domingo, 15 de julio de 2018

REPLANTEAMIENTOS DOCTRINALES (21)

 

(Traducción del libreto de John Power)

La Biblia no dice que el esclavo fiel y discreto
sea el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová

 
    El tema del esclavo fiel y discreto aparece en los evangelios de Mateo y de Lucas. En ninguno de los pasajes aludidos se dice que el esclavo fiel y discreto habría de ser el cuerpo gobernante de los testigos de Jehová que aparecería en el siglo XX. Los escritores bíblicos no tenían idea de esto ni Jesucristo tampoco.

   El Cuerpo Gobernante aduce que Jesucristo se refería al tiempo del fin, en que aparecería el esclavo fiel. Pero el tiempo del fin ya corría en los días del apóstol Pablo y de los primeros cristianos, todos los cuales esperaban de un momento a otro el regreso de Jesucristo, algo que no ocurrió. Por otro lado, la Watch Tower y el Cuerpo Gobernante aseguraban que el esclavo fiel y discreto apareció en el año 33 y esto lo pregonaban como palabra de Dios.

    Ya hemos visto que este entendimiento se cambió debido a que en tiempos de Russell existían dos líneas de esclavos fieles y discretos y por eso el Cuerpo Gobernante enseña ahora, bajo pena de expulsión de quien no lo crea, que el esclavo fiel fue nombrado por Jesucristo en 1919, pero que esta fecha puede desaparecer para introducir en su lugar la de 1931, año real en que aparecieron los testigos de Jehová, quedando sin efecto los viejos Estudiantes de la Biblia y el propio Russell.

    Si realmente el esclavo fiel fue nombrado por Jesucristo, y ello debido a que estaba enseñando la Verdad, es patente que tal Verdad no habría cambiado con el tiempo y hoy continuaría enseñándose lo que en 1919 se enseñaba. Pero, al haber cambiado aquella que se consideraba como verdad, resulta que hoy se ve que no era tal verdad, sino un entendimiento de la verdad en aquel tiempo. Por tanto, si aquello que se enseñaba en 1919 no era la Verdad, no pudo Jesucristo haber nombrado a los dirigentes de la Watch Tower de entonces como su esclavo fiel y discreto.

    Ahora bien, si es cierto que el Cuerpo Gobernante no es la junta directiva de la Watch Tower, dado que uno de sus miembros afirma que nada tiene que ver con la Sociedad, eso significa que el Cuerpo Gobernante no puede ser el esclavo fiel y discreto, ya que lo que se baraja como enseñanza de Jehová es que Jesucristo nombró como su esclavo y vocero a la junta directiva de la Sociedad Watch Tower de 1919. Pero si el Cuerpo Gobernante no compone esa junta, tampoco puede ser el esclavo fiel y discreto.

    ¿Quién es, entonces, el esclavo fiel y discreto? Puesto que se trata de una parábola enunciada por el propio Jesucristo y no de una profecía, el esclavo fiel es cada uno de los cristianos que da a otros su porción de enseñanza evangélica. Y si el cristianismo está activo desde el primer siglo, es patente que el esclavo fiel cristiano ha existido durante todos los siglos anteriores y no que vino a la existencia en 1919, que es una fecha inventada por Rutherford, al igual que la de 1918, que ya desapareció de la enseñanza de los Testigos por no ser bíblica, tal como no es bíblica la fecha de 1919 y no extrañará que mañana desaparezca del escenario.

    Son muchos los ancianos que no creen en la fecha de 1919 como año en que Jesucristo nombró a la junta directiva de la Watch Tower como su esclavo fiel. La Watch Tower es una entidad mercantil editora de literatura, aparte de entidad financiera, y como tal entidad mercantil y financiera no es lógico que el propio Jesucristo nombre a sus miembros como el vocero del mismísimo Jehová.

    Ya se ha adelantado que los primeros cristianos no estaban bajo la supervisión de una entidad mercantil. Es más, los primeros cristianos no tenían literatura de ninguna clase para predicar. Ni siquiera tenían biblias. Si predicaban, era de viva voz en las calles y plazas, siendo invitados a ampliar detalles en las casas cuyos amos estaban interesados en el mensaje. Quiere decir que el cristianismo verdadero no necesita entidades mercantiles para expandir el mensaje. A los testigos de Jehová les sobra la Watch Tower, la cual no es más que un dragón al que los propios Testigos mantienen a cuerpo de rey.

 

domingo, 1 de julio de 2018

REPLANTEAMIENTOS DOCTRINALES (20)


(Traducción del libreto de John Power)



    La Biblia no dice que el esclavo fiel y discreto aparecería en el siglo XX (2)

    Decir que el Cuerpo Gobernante fue nombrado por el propio Jesucristo como su esclavo fiel y discreto en 1919, cuando no existían como tales los testigos de Jehová, es totalmente incorrecto. En primer lugar, en 1919 no existía el Cuerpo Gobernante espiritual de los testigos de Jehová. En segundo lugar se admite que el nombramiento se le hizo a la junta directiva de la Watch Tower, que no era el cuerpo gobernante de los Estudiantes de la Biblia, sino el cuerpo gobernante o junta regidora de la Sociedad Watch Tower.

   Las doctrinas las emitía entonces el presidente de la Sociedad, que en 1919 era Rutherford. Y, según se lee en la literatura antigua, en 1919 los Estudiantes de la Biblia no estaban conscientes de que Jesucristo hubiera nombrado a la junta directiva de la Watch Tower como su esclavo fiel y discreto. Esta idea la ha implantado retroactivamente como doctrina el actual Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, y eso ya en pleno siglo XXI. Antes se enseñaba que el esclavo fiel y discreto estaba activo desde el año 33 de nuestra era; pero como Russell no había contactado con tal esclavo, de ahí que se cambiara este concepto doctrinal que supone la expulsión de quien no lo acepte.

    Por cierto, Russell enseñaba que al esclavo fiel y discreto se le había nombrado sobre los bienes del amo Jesucristo en 1879. Posteriormente fue cambiado este entendimiento y en su lugar se impuso el concepto de que el nombramiento del esclavo sobre los bienes del Amo acaeció en 1919. Pero en 1919 nada sabían de esto los Estudiantes de la Biblia porque Rutherford lo estableció en 1927, en La Atalaya del 15 de febrero.

    Rutherford afirmó casi una década después, en 1927, que Jesucristo había inspeccionado a su esclavo fiel en 1918 y que en 1919 lo había nombrado sobre todos sus bienes. En la actualidad se ha suprimido la fecha de 1918 por no ser bíblica y se enseña que lo que ocurrió en 1919 fue el nombramiento de la junta directiva de la Watch Tower como el esclavo fiel y discreto de Jesucristo.

    La fecha de 1919 depende estrechamente de la de 1918 y, como ésta se ha suprimido por no ser bíblica, lo mismo ocurrirá en un futuro no lejano con  la fecha de 1919, que tampoco es bíblica, sino que se trata de una caprichosa invención de Rutherford. Además en 1919 no existían los testigos de Jehová. Por esa razón se rumorea en la central mundial que la fecha de 1919 puede ser trasladada al año 1931, en que subieron a la escena los testigos de Jehová.

    De un tiempo a esta parte se detecta que el Cuerpo Gobernante está arrinconando a Russell. A pesar de que todos los Estudiantes de la Biblia le consideraban como el esclavo fiel y discreto, el actual Cuerpo Gobernante dice que no lo era, sino que se trataba de un mal entendimiento de los adeptos de la época.

    En 1919 los Estudiantes de la Biblia creían que el pastor Russell, que había muerto el 31 de octubre de 1916, era el esclavo fiel que regía los destinos de los Estudiantes desde el cielo. Ni por lo más remoto pensaban que tal esclavo fuera la junta directiva de la Watch Tower, algo que ha sido impuesto en el siglo XXI, hace pocos años.

    Durante aquel tiempo se tomaba como palabra de Dios todo cuanto Russell había escrito en los seis tomos de sus ‘Estudios en las Escrituras’. De estos escritos aseguró Russell lo siguiente:

    "Si los volúmenes de Estudio de las Escrituras son prácticamente la Biblia arreglada por temas, con textos bíblicos presentados como pruebas, no sería incorrecto que los llamáramos "la Biblia ordenada de otra forma" es decir, que no son simples comentarios sobre la Biblia, sino prácticamente la Biblia misma.

    Además, no sólo hemos hallado que las personas no pueden comprender el plan divino con el estudio directo de la Biblia, sino que hemos visto que, si alguien abandona los Estudios en las Escrituras, aun después de haberlos usado y de haberse familiarizado con ellos, aunque los haya leído durante diez años, si los abandona, los ignora y acude solamente a la Biblia, aunque haya entendido la Biblia durante diez años, nuestra experiencia nos indica que al cabo de dos años, estará en tinieblas.

    En cambio, si sólo hubiera leído los Estudios en las Escrituras con sus citas, sin haber leído directamente ni una página de la Biblia, estaría en luz al cabo de dos años, porque poseería la luz de las Escrituras." (La Atalaya, 15 de septiembre de 1910, página 298).

    De todas maneras, en 1929 Rutherford suprimió la lectura y estudio de los seis libros de Russell, con el objeto de poner en su lugar los suyos propios, cuyo conjunto de vistosos tomos de colores se conoció como la colección del Arco Iris.

    Hoy día, tanto los libros de Russell como los de Rutherford se han desechado por completo por no contener la verdad de la Biblia. Nos preguntamos cómo pudo Jesucristo haber nombrado a la junta directiva de la Watch Tower como su esclavo fiel en 1919, si en aquel año no se estaba enseñando la Verdad y además los Estudiantes de la Biblia celebraban cumpleaños y navidades, veneraban la cruz y la pirámide, enseñaban que la presencia invisible de Jesucristo acaeció en 1874 y que en 1914 acontecería la batalla de Armagedón, con la consiguiente destrucción de los reinos y gobiernos terrestres y la instauración del paraíso en la Tierra.

 

 

 

lunes, 25 de junio de 2018

REPLANTEAMIENTOS DOCTRINALES (19)


(Traducción del libreto de John Power)

 
    La Biblia no dice que el esclavo
fiel y discreto aparecería en el siglo XX (1)

 
    La alusión al ‘esclavo fiel y discreto’ que figura en los evangelios se trata de una parábola y no de una profecía. El ‘esclavo fiel y discreto’ es cada uno de los cristianos en tanto lleva a otros el mensaje evangélico. No es lógico esperar casi veinte siglos a que apareciera tal esclavo, cuando el cristianismo rige desde el mismísimo primer siglo, según lo que está escrito.

    El Cuerpo Gobernante defendía antes que el esclavo fiel y discreto apareció en el año 33, lo cual sería más lógico que defender lo que actualmente sustenta, a saber, que el esclavo fiel y discreto es el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, que ahora enseña que tal esclavo fue nombrado por Jesucristo en 1919. Antes enseñaba que en 1919 el esclavo que venía del primer siglo fue nombrado sobre los bienes terrestres del amo Jesucristo.

    Sin embargo en 1919 no existían los testigos de Jehová, movimiento que fue creado por Rutherford en 1931, cuando cambió el nombre a poco más del 25% de los Estudiantes de la Biblia que no habían abandonado el grupo entre 1926 y principios de 1927, cuando constataron que en 1925 ni habían resucitado los patriarcas de la antigüedad ni vino el Armagedón, como se predicaba intensamente a través de la publicación ‘Millones que ahora viven no morirán jamás’.

    El actual Cuerpo Gobernante enseña que Jesucristo nombró como su esclavo fiel y discreto a la junta directiva de la Watch Tower en 1919. Pero, dado que el Cuerpo Gobernante no forma parte ya de la junta directiva de dicha sociedad mercantil, según declaró el miembro Gerrit Losch ante el juez que le preguntaba si tenía algo que ver con la Watch Tower, no tiene razón de ser decir que el Cuerpo Gobernante es el esclavo fiel y discreto. Si no forma parte de la junta directiva de la sociedad, está claro que tampoco puede ser el precitado esclavo fiel y discreto.

    La razón de cambiar el entendimiento de la identidad del esclavo fiel y discreto, que antes se predicaba que venía desde el año 33 y ahora que desde 1919, está en que Russell no contactó con ningún esclavo fiel y discreto que hipotéticamente venía del siglo primero.

    Si realmente existía una línea del esclavo que venía del siglo primero, esa línea continuaría en funciones en nuestro día, aunque no se sepa quiénes la componían. Pero Russell apareció en los años setenta del siglo XIX y comenzó a predicar él solo, sin haber contactado con el supuesto esclavo. Por tanto existían dos líneas de esclavos fieles y discretos: la que venía del siglo primero y la de Russell.

    Como eso no podía ser, el Cuerpo Gobernante cambió la doctrina y aduce hoy que Russell no era o no formaba parte del esclavo fiel y discreto, lo que significa que tampoco sería ungido. De ahí que ahora enseñe que el esclavo fue nombrado en 1919 y que tal esclavo era la junta directiva de la sociedad mercantil Watch Tower.

    Los primeros cristianos no estaban bajo la junta directiva de una sociedad mercantil, sino que funcionaban mediante congregaciones supuestamente dirigidas por los apóstoles y guiadas por el Espíritu Santo. El apóstol Pablo, por ejemplo, servía en la congregación de Antioquía y desde esta congregación salió a ejercer su apostolado por las naciones. No fue enviado por una supuesta junta directiva o cuerpo gobernante de apóstoles de Jerusalén. Con todo, los primeros cristianos no servían a una entidad mercantil, bajo la cual están hoy los testigos de Jehová y el Cuerpo Gobernante.

    Aunque el Cuerpo Gobernante afirme que en el año 2000 se separó de la Sociedad Watch Tower, la realidad es que los testigos de Jehová trabajan gratuitamente para dicha Sociedad en la impresión y distribución de los millones de piezas de literatura y en las granjas que también son atendidas gratuitamente por testigos de Jehová, a cambio, por supuesto, de la manutención y alojamiento, lo cual supone un gasto mínimo. Si la Watch Tower tuviera que pagar sueldos no podría sostenerse.

    Por otro lado, los quinientos accionistas de la Watch Tower, cada uno de los cuales participa con 10 dólares de capital social, son todos testigos de Jehová. Estos accionistas se reúnen una vez al año en Nueva York, en el suntuoso Teatro Stanley, propiedad de la organización de los Testigos.

    Así pues, la Sociedad Watch Tower y los testigos de Jehová continúan estrechamente unidos como un solo grupo, a pesar de la separación legal que consta en el papeleo oficial. Y es que la Watch Tower, aunque invierte grandes sumas de dinero en hedge funds, que son unos fondos de inversión únicamente aptos para los grandes capitalistas del mundo, mal puede sostenerse si no es regularmente sustentada con las aportaciones monetarias y la dedicación laboral no retribuída de los testigos de Jehová. El día que los testigos de Jehová dejen de aportar fondos y mano de obra para la mercantil Watch Tower, es indudable que ésta se viene abajo.

    De hecho el volumen de literatura que la Watch Tower imprime se ha reducido drásticamente, sobre todo La Atalaya, que es precisamente el órgano oficial de la organización de los testigos de Jehová. Nos informan los contactos de la central mundial de los Testigos de que en breve se reducirán aún más las tiradas de las revistas, que probablemente serán trimestrales o cuatrimestrales, cuando en otros tiempos eran quincenales. (Continúa).

miércoles, 6 de junio de 2018

REPLANTEAMIENTOS DOCTRINALES (18)

 

(Traducción del libreto de John Power)

 
La Biblia no dice que Jesucristo comenzaría a reinar en el cielo en 1914

    En el evangelio de Mateo leemos que Jesucristo, al tiempo de ascender a los cielos, dijo: ‘Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra’. ‘Toda autoridad’ es la que tenían los reyes en aquel tiempo. Y si a Jesús se le dio toda autoridad en el cielo y sobre la tierra, quiere decir que Jesucristo comenzó a reinar en el cielo y en la tierra el mismo día en que ascendió, en el año 33, según se calcula tradicionalmente.

    Por tanto Jesucristo ya era rey en el cielo cuando ascendió en el año 33 y no precisaba esperar a 1914, un tiempo muy lejano en el futuro, para comenzar a reinar.

    Antes de que la directiva de la Watch Tower aceptara la fecha de 1914 como año de la presencia invisible y comienzo del reinado de Jesucristo en el cielo y sobre la tierra, las fechas que se predicaban eran la de 1874, año de la imaginada presencia de Cristo en el cielo, y la de 1878, año del inicio de su reinado celestial y terrestre.

    Se pensaba que el milenio había comenzado en 1878. Más tarde, al pasar Franz las fechas de 1874 y 1878 a 1914, ello en 1943, la junta directiva de la Watch Tower, y posteriormente el Cuerpo Gobernante, enseñaban que el milenio había comenzado en 1914. Ahora se enseña que el milenio o reinado de mil años de Jesucristo aún no ha comenzado. Por tanto, no se entiende qué reinado inició Jesucristo en 1914, si resulta que ya era rey en el cielo desde que ascendió a él en el año 33, y por otro lado su milenio como rey aún está en el futuro.

    Tampoco se entiende cómo pueden seguir activas las naciones de la Tierra, si los tiempos de los gentiles o de las naciones terminaron en 1914, tal como predica el Cuerpo Gobernante. Si a las naciones se les acabó el tiempo en 1914, no deberían seguir existiendo. Pero, si existen, es que lo que enseña la organización de los testigos de Jehová no es correcto ni está acorde con la Biblia.

 

 

martes, 22 de mayo de 2018

REPLANTEAMIENTOS DOCTRINALES (17)

 

(Traducción del libreto de John Power)

 

La Biblia no dice que desde el inicio del reinado de Nabucodonosor hasta 1914 habrían de pasar 2.520 años

 

   Los 2.520 años fueron inventados por el escrutador bíblico John Aquila Brown. Dio a conocer este lapso en el libro ‘El Atardecer’, que publicó en 1823. Brown suponía que al cabo de esos 2.520 años vendría Jesucristo a la Tierra por segunda vez, esta vez en la batalla de Armagedón, tras la cual sería reinstaurado el paraíso.

    Hasta entonces se creía que vendría Jesucristo vendría al final del transcurso de 1.260 años, aunque se barajaban otros cómputos. Brown lo que en realidad hizo fue duplicar los 1.260 años. Para ello procedió del modo siguiente:

    Se basó en los siete tiempos de Daniel, tiempos que se supone que duraron siete años de 360 días o 2.520 días. No eran siete años de 365 días y cuarto, que suman 2.556 días. Como desde la Edad Media los judíos habían establecido que bíblicamente había que contar un año por cada día, Brown elevó los 2.520 días de los siete tiempos de Daniel a 2.520 años.

    Se equivocó al hacerlo, pues, sin darse cuenta, aplicó a los siete tiempos o 2.520 días años solares de 365,25 días en lugar de años de 360 días. Así, partiendo del año 604 a.e.c. que los historiadores daban como año primero de reinado de Nabucodonosor, llegó a 1917 como el año en que Jesucristo aparecería por segunda vez. Brown especificó que en ese año 1917 brillaría la gloria de Israel.

    Casualmente en diciembre de 1917 los ingleses conquistaron Jerusalén a los turcos y la supuesta profecía de Brown fue tenida en cuenta por muchos escrutadores bíblicos protestantes. A partir de entonces los escrutadores barajaron diversas fechas para la segunda venida de Jesucristo.

    Si Brown hubiera aplicado, como debió haber sido el caso, años de 360 días a los siete tiempos, hubiera llegado a 1881 como el año de la aparición de Jesucristo, que, como bien es sabido, no apareció. Tampoco apareció en 1914, año impuesto por el teólogo Elliot en 1844. Elliot fue el primero en afirmar que los siete tiempos de Daniel o 2.520 años se extendían del 606 a.e.c. a 1914, aunque se equivocó en la cuenta al computar un año de menos.

    La Biblia no dice por parte alguna que, desde la destrucción de Jerusalén había que contar 2.520 años para que Jesucristo comenzara a reinar en el cielo y sobre la Tierra. Los siete tiempos de Daniel solamente aplicaron a Nabucodonosor y se supone que fueron siete años de 360 días o un total de 2.520 días.

    Y en cuanto a lo de aplicar un año por cada día, se trata de un concepto mental estrambótico de algunos judíos de la Edad Media que creían descubrir alusiones esotéricas o secretas en los relatos de la Biblia. Este concepto de un año por un día influyó en la suposición de Brown, en 1823, de elevar a 2.520 años los 2.520 días de los siete tiempos de Daniel. Pero aplicó años solares de 365,25 días en lugar de años de 360 días.

    La organización de los testigos de Jehová debería hacer desaparecer de su enseñanza el tema de los 2.520 años, por estar basado en fantasías mentales de religiosos que creían en el esoterismo bíblico y pensaban que la Biblia decía más de lo que en ella estaba escrito. Pero, al desaparecer la enseñanza de los 2.520 años, queda sin efecto la fecha de 1914 y este año es sagrado para el Cuerpo Gobernante. Por tanto se obliga a seguir mintiendo, a la par que sostiene que su mentira está basada en la Biblia y que es reo de expulsión quien no la acepte.

 

 

 

domingo, 8 de abril de 2018

REPLANTEAMIENTOS DOCTRINALES (16)


(Traducción del libreto de John Power)

La Biblia no dice que los judaítas salieron del destierro babilónico en el año 537 o en el 536 a.e.c.

 
    La fecha del 537 a.e.c., al igual que la del 607, fue establecida en 1943 por el vicepresidente de la Sociedad Watch Tower, Fréderick W. Franz. Antes los Testigos predicaban que los judaítas habían salido del destierro en el 536 a.e.c. Esta última fecha se la pasó Barbour a Russell en 1876, cuando le inculcó fechas y doctrinas que no venían en la Biblia y Russell lo creyó todo a pies juntillas, sin detenerse a investigar la certeza de lo que aquel le transmitía.

    Franz adelantó inexplicablemente un año el tiempo de la supuesta destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor. La adelantó, pues, del 606 al 607 a.e.c. Al hacerlo le descuadraban los imaginados 70 años de destierro de los judaítas y se obligó a adelantar un año la salida del cautiverio, pasándola del 536 al 537 a.e.c. Este cambio sin sentido motivó que muchos abandonaran la organización de los testigos de Jehová.

    La realidad es que los judaítas no habrían comenzado a salir del destierro tan tarde como en el 537 a.e.c. Por fuerza hubieron de haber salido en el 538 a.e.c., dado que en el 537 inauguraron los cimientos del nuevo templo. La orden de liberación la dio Ciro en el año primero de su reinado, que, según el cómputo judío, iba de octubre del 539 a Octubre del 538 a.e.c.

    Como ya estaba encima el invierno y era prácticamente imposible que un pueblo entero se enfrentara con éxito al clima extremadamente frío de las zonas desérticas, se comprende que se esperara a bien avanzada la primavera, posiblemente a finales de abril, para ponerse en camino. Evidentemente el camino de regreso lo hicieron bordeando el río Eufrates, dado el extremismo de los desiertos, donde difícilmente los niños y gran parte de las mujeres y de los ancianos  hubieran sobrevivido. Por tanto la salida del destierro habría comenzado en el año 538 a.e.c., llegando la comitiva a Jerusalén a tiempo para la fiesta de las Cabañas. Los preparativos para la cimentación del Templo comenzarían posiblemente al iniciarse la primavera del 537 a.e.c.

    Si, según el Cuerpo Gobernante, hubieran de computarse 70 años atrás para la destrucción del Templo de Jerusalén, eso llevaría al 608 a.e.c. como el año de tal destrucción. Ello significa que 2.520 años hacia delante llevarían a 1913 como el año del supuesto inicio de reinado de Jesucristo en el cielo. Pero la organización de los Testigos se aferra a 1914 por entender que el año cumple profecía bíblica con la Primera Guerra Mundial. Según ese entendimiento, el año 1939, en que dio comienzo la Segunda Guerra Mundial, también cumpliría profecía bíblica.

 

viernes, 30 de marzo de 2018

Como se determinaba en Israel el mes de Nisán

 

    A los testigos de Jehová se les dice que el 14 de Nisán se determina a partir de la luna nueva más próxima al equinoccio de primavera. Esto no es del todo exacto. Los israelitas daban comienzo al mes de Nisán con la luna nueva posterior a la madurez de la cebada, que más o menos coincidía casi siempre con el comienzo de la primavera.

    Pero cuando la cebada maduraba después de la luna nueva más próxima al equinoccio de primavera, se intercalaba el mes de Adar-bis (este mes se intercalaba siete veces en 19 años) y se daba comienzo al mes de Nisán en la próxima luna nueva, aunque no fuera la más cercana al equinoccio de primavera.

    El mes de Nisán fue llamado también Abib, que significa ‘cebada madura’.  El que el mes de Nisán comenzara con la luna nueva posterior a la madurez de la cebada tenía su explicación. Los israelitas, y posteriormente los judíos, debían presentar la ofrenda de las gavillas el día 16 de Nisán. Las gavillas en este caso eran las de la cebada. Si la cebada no maduraba para el 16 de Nisán, no podía presentarse la ofrenda. Por eso, si la cebada no maduraba, se pasaba el mes de Nisán a la siguiente lunación.

    El Cuerpo Gobernante no tiene presente este detalle que observaban también los judíos del tiempo de Jesucristo. Aduce el Cuerpo Gobernante que si la cebada no maduraba en Jerusalén, lo haría en cualquier otra parte de Israel y los de esa parte presentarían las gavillas de la cebada en el templo el 16 de Nisán. Pero Israel no es tan grande como otras naciones y la madurez de la cebada se da por igual en todas las regiones. Por lo tanto, no había regiones donde la cebada hubiera madurado antes.

    Se recalca que el mes de Nisán parte de la luna nueva posterior a la madurez de la cebada, cerca del equinoccio de primavera. Pero si la cebada no estaba madura para la luna nueva cercana al equinoccio de primavera, el mes de Nisán se pasaba al siguiente, después de añadirse al año en cuestión un segundo mes de Adar o Adar-bis.