sábado, 28 de junio de 2014

Nos censuran artículos en varios periódicos de habla hispana


 
    Ciertas llamadas de ciertas entidades religiosas a ciertos periódicos en ciertos países de habla hispana han hecho que en algunos de ellos se suprima la publicación de los artículos de mis colegas y los míos.

    Entendemos que su lectura por parte de miembros de estas entidades puede hacer que abandonen las mismas y dejen de ‘contribuir monetariamente al sostenimiento del culto y clero’ (palabras textuales que en otro tiempo aparecían en los catecismos católicos).

    Entendemos también que estos periódicos son pequeños negocios, algunos de ellos dependientes de subvenciones oficiales, que temen ser cerrados por la gubernamentalidad influida por religiosos de diverso signo cristianizado y de ahí que prefieran no publicar artículos polémicos que no gusten al clero, sea católico, protestante u ortodoxo (en el término protestante englobamos especialmente a entidades hijas y nietas de adventistas).

    De uno de estos pequeños periódicos se nos informó que no tuvo más remedio que ceder debido a las que se consideraban amenazas de cierre. Tenemos constancia de los números de teléfono desde los que se efectuaron las distintas llamadas durante varias semanas, aunque dos de esas llamadas corresponden a teléfonos públicos (las llamadas sin identificar no suelen ser atendidas). Los demás son teléfonos conocidos cuyas entidades están perfectamente localizadas, aunque no las señalamos. Curiosamente no existe ni una sola carta reclamatoria o de protesta, sino únicamente llamadas telefónicas.

    Dado que trabajamos a través de dos agencias periodísticas, la mayoría de los pequeños periódicos interesados continúan con las publicaciones, probablemente debido a que los que se consideran molestados no los han localizado aún. Hemos de precisar que no percibimos ni un solo centavo por dichos trabajos. Nos conformamos con que la información llegue al casi un centenar de miles de lectores con que en total cuentan estos periódicos en distintos puntos geográficos.

    Algunos de los artículos impresos por los aludidos periódicos están publicados en este blog. A destacar que el periódico que nos informó sobre sus comunicantes tuvo una llamada bastante grosera de un individuo de labia suelta, quien alterado recriminó que ‘es falso que Jerusalén fuera destruida en el 587 a.e.c. y que podía denunciar al periódico por dar falsa información a sus lectores’.

    Le comunicaron que estaba en ‘su derecho de denunciar cuando quisiera, pero que debería probar con hechos el objeto de la denuncia o de lo contrario no sería aceptada por un tribunal’. Para evitarse problemas y disputas, el periódico, de corta tirada, decidió suspender la publicación de artículos muy a pesar nuestro. De todas maneras, le agradecemos la colaboración editorial que nos brindó.
 
 

jueves, 26 de junio de 2014

¿Está el ‘consejo central’ de Patterson cambiando de nuevo el entendimiento del tiempo de entrega de los bienes del amo?


 
    Por ‘consejo central de los testigos de Jehová’ se entiende el que antes se denominaba ‘cuerpo gobernante’ y que recientemente ha cambiado su denominación, según se publicará próximamente en el medio oficial impreso, salvo que ese consejo central se retracte.

    El entendimiento que hasta octubre de 2012 tenía este ahora llamado ‘consejo central’ con respecto a la nominación del esclavo fiel y discreto como administrador de los bienes del amo Jesucristo era que tal administración le fue dada en 1919. Entre los aludidos bienes se hallaba el de la facultad de ‘publicar las buenas nuevas del Reino’.

    En octubre de 2012 el entendimiento fue cambiado y la nominación del esclavo como administrador de los bienes del amo tendrá lugar en el futuro, cuando el amo venga. Pero ahora el ‘consejo central’ cae en la cuenta de que cuando el amo venga será para juzgar a las naciones y poner fin a este sistema de cosas; por tanto, ya no sería posible predicar las buenas nuevas del Reino cuando Jesucristo venga como juez.

    Ello motiva un nuevo cambio de entendimiento en el tiempo de entrega de los bienes del amo, tiempo que vuelve a ser el año 1919. De nuevo, pues, se regresaría al entendimiento que antes se tenía con respecto al nombramiento como administrador de los bienes del amo por parte del esclavo fiel y discreto.

    Este nuevo ajuste supone que el nombramiento como esclavo fiel y discreto se retrotraiga asimismo en el tiempo y se desligue de 1919, con lo que nuevamente pasaría al primer siglo, tal como antes se enseñaba.

    Sin embargo, el que el esclavo fiel y discreto esté activo desde el primer siglo crea un grave dilema: y es que Russell no contactó con este esclavo fiel y discreto para continuar legítimamente la obra de predicación de las buenas nuevas del Reino. Como es sabido, Russell actuó completamente solo, con independencia del hipotético esclavo fiel y discreto que estuviera vigente desde el tiempo de los apóstoles.

    Por tanto, habría hoy día dos líneas de esclavos fieles y discretos: la de los apóstoles, que se supone que continúa activa aunque se ignore quiénes la componen, y la de Russell, quien, sin contactar con la línea anterior, partió independientemente de los años setenta del siglo XIX y hoy la siguen los testigos de Jehová.

    Estamos a la espera de lo que se dilucide en Patterson al respecto.

 

viernes, 20 de junio de 2014

Cómo sabemos que Jerusalén fue destruída en el 587 a.e.c. (y 3)


 

    Por la ciencia astronómica queda demostrado que el año 37 de Nabucodonosor, con que aparece fechado el diario astronómico VAT 4956, correspondió al 568 a.e.c., que se considera como año absoluto científico. Por tanto, 37 años atrás nos llevan al 605 a.e.c. como año de ascenso de Nabucodonosor al trono de Babilonia. Este ascenso se dio el mismo año en que se libró la batalla de Karkemis, cuatro años después de la toma de Harrán. Así, pues, Harrán fue tomada por los babilonios, al mando de Nabopolasar, en el 609 a.e.c. Y la batalla de Karkemis y el ascenso de Nabucodonosor acaecieron en el 605 a.e.c., cuatro años después de ser tomada Harrán.

    Inicialmente se llega al 609 a.e.c. porque la cronología egipcia facilita una serie de fechas que se han demostrado rigurosamente exactas, entre ellas el año 610 a.e.c., en que ascendió al trono de Egipto el faraón Necao II, o Nekó según la Biblia. Nekó, en el año primero de su reinado, es decir, al siguiente al de ascenso y por consiguiente en el 609 a.e.c., acudió en ayuda de los asirios parapetados en la ciudad de Harrán. En el camino le salió al encuentro el rey Josías de Jerusalén, impidiéndole el paso. Uno de los arqueros disparó una flecha a Josías, hiriéndolo mortalmente, por lo que hubo de retirarse a Jerusalén, donde murió. Nekó siguió su camino hasta Harrán y ayudó a los asirios; pero los babilonios consiguieron la victoria y se anexionaron al imperio el último reducto conquistado a Asiria, la ciudad de Harrán.

    A la fecha de 609 a.e.c. los historiadores le aplicaron los 70 años de duración del imperio babilonio tras la conquista de Harrán. En ese año Babilonia había conseguido el dominio absoluto sobre el antiguo imperio asirio. Restando al 609 esos 70 años, se llega al 539 a.e.c., establecido históricamente como año de la caída de Babilonia. Esos 70 años de duración de la parte más gloriosa del imperio babilonio coinciden con los 70 años de los que habla el profeta Jeremías, cuando escribe que todas las naciones, es decir, todas las naciones que Babilonia había conquistado a Asiria, servirían al rey babilonio por 70 años, tal como antes habían estado sirviendo al rey asirio. Entre esas naciones se encontraba Judá, cuyos habitantes de Jerusalén fueron tomados cautivos por Nabucodonosor, respectivamente, en los años 7, 18 y 23 de su reinado. El cautiverio judío fue un castigo impuesto debido a que la nación no sirvió al rey de Babilonia, tal como lo estaban haciendo las demás naciones. El mismo Jeremías expone que al rey de Babilonia se le podía servir sin necesidad de salir del territorio natal. Evidentemente, servir al rey de Babilonia significaba someterse de lleno a las leyes y a los tributos del imperio conquistador.

    Por los listados de Beroso y Tolomeo -corroborados como exactos, entre otros documentos cuneiformes, por la estela de Adad Gupi y por decenas de miles de tablillas descubiertas en Babilonia, además de la lista de los reyes de Uruk, que se conserva en el Museo de Bagdad- se establece sin ningún género de duda que Nabucodonosor reinó 43 años; su hijo Evil Merodac, 2 años; su yerno Neriglisar, 4 años; y su yerno Nabonido, 17 años. Sumado el total de los años de reinado, 66 años, a la fecha del 605 a.e.c., en que Nabucodonosor ascendió al trono, llegamos a la fecha 539 a.e.c., año de la caída de Babilonia.

    El año 539 a.e.c. se corrobora también por el cómputo de las olimpiadas griegas, que se celebraban cada cuatro años, y por las tablillas que informan de que Ciro reinó nueve años en Babilonia. A través de ellas los historiadores calcularon sin error que el último año de Ciro como rey de Babilonia fue el 530 a.e.c. Sumados 9 años al 530, alcanzamos retrospectivamente el 539 a.e.c.

    Con todo ello como base, y con la evidencia de que Nabucodonosor inició su reinado en el año 605 a.e.c., en la Biblia leemos que este rey Babilonio arrasó Jerusalén en su año 18/19 de reinado, habiendo transcurrido por tanto 18 años desde que empezó a reinar. Restados esos 18 años del 605, se obtiene el 587 a.e.c. como año de la destrucción de Jerusalén por el monarca babilonio. Otra manera de llegar a ese año 587 a.e.c. como el del arrasamiento de Jerusalén por los babilonios es por medio de ciertos versículos bíblicos del libro de Zacarías, cotejados con las fechas que dan los historiadores para el reinado de Darío I el Grande, que subió al trono de Persia en 521 a.e.c., siendo su año primero de reinado el 520 a.e.c.

    En el capítulo 7 de Zacarías se lee que los judíos estaban ayunando en el mes quinto del año cuarto del rey Darío. En ese mes quinto fueron destruidos el Templo y la ciudad de Jerusalén, décadas atrás. Para el año cuarto de Darío, los judíos llevaban ayunando 70 años por aquella destrucción, según el relato bíblico. Como el año primero de Darío fue el 520 a.e.c., se deduce que su año cuarto correspondió en nuestro cómputo al 517 a.e.c. Y como los judíos llevaban ayunando 70 años en el 517 a.e.c., si al 517 le añadimos 70, llegamos inexorablemente a la fecha del 587 a.e.c. como año de la destrucción del Templo y la ciudad de Jerusalén.

   

lunes, 16 de junio de 2014

Sobre el asunto de la página "La verdad virtual"


    Desde Granada (España) comunican que el revuelo que se dice que había con respecto al editor de la página "La verdad virtual" ha quedado en nada y que el mismo tiene entera libertad para seguir funcionando, como comprobamos al abrir la página hace un momento. Entendemos que está en su derecho y nadie puede estorbar el ejercicio de su libertad editora. Otro asunto es que muchos no le tengan simpatía.
    Es fácil deducir que una página con más de un millón de visitas, casi todas de testigos de Jehová, le supone gran publicidad al cuerpo gobernante y a las sociedades Watchtower y que difícilmente éstos impedirán su difusión,  aunque se detectaran puntos doctrinales que en algo divergieran de las del esclavo.

sábado, 14 de junio de 2014

Las páginas de la red más peligrosas para los testigos de Jehová


    Desde Madrid nos remiten información confidencial acerca de lo revuelta que está la situación en Patterson (y en la propia Ajalvir) por determinados blogs, foros y páginas que están calificadas de apóstatas o no simpatizantes de los testigos de Jehová. Se incluyen además foros y blogs no oficiales o que no tiene autorización expresa del cuerpo gobernante de los testigos de Jehová para funcionar, aunque pretendan levantarse como paladines de la defensa de las doctrinas del esclavo fiel y discreto. Con la información remitida nos detallan una serie de páginas en castellano, de las que entresacamos las que más abajo se relacionan.

    Con respecto a páginas a favor del esclavo fiel y discreto, pero que expresamente están prohibidas por la plana mayor de Patterson, figura con preferencia la titulada ‘Defensa virtual de la verdad’, a cuyo titular, nos comunican, se le está llamando al orden en estos días, para lo que se ha desplazado a Madrid y posteriormente a Granada (España), donde se ubica la sede del blog ya citado, un equipo de la mismísima central mundial. Parece ser que el titular de la página estuvo envuelto tiempo atrás en foros no aptos para cristianos o que critican las doctrinas emanadas del cuerpo central de ancianos jehovistas en los Estados Unidos.

