lunes, 29 de septiembre de 2014

¿Llegó o no llegó el Amo Jesucristo en 1914?

 

    El Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, surgido de la Sociedad americana impresora de biblias y literatura religiosa Watchtower, que antes decía que era el vocero oficial y representante del llamado “esclavo fiel y discreto” o resto del grupo que denominan de “cristianos ungidos“ que aún quedan en la Tierra y que al morir esperan ser llevados al Reino de los cielos, ahora resulta que se ha constituído en el mismísimo ‘esclavo fiel y discreto’ y no en su representante.

    El grupo de cristianos ungidos, según los teólogos watchtowerianos deducen del Apocalipsis, consta literalmente de un total 144.000 miembros -contados desde los tiempos apostólicos del Pentecostés en el año 33 de nuestra era-, de los que en la tierra viven hoy como el nueve por ciento, aunque últimamente el cuerpo gobernante da a entender que pudieran no ser ungidos sino únicamente participantes de los emblemas.   

    De acuerdo también con la doctrina original de la Watchtower, que en la actualidad imparte y dirige el Cuerpo Gobernante, el grupo de cristianos no ungidos o “gran muchedumbre” u “otras ovejas” heredará la porción terrestre del Reino de Dios o la Tierra hecha un paraíso, aunque en la Biblia no aparece por ningún lado la expresión ‘parte terrestre del Reino de Dios’. Afirma el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová que en éstos que señala como tiempos del fin se espera la llegada del hijo del hombre, Jesucristo; pero éste en realidad aún no ha llegado, y por esa razón continúan los testigos celebrando cada 14 de Nisán la que se conoce como Cena del Señor, ceremonia en la que únicamente los que se dicen ungidos pueden participar del pan y del vino, mientras que los no ungidos únicamente asisten como observadores, sin participar de los emblemáticos productos del trigo y de la vid.

    El órgano oficial y doctrinal de los ungidos de la Watchtower, la revista La Atalaya, en su edición de estudio del 15 de marzo de 2010, página 27, bajo el subtítulo “¿Quiénes deben participar del pan y del vino?”, expone: “Pablo… dirigiéndose a los cristianos ungidos, dijo: “Porque, cuantas veces coman este pan y beban esta copa, siguen proclamando la muerte del Señor hasta que él llegue (1 Corintios 11:26). ¿Cuándo llega el Señor? Cuando vuelve para llevarse al cielo al último miembro de su novia simbólica, la congregación ungida”.

    Así que ésa es la razón por la que los que se designan ungidos continúan celebrando anualmente la Cena del Señor y participando de ella, debido a que Jesucristo aún no ha llegado. Cuando llegue, es decir, después de que se lleve al cielo al último de los ungidos, ya no será necesario celebrar la Cena del Señor. Lógicamente, si ya no hay participantes en la mesa, huelga la cena. Pero, como aún quedan varios miles de ungidos participando de este ceremonioso y simbólico banquete anual, eso significa para los doctores de la ley de la Watchtower que el Señor Jesucristo no ha llegado todavía.

    Así pues, tenemos por un lado que el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, a través de la editora Watchtower, afirma categóricamente que “el Señor aún no ha llegado”, pues de otro modo no se celebraría ya su Cena. Sin embargo, por otro lado asegura que “el Señor sí ha llegado” y que tal llegada causó que el esclavo fiel y discreto o resto de los cristianos ungidos fuera nombrado por su amo Jesucristo sobre todos sus bienes terrestres, que es como se aplican los mismos ungidos el texto de Mateo 24:45-47, aunque ahora el ‘esclavo’ ha suprimido esa enseñanza y dice que el Amo no nombró sobre sus bienes a ningún esclavo en 1919, sino que lo nombrará al tiempo de la gran tribulación. En el texto de Mateo 24:45-47, que es la base de la subsistencia de la entera organización de los testigos de Jehová, se lee: “¿Quién es, verdaderamente, el esclavo fiel y discreto a quien su amo nombró sobre sus domésticos para darles su alimento al tiempo apropiado? ¡Feliz es aquel esclavo si su amo, al llegar, lo hallara haciéndolo así! En verdad les digo, lo nombrará sobre todos sus bienes”. El texto dice claramente: “…su amo, al llegar…”

    Es decir, que, según este pasaje evangélico, el Cuerpo Gobernante entiende que Jesús sí llegó y que lo hizo precisamente en 1918, tal como afirman numerosas publicaciones de la Watchtower, aunque recientemente se ha suprimido la fecha del 1918 por no ser bíblica y se ha pasado la visita de inspección a 1914. Al llegar el amo Jesucristo, siempre según la Watchtower, nombró al año siguiente (aunque ahora ya no es al año siguiente), tras la oportuna inspección, como su “organización de Dios en la tierra” o “único canal de comunicación con Dios” al conjunto de los entonces conocidos como “Estudiantes Internacionales de la Biblia” asociados con la propia Watchtower, todos ellos pertenecientes al grupo de los ungidos.

    Para poder defender este nombramiento, afirma el Cuerpo Gobernante que Jesucristo sí llegó realmente (según el texto bíblico “su amo, al llegar…”). Mas, para poder continuar con la ceremonia anual de la Cena del Señor y captar más adherentes para la organización con el anuncio alarmista del inminente fin del sistema político y religioso mundial, el amo Jesucristo no ha llegado todavía. A lo sumo, “está presente”. En el primer caso, es decir, para apoyar el nombramiento del grupo de cristianos ungidos como organización de Dios en 1919 (entonces no existía como tal el Cuerpo Gobernante), afirma la Watchtower que el amo Jesucristo sí llegó; o sea, aquí se trata de una clara “llegada”.

    Sin embargo, en el segundo caso, esto es, para continuar con la Cena del Señor, captando de paso más adeptos a la causa watchtoweriana, habla de la “presencia” del amo, la cual dice que aconteció en el año 1914, al estar Jesucristo “invisiblemente presente en su Reino”. Así que aduce el Cuerpo Gobernante, como ya antes había establecido la organización de la Watchtower, que “el amo Jesucristo está presente, pero no ha llegado”, aunque para la conveniencia del nombramiento como organización de Dios sí que ha llegado, pues, si no hubiera llegado, no habría nombrado como su canal de comunicación o su organización en la tierra al grupo de ungidos de la Watchtower existente al tiempo de la hipotética llegada e inspección del amo.

    Los textos de Mateo 24:45-47, y el del Apóstol Pablo en 1 Corintios 11:26, especifican el verbo “llegar” y no otro en las expresiones “el amo, al llegar” y “hasta que él llegue”. Pero es de observar que el Cuerpo Gobernante introduce un nuevo concepto: dice que el Señor llega “cuando vuelve para llevarse al cielo al último miembro…” Es decir, que con la expresión “vuelve” da a entender que el amo Jesucristo viene dos veces en el tiempo del fin, cuando el evangelio indica que viene una sola vez en dicho tiempo, y no dos veces.

    Por lo tanto, está claro que, tanto la Watchtower como el Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, confunden las mentes de sus adeptos embrollando los términos “presencia”, “llegada” y “vuelta”, afirmando por un lado que el amo Jesucristo está presente desde 1914, pero que había llegado de inspección en 1918 (aunque ahora es en 1914) para nombrar como su administrador terrestre al grupo compuesto de cristianos ungidos de la Watchtower, y por otro lado, haciendo ver que el amo no llegó aún, pero que vuelve, y por eso continúan celebrando los testigos de Jehová la Cena del Señor todos los años. Verdaderamente, un contrasentido que los testigos del montón aceptan sin razonar y sin rechistar, tal como otros grupos admiten dogmáticamente el misterio de la Santísima Trinidad.

 

domingo, 21 de septiembre de 2014

En 1919 Jesucristo habría nombrado como su esclavo fiel a Estudiantes de la Biblia y no a testigos de Jehová.


 
    Enseña hoy el cuerpo gobernante de los testigos de Jehová que en 1919 los miembros directivos de la Sociedad Watchtower de Pensilvania fueron nombrados por el amo Jesucristo como su ‘esclavo fiel y discreto’. Antes de octubre de 2012, desde 1976, ese mismo cuerpo enseñaba que el esclavo fiel ya existía desde el siglo I y que en 1919 fue nombrado como administrador de los bienes terrestres de Cristo. Entre 1927 y 1975 inclusive, el presidente de la Watchtower, que llevaba las riendas antes de que en 1971 se creara el cuerpo gobernante doctrinal y antes de que en 1976 ese cuerpo se hiciera cargo de la dirección doctrinal de la Watchtower, enseñaba igualmente que el esclavo ya existía y que Jesucristo lo nombró sobre sus bienes en 1919, habiéndole inspeccionado previamente en 1918.

    Esta enseñanza o doctrina de la inspección de Jesucristo al esclavo y de su nombramiento sobre los bienes del amo fue creada por Rutherford, quien la publicó en la revista The Watch Tower en febrero de 1927. Al mismo tiempo publicó en febrero de 1927, por vez primera, que el esclavo fiel de su tiempo era el resto de los 144.000 que estaban vivos en la tierra. Quiere decir que si la doctrina la imponía Rutherford en 1927, el esclavo o resto de los 144.000 no se enteró de la inspección del amo en 1918 y del nombramiento en 1919 porque en aquel tiempo a quien se consideraba el esclavo fiel era a Russell y el supuesto resto ungido no estuvo consciente de aquella inspección y nombramiento en 1918 y 1919 por la sencilla razón de que la primera noticia al respecto la tuvo en 1927, con la publicación de la doctrina de la inspección y el nombramiento en la revista oficial.

    En la actualidad, aparte de declarar el cuerpo gobernante que no existió ningún esclavo fiel y discreto desde el siglo primero y a través de los siglos, y aparte de anular la doctrina del nombramiento del esclavo sobre los bienes del amo, ahora declara y enseña que en 1918 no hubo ninguna inspección del amo Jesucristo a su esclavo porque no existía en aquel año tal esclavo y que éste llegó a existir en 1919, cuando fue nombrado como tal por el amo. Lo que ocurrió exactamente, dice hