el Teatro.

    Se desconocen los nombres de los 500 accionistas de la Watchtower, cuya relación nominal se lleva en el más riguroso secreto. No se sabe a ciencia cierta si todos ellos son testigos de Jehová. Recientemente trascendió que algunos no lo eran, lo cual está por comprobar. Sea como fuere, tales accionistas aportaron en teoría 10 euros de capital cada uno de ellos, aunque el capital social ya estaba aportado primero en 1881, cuando se creó la Sociedad con su primer presidente, William Henry Conley, y después en 1884, cuando se reestructuró bajo la presidencia de Charles T. Russell.

    Sin entrar en detalles, lo cierto es que existe un listado de los 500 accionistas de la Watchtower. Sin embargo no existe un listado o relación de los que se dicen ungidos y que son más de 12.000 en todo el mundo; o mejor dicho, esa larga decena de miles de individuos son los que participaron de los emblemas del pan y el vino en la última Conmemoración. Pero ello no quita para que se consideren ungidos.

    De éstos, que deberían ser más importantes para el Cuerpo Gobernante que unos simples accionistas o capitalistas de una entidad mercantil, no lleva control el ahora Betel Central de Patterson. Los testigos de Jehová que están al tanto de ello se preguntan por qué razón no se sabe quiénes forman el grupo de los posibles ungidos y en cambio se conocen con pelos y señales los datos de los 500 accionistas de la Watchtower. ¿Es que no son más importantes los ungidos que los accionistas? ¿Es que realmente lo que importa al Cuerpo Gobernante es el asunto comercial y monetario de su ‘Organización’?

     

lunes, 29 de septiembre de 2014

¿Llegó o no llegó el Amo Jesucristo en 1914?

 

    El Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, surgido de la Sociedad americana impresora de biblias y literatura religiosa Watchtower, que antes decía que era el vocero oficial y representante del llamado “esclavo fiel y discreto” o resto del grupo que denominan de “cristianos ungidos“ que aún quedan en la Tierra y que al morir esperan ser llevados al Reino de los cielos, ahora resulta que se ha constituído en el mismísimo ‘esclavo fiel y discreto’ y no en su representante.

    El grupo de cristianos ungidos, según los teólogos watchtowerianos deducen del Apocalipsis, consta literalmente de un total 144.000 miembros -contados desde los tiempos apostólicos del Pentecostés en el año 33 de nuestra era-, de los que en la tierra viven hoy como el nueve por ciento, aunque últimamente el cuerpo gobernante da a entender que pudieran no ser ungidos sino únicamente participantes de los emblemas.   

    De acuerdo también con la doctrina original de la Watchtower, que en la actualidad imparte y dirige el Cuerpo Gobernante, el grupo de cristianos no ungidos o “gran muchedumbre” u “otras ovejas” heredará la porción terrestre del Reino de Dios o la Tierra hecha un paraíso, aunque en la Biblia no aparece por ningún lado la expresión ‘parte terrestre del Reino de Dios’. Afirma el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová que en éstos que señala como tiempos del fin se espera la llegada del hijo del hombre, Jesucristo; pero éste en realidad aún no ha llegado, y por esa razón continúan los testigos celebrando cada 14 de Nisán la que se conoce como Cena del Señor, ceremonia en la que únicamente los que se dicen ungidos pueden participar del pan y del vino, mientras que los no ungidos únicamente asisten como observadores, sin participar de los emblemáticos productos del trigo y de la vid.

    El órgano oficial y doctrinal de los ungidos de la Watchtower, la revista La Atalaya, en su edición de estudio del 15 de marzo de 2010, página 27, bajo el subtítulo “¿Quiénes deben participar del pan y del vino?”, expone: “Pablo… dirigiéndose a los cristianos ungidos, dijo: “Porque, cuantas veces coman este pan y beban esta copa, siguen proclamando la muerte del Señor hasta que él llegue (1 Corintios 11:26). ¿Cuándo llega el Señor? Cuando vuelve para llevarse al cielo al último miembro de su novia simbólica, la congregación ungida”.

    Así que ésa es la razón por la que los que se designan ungidos continúan celebrando anualmente la Cena del Señor y participando de ella, debido a que Jesucristo aún no ha llegado. Cuando llegue, es decir, después de que se lleve al cielo al último de los ungidos, ya no será necesario celebrar la Cena del Señor. Lógicamente, si ya no hay participantes en la mesa, huelga la cena. Pero, como aún quedan varios miles de ungidos participando de este ceremonioso y simbólico banquete anual, eso significa para los doctores de la ley de la Watchtower que el Señor Jesucristo no ha llegado todavía.

    Así pues, tenemos por un lado que el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, a través de la editora Watchtower, afirma categóricamente que “el Señor aún no ha llegado”, pues de otro modo no se celebraría ya su Cena. Sin embargo, por otro lado asegura que “el Señor sí ha llegado” y que tal llegada causó que el esclavo fiel y discreto o resto de los cristianos ungidos fuera nombrado por su amo Jesucristo sobre todos sus bienes terrestres, que es como se aplican los mismos ungidos el texto de Mateo 24:45-47, aunque ahora el ‘esclavo’ ha suprimido esa enseñanza y dice que el Amo no nombró sobre sus bienes a ningún esclavo en 1919, sino que lo nombrará al tiempo de la gran tribulación. En el texto de Mateo 24:45-47, que es la base de la subsistencia de la entera organización de los testigos de Jehová, se lee: “¿Quién es, verdaderamente, el esclavo fiel y discreto a quien su amo nombró sobre sus domésticos para darles su alimento al tiempo apropiado? ¡Feliz es aquel esclavo si su amo, al llegar, lo hallara haciéndolo así! En verdad les digo, lo nombrará sobre todos sus bienes”. El texto dice claramente: “…su amo, al llegar…”

    Es decir, que, según este pasaje evangélico, el Cuerpo Gobernante entiende que Jesús sí llegó y que lo hizo precisamente en 1918, tal como afirman numerosas publicaciones de la Watchtower, aunque recientemente se ha suprimido la fecha del 1918 por no ser bíblica y se ha pasado la visita de inspección a 1914. Al llegar el amo Jesucristo, siempre según la Watchtower, nombró al año siguiente (aunque ahora ya no es al año siguiente), tras la oportuna inspección, como su “organización de Dios en la tierra” o “único canal de comunicación con Dios” al conjunto de los entonces conocidos como “Estudiantes Internacionales de la Biblia” asociados con la propia Watchtower, todos ellos pertenecientes al grupo de los ungidos.

    Para poder defender este nombramiento, afirma el Cuerpo Gobernante que Jesucristo sí llegó realmente (según el texto bíblico “su amo, al llegar…”). Mas, para poder continuar con la ceremonia anual de la Cena del Señor y captar más adherentes para la organización con el anuncio alarmista del inminente fin del sistema político y religioso mundial, el amo Jesucristo no ha llegado todavía. A lo sumo, “está presente”. En el primer caso, es decir, para apoyar el nombramiento del grupo de cristianos ungidos como organización de Dios en 1919 (entonces no existía como tal el Cuerpo Gobernante), afirma la Watchtower que el amo Jesucristo sí llegó; o sea, aquí se trata de una clara “llegada”.

    Sin embargo, en el segundo caso, esto es, para continuar con la Cena del Señor, captando de paso más adeptos a la causa watchtoweriana, habla de la “presencia” del amo, la cual dice que aconteció en el año 1914, al estar Jesucristo “invisiblemente presente en su Reino”. Así que aduce el Cuerpo Gobernante, como ya antes había establecido la organización de la Watchtower, que “el amo Jesucristo está presente, pero no ha llegado”, aunque para la conveniencia del nombramiento como organización de Dios sí que ha llegado, pues, si no hubiera llegado, no habría nombrado como su canal de comunicación o su organización en la tierra al grupo de ungidos de la Watchtower existente al tiempo de la hipotética llegada e inspección del amo.

    Los textos de Mateo 24:45-47, y el del Apóstol Pablo en 1 Corintios 11:26, especifican el verbo “llegar” y no otro en las expresiones “el amo, al llegar” y “hasta que él llegue”. Pero es de observar que el Cuerpo Gobernante introduce un nuevo concepto: dice que el Señor llega “cuando vuelve para llevarse al cielo al último miembro…” Es decir, que con la expresión “vuelve” da a entender que el amo Jesucristo viene dos veces en el tiempo del fin, cuando el evangelio indica que viene una sola vez en dicho tiempo, y no dos veces.

    Por lo tanto, está claro que, tanto la Watchtower como el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, confunden las mentes de sus adeptos embrollando los términos “presencia”, “llegada” y “vuelta”, afirmando por un lado que el amo Jesucristo está presente desde 1914, pero que había llegado de inspección en 1918 (aunque ahora es en 1914) para nombrar como su administrador terrestre al grupo compuesto de cristianos ungidos de la Watchtower, y por otro lado, haciendo ver que el amo no llegó aún, pero que vuelve, y por eso continúan celebrando los testigos de Jehová la Cena del Señor todos los años. Verdaderamente, un contrasentido que los testigos del montón aceptan sin razonar y sin rechistar, tal como otros grupos admiten dogmáticamente el misterio de la Santísima Trinidad.

 

martes, 23 de septiembre de 2014

Centenares de salones del reino cierran en España



    En España está previsto cerrar en principio cerca de 300 salones del reino alquilados. Las congregaciones que los ocupan se distribuirán entre los más de 200 salones que se piensa construir de inmediato, con fondos exclusivamente aportados por los hermanos, no por la Sociedad Watchtower ni por la Junta Eclesiástica de los testigos de Jehová. Huelga decir que la mano de obra es totalmente gratuita y los nuevos locales se escriturarán a nombre de  la organización jehovista. Lo que se trata es de ahorrar gastos de alquiler, que suponen varios millones de euros anuales.

    El número de salones del reino en España será menor que el actual, dado el acusado descenso de miembros en las congregaciones, algo que el cuerpo gobernante no desea sacar a colación. El último anuario informó de un aumento cero de publicadores en España, lo que seguramente es inexacto, siendo lo más probable que el porcentaje de aumento haya sido negativo, pues de lo contrario no se suprimirían salones y congregaciones. Obviamente, muchas congregaciones desaparecen al ser realojadas en los nuevos salones y repartidas entre varios núcleos congregacionales.

    Para la construcción de salones se acordó previamente mediante resolución unánime de las congregaciones que cada publicador aportara una cantidad fija todos los meses hasta cubrir los millones de euros inicialmente calculados para la compra de locales y los correspondientes materiales de construcción, además de los gastos derivados de la adquisición de los inmuebles. Posteriormente se continuaría con las aportaciones fijas de los publicadores, ya que se prevé construir más salones en propiedad y abandonar los alquilados.

    Nos informan de que algunos superintendentes españoles han dejado caer en sus visitas a los circuitos que sería razonable que cada publicador aportase cada mes un mínimo de 5 euros mensuales al fondo de salones. Muchos hermanos, incluídos ancianos, dicen que ese aparentemente pequeño aporte de 5 euros mensuales por publicador le supone 20 euros, aparte de la aportación para gastos de la congregación y la de la obra mundial, a un matrimonio con dos hijos menores y publicadores no bautizados. España tiene prácticamente el sueldo base más bajo de Europa y muchas familias están en paro o, si no lo están, el salario o la pensión apenas les alcanza para vivir.

    Muchos publicadores no pueden aportar ni siquiera 5 euros. Los hay que no salen a predicar porque no tienen dinero para contribuir a la obra mundial por la literatura, pues han de aportar primero por lo que retiran y después entregar lo recaudado en el servicio del campo. Es obvio que muchos hermanos en paro que predican no están aportando nada en absoluto. Otro asunto es que, si no se cubre la aportación para salones, ha de equilibrarse con los fondos que las congregaciones perciben para su mantenimiento, por lo que habrá meses que dichos fondos de mantenimiento sean insuficientes y habrá déficit.  Un anciano español de muchos años en el servicio nos comenta:

    “Si calculamos un redondeo de 100.000 publicadores españoles, a razón de 5 euros mensuales, la aportación mensual sería de medio millón de euros. En menos de dos años estaría más que cubierto el costo de los salones que piensan construirse en España, ya que la mano de obra es gratuita. Con ello habría que dejar de aportar esos 5 euros mensuales por publicador al cubrirse el objetivo; pero nos tememos que la aportación será de por vida, ya que la demanda constructiva de salones no terminaría jamás, lo cual no es consecuente con el actual estancamiento de la obra de hacer discípulos que observamos en España”. 

    Así, pues, en España se piensa abandonar los salones del reino por los que se paga un alquiler y en su lugar y mediante la oportuna recaudación económica de los publicadores y su mano de obra sin costo, adquirir locales en propiedad para ubicar los nuevos salones y redistribuir en ellos a las congregaciones afectadas. Hay congregaciones que desaparecen, sobre todo las pequeñas cuyas aportaciones no son suficientes para cubrir gastos, congregaciones que se supone que tampoco pueden contribuir con lo mínimo para la obra mundial, que incluye la impresión de literatura y el fondo de salones.



 

   

domingo, 21 de septiembre de 2014

En 1919 Jesucristo habría nombrado como su esclavo fiel a Estudiantes de la Biblia y no a testigos de Jehová.


 
    Enseña hoy el cuerpo gobernante de los testigos de Jehová que en 1919 los miembros directivos de la Sociedad Watchtower de Pensilvania fueron nombrados por el amo Jesucristo como su ‘esclavo fiel y discreto’. Antes de octubre de 2012, desde 1976, ese mismo cuerpo enseñaba que el esclavo fiel ya existía desde el siglo I y que en 1919 fue nombrado como administrador de los bienes terrestres de Cristo. Entre 1927 y 1975 inclusive, el presidente de la Watchtower, que llevaba las riendas antes de que en 1971 se creara el cuerpo gobernante doctrinal y antes de que en 1976 ese cuerpo se hiciera cargo de la dirección doctrinal de la Watchtower, enseñaba igualmente que el esclavo ya existía y que Jesucristo lo nombró sobre sus bienes en 1919, habiéndole inspeccionado previamente en 1918.

    Esta enseñanza o doctrina de la inspección de Jesucristo al esclavo y de su nombramiento sobre los bienes del amo fue creada por Rutherford, quien la publicó en la revista The Watch Tower en febrero de 1927. Al mismo tiempo publicó en febrero de 1927, por vez primera, que el esclavo fiel de su tiempo era el resto de los 144.000 que estaban vivos en la tierra. Quiere decir que si la doctrina la imponía Rutherford en 1927, el esclavo o resto de los 144.000 no se enteró de la inspección del amo en 1918 y del nombramiento en 1919 porque en aquel tiempo a quien se consideraba el esclavo fiel era a Russell y el supuesto resto ungido no estuvo consciente de aquella inspección y nombramiento en 1918 y 1919 por la sencilla razón de que la primera noticia al respecto la tuvo en 1927, con la publicación de la doctrina de la inspección y el nombramiento en la revista oficial.

    En la actualidad, aparte de declarar el cuerpo gobernante que no existió ningún esclavo fiel y discreto desde el siglo primero y a través de los siglos, y aparte de anular la doctrina del nombramiento del esclavo sobre los bienes del amo, ahora declara y enseña que en 1918 no hubo ninguna inspección del amo Jesucristo a su esclavo porque no existía en aquel año tal esclavo y que éste llegó a existir en 1919, cuando fue nombrado como tal por el amo. Lo que ocurrió exactamente, dice hoy el cuerpo gobernante, fue que Jesucristo comenzó a inspeccionar en 1914 a la junta directiva de la Watchtower, la cual fue nombrada esclavo fiel del amo en 1919. Es decir, que lo que durante 85 largos años (de 1927 a 2012) se estuvo enseñando como verdad, resulta que no era tal verdad. Y a quienes durante esos 85 años no estuvieran de acuerdo con la doctrina vigente al respecto, se les expulsaba de las congregaciones. Ahora se expulsa a quien sigue defendiendo la obsoleta doctrina ideada por el presidente Rutherford, cariñosamente apodado ‘Pepe el de la toga’.

    Ahora bien, la junta directiva de la Watchtower entre 1914 y 1919 no dirigía entonces a los testigos de Jehová, sino a los Estudiantes Internacionales de la Biblia, de lo que se deduce que el nombramiento de esa junta como esclavo fiel y discreto en 1919 no se hizo a los testigos de Jehová, sino a los Estudiantes de la Biblia, un resto de los cuales tomó el nombre de testigos de Jehová en 1931. Aquí surge una pregunta: ¿Cómo es que el supuesto esclavo fiel y discreto cambió en 1931 el nombre a testigos de Jehová cuando se entiende que Jesucristo habría aprobado a los miembros de la junta de la Watchtower porque estaban enseñando la verdad y parte de esa verdad era el nombre de Estudiantes Internacionales de la Biblia? ¿Por qué tuvieron que cambiar a un nombre que ni el propio Amo Jesucristo conocía en 1919 cuando hipotéticamente nombró al esclavo? La Biblia, por boca de Pablo, dice que ‘Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre’. Y a continuación dice el texto paulino que ‘no nos dejemos llevar por doctrinas extrañas’. Por tanto, si Jesucristo hubiera aceptado lo que enseñaba la junta directiva de la Watchtower antes de 1919, hubiera aceptado también como correcto el nombre de Estudiantes Internacionales de la Biblia y, dado que Jesucristo es el mismo y no cambia, hubiera desechado el nuevo nombre de testigos de Jehová.

    A propósito del nombre, ¿quiénes exactamente lo portan hoy? Porque, según la doctrina jehovista, no todos los que se reúnen en una congregación, aunque estén bautizados, son testigos de Jehová. Se les aplica genéricamente el nombre, pero en realidad no son testigos de Jehová. Al menos, según el entendimiento bíblico del cuerpo gobernante. La mayoría de los ancianos y superintendentes de las congregaciones no son realmente testigos de Jehová. Es más, según la Biblia (y aplicando paralelamente el entendimiento del cuerpo gobernante) solamente los ungidos pueden ser ancianos. Todo eso lo explicamos en próximo artículo, aunque ya habíamos adelantado algo meses atrás.