    Los blogs, foros, páginas, etc. escritos en castellano (los de versión inglesa y en otros idiomas son asunto aparte) que figuran en la lista entre los más destacados (hay otros en segundo plano) por ser los más agudos y peligrosos contra las doctrinas del cuerpo gobernante, aun no siendo de antiguos creyentes del culto, son los siguientes (por orden alfabético, de varios de los cuales están perfectamente identificados sus editores):

 
    -Atalayando descubrí tus mentiras

    -Confesiones de una apóstata   

    -El lado cómico de la Watchtower

    -Extj desenmascarando a la Watchtower

    -Freeminds en español

    -Generación traslapada

    -Hildebrando y otras hierbas

    -Jworg.info

    -La Torre de Marfil

    -La Torre vigilada (el blog de Lavasori)
   
    -La Watchtower y su fachada los testigos de Jehová

    -Liberados

    -Luces que no brillan

    -Miker’s Tower

    -Pensamientos reprimidos

    -Testigo de los testigos

    -Testigos de Jehová reformados

    -Vigilando a Zion

    -4Jehova.org


    Figuran asimismo en la lista, aparte de blogs con la historia de la Watchtower, dos páginas dedicadas a publicitar algunas publicaciones antiguas de la Watchtower, desde los tiempos de Russell en adelante, publicaciones que, nos dicen, están rigurosamente prohibidas a los testigos de Jehová de hoy ‘por tratarse de entendimientos de verdades no completas que pueden confundir a los lectores’.

    Por tal razón algunos superintendentes tanto de habla hispana como inglesa que a título particular sugieren o recomiendan que se consulten preferentemente las publicaciones a partir del año 1995, y con reservas, las publicadas desde 1976, excluyendo a ser posible todas las anteriores, ya que ‘hubo nuevos destellos de luz que aclaran puntos que antes no se comprendían bien’. En general, se hace remisión a las publicaciones del último CDROM, si bien en inglés se incluyen más publicaciones antiguas que en castellano. Se hace hincapié en que, ‘para documentarse con mayor exactitud y sin pérdida de tiempo en lo que se refiere al conocimiento exacto, son más efectivas las últimas publicaciones’.

    Estamos en contacto directo con Granada (España) y con personas directamente relacionadas con miembros de Ajalvir (Madrid) para enterarnos de los resultados finales de la investigación que se le está realizando al editor de la página “Defensa virtual de la verdad” por el comité extraordinario nombrado a tal fin. Por el momento se cree que ha sido suspendida la publicación el día 9 de junio pasado.

 

     

lunes, 9 de junio de 2014

Cómo sabemos que Jerusalén fue destruída en el 587 a.e.c. (2)


    Los listados de Beroso y Tolomeo, que algunos religiosos critican como inexactos a pesar de que los historiadores se basaron en ellos para establecer la fecha del 539 a.e.c. como año de la caída de Babilonia, están hoy ampliamente corroborados como exactos, entre otros documentos antiguos, por la Estela de Adad Gupi, de la que se han descubierto dos copias idénticas.

    Adad Gupi fue la madre del rey Nabonido, quien reinó 17 años sobre Babilonia y ascendió al trono en el año 556 a.e.c. Ella murió en el año noveno de su hijo Nabonido, por tanto en el 547 a.e.c. En la estela se lee que Adad Gupi vivió, al margen de 25 años bajo reyes asirios, los 21 años de reinado del babilonio Nabopolasar, los 43 años de Nabucodonosor, los 2 de Evil Merodac y los 4 de Neriglisar, cumpliendo entonces 95 años. La estela continúa diciendo que Adad Gupi murió a los 104 años de edad en el año nueve de Nabonido. Si contamos los años 43 años de reinado Nabucodonosor, los 2 de Evil Merodac, los 4 de Neriglisar y 9 años de Nabonido, el total da la cifra de 58 años, los cuales, sumados al 547 a.e.c., que fue el año noveno de Nabonido, llegan al 605 a.e.c. como año de ascenso al trono de Nabucodonosor. La estela de Adad Gupi confirma, pues, la exactitud de los listados de Beroso y Tolomeo y, como consecuencia, las fechas 539, 605 y 609 a.e.c.

    Los referidos listados son asimismo corroborados como exactos por las decenas de miles de tablillas cuneiformes descifradas por los eruditos en la materia. En estas tablillas figura en primer término el nombre del rey en funciones y el año de su reinado. Ordenadas dichas tablillas según el orden de sucesión de los reyes, tenemos que existen tablillas para los 43 años de reinado de Nabucodonosor; asimismo para los 2 años de reinado de Evil Merodac, para los 4 de Neriglisar y para los 17 años de Nabonido.

    No existen tablillas con años más allá de los mencionados. Hay también alguna tablilla para algún mes de reinado de Labashi Marduk; pero ya quedó establecido que el corto tiempo de reinado de este joven monarca que fue ejecutado por su depravación, no afecta al cómputo de los 66 años de reinado total de los reyes precitados. Todas las tablillas que se van descubriendo confirman el número de reyes habidos entre Nabucodonosor y Nabonido -además de otros anteriores a ellos y que no vienen ahora al caso- y sus años de reinado, tal y como aparecen en los listados de Beroso y Tolomeo, listados que, como ya se adelantó, confirman su rigurosa exactitud gracias a tablillas como la Estela de Adad Gupi, madre del rey Nabonido.

    La fecha del 605 a.e.c. como año de ascenso de Nabucodonosor -fecha a la que los historiadores aplican los 66 años de reinado desde Nabucodonosor hasta Nabonido y llegan así al 539 a.e.c. como año de la caída de Babilonia- está científicamente revalidada gracias al diario astronómico VAT 4956, el cual es una tablilla cuneiforme cuyo texto se encabeza como fechado en el año 37 de Nabucodonosor. En ella aparecen, correspondientes a varios días de ese año 37, cerca de una treintena de posiciones estelares acerca de  la Luna y los cinco planetas conocidos, excluida la Tierra.

    Los astrónomos estudiaron en profundidad dicho diario astronómico y, traducidos los correspondientes datos a nomenclatura moderna, introdujeron todo ello en un sofisticado programa informático que calcula los eclipses de sol y de luna y las posiciones astronómicas dentro de un periodo de 25.920 años. La razón de este largo periodo se debe a que la Tierra, además de los dos movimientos principales de rotación y traslación, tiene un tercer movimiento importante que se conoce como precesión.

    Dicho movimiento obedece a que la Tierra gira sobre su eje tal como lo hace un trompo, es decir, rotando y cabeceando circularmente. Por dicha razón el planeta apunta cada 2.160 años a una estrella de orientación diferente. Actualmente apunta a la estrella Polar, en la constelación de la Osa Menor; pero hace 2.160 años apuntaba a una estrella distinta. Cuando transcurren 12 periodos de 2.160 años y el eje giratorio de la Tierra ha tomado como punto de orientación norteña durante todo ese largo tiempo a 12 estrellas diversas, vuelve dicho eje terrestre a su posición original tras un periodo de 25.920 años. Al cabo de ellos la Tierra apuntará de nuevo a la estrella Polar de la Osa Menor.

    Pues bien, fundamentados en el movimiento de precesión de la Tierra, los astrónomos, una vez introducidos los datos del diario VAT 4956 en el computador, detectaron inequívocamente que el único año en que pudieron darse esas precisas posiciones estelares en el año 37 de Nabucodonosor correspondía en nuestro cómputo al 568 a.e.c. En ningún otro año, dentro del periodo de 25.920 años de rotación del eje terrestre, pudieron haberse dado esas determinadas posiciones astronómicas. Dicho año 568 a.e.c. fue marcado como absoluto científico. Si añadimos 37 años al 568 a.e.c., llegamos al 605 a.e.c. como año en que Nabucodonosor ascendió al trono de Babilonia, año al que, añadidos los 66 de reinado desde Nabucodonosor hasta Nabonido, desemboca en el año 539 a.e.c. como el de la caída de Babilonia. (Continuará).

sábado, 7 de junio de 2014

Cómo sabemos que Jerusalén fue destruida en el 587 a.e.c. (1)


    Todo el mundo está de acuerdo en que el año de la caída de Babilonia a manos del rey Ciro fue el 539 a.e.c. (antes de la era cristiana). ¿Cómo llegaron los historiadores a esa fecha? La establecieron definitivamente gracias a la cronología egipcia. En esta cronología se da una serie de fechas rigurosamente exactas. Una de ellas fue la del 610 a.e.c. En ese año subió al trono de Egipto el faraón Necao II, que es el Nekó del que habla la Biblia, el cual, en el año primero de su reinado, por tanto al siguiente de su ascenso, en el 609 a.e.c., acudió en ayuda de los asirios parapetados en la ciudad de Harrán. Estos se defendían bajo el acaudillamiento de un militar que se hizo coronar como rey con el nombre de Asurubalit II. Los babilonios por su parte, comandados por el rey Nabopolasar, se dirigieron a Harrán y tomaron la ciudad. Harrán fue el último baluarte conquistado al imperio asirio por los babilonios.

    Conociendo de esta manera los historiadores que la ciudad de Harrán había sido tomada en el 609 a.e.c. y sabiendo que el imperio babilonio había durado 70 años después de haber sido conquistado a Asiria su último reducto, la ciudad de Harrán, no tuvieron más que añadir esos 70 años a la fecha del 609 y así llegaron en principio al año 539 a.e.c. como el de la caída de Babilonia. Si la fecha del 609 a.e.c. fuera errónea, es indudable que también lo sería la del 539 a.e.c.

    Por lo tanto los historiadores necesitaron comprobar que tanto el año 609 como el 539 eran correctos. Para ello se basaron primero en los listados de Beroso y Tolomeo y en las olimpiadas griegas. Más tarde lo harían mediante las tablillas de barro cuneiformes, de las que ya se han estudiado y descifrado varias decenas de millares. Por último se basaron en los diarios astronómicos babilonios, unas tablillas que dan cuenta de las posiciones de los astros en determinados periodos de la época babilonia. El principal de estos diarios es el catalogado como VAT 4956, fechado en el año 37 de Nabucodonosor. Gracias a este diario los astrónomos pudieron fijar la llamada fecha absoluta científica, que confirma definitivamente las fechas 539 y 609 a.e.c., además de otras, como el año de la batalla de Karkemis y subida al trono de Nabucodonosor.

    La corroboración de la fecha 539 a.e.c. por el cómputo de las olimpiadas griegas se hizo de la siguiente manera: La primera olimpiada griega computada fue la del año 776 a.e.c. El historiador Diodoro de Sicilia escribe que Ciro subió al trono de Persia en el año primero de la olimpiada 55, siendo su último año como rey el segundo de la olimpiada 62. Como las olimpiadas se celebraban cada cuatro años, los historiadores calcularon que el ascenso de Ciro como rey de Persia aconteció en el año 559 a.e.c. y su último año como rey de Babilonia fue el 530 a.e.c. Ahora bien, las tablillas cuneiformes otorgan a Ciro un reinado de nueve años sobre Babilonia, con lo que añadidos esos 9 años al 530 se llega al 539 a.e.c. Esta fue una corroboración importante de la fecha del 539 a.e.c., mas no la principal.

    Cuatro años después de la toma de Harrán tuvo lugar la batalla de Karkemis. Los egipcios querían apoderarse de los territorios que Babilonia había conquistado a Asiria y entablaron batalla contra los babilonios en la ciudad de Karkemis, no muy lejos de la de Harrán. Si la toma de Harrán está comprobado que sucedió en el año 609 a.e.c. y la batalla de Karkemis se libró cuatro años después, quiere decir que dicha batalla se dio en el año 605 a.e.c. Al término de la lucha, a Nabucodonosor, que entonces era el príncipe heredero, le llegó la noticia de que su padre, el rey Nabopolasar, había muerto en Babilonia, por lo que se desplazó a la capital del imperio y, tras las exequias de su progenitor, fue coronado como rey de Babilonia. Por tanto, la batalla de Karkemis y la subida al trono de Nabucodonosor acaecieron en el año 605 a.e.c. Esta fecha también sería confirmada como consecuencia de la corroboración de la del 539 a.e.c.

    La principal confirmación de la fecha 539 a.e.c. como año de la caída de Babilonia -posteriormente la arqueología y la astronomía se sumarían en la corroboración de esa fecha- se realizó gracias a los listados de Beroso y Tolomeo. El historiador Flavio Josefo transcribe en su obra “Contra Apión” el listado de Beroso referente a los reyes neobabilonios y sus años de gobierno. Ambos listados coinciden en el número y nombre de los reyes y sus años de regencia, salvo algún detalle que no afecta al cómputo de los años de reinado.

    Tanto Beroso como Tolomeo dan a Nabucodonosor un reinado de 43 años; a Evil Merodac, 2 años; a Neriglisar, 4 años; y a Nabonido, 17 años. Babilonia cayó en el año 17 de Nabonido. Beroso cita además a Labashi Marduk, hijo de Neriglisar, que solamente reinó unos meses; pero, dado que no pasó de su año de ascenso como rey, ese tiempo no se cuenta y se le atribuye al rey posterior. Sumados los años de reinado de todos los monarcas mencionados obtenemos un total de 66 años. Los historiadores aplicaron esos 66 años al 605 a.e.c., en que Nabucodonosor ascendió, y corroboraron la fecha del 539 a.e.c. como año de la caída de Babilonia. (Continuará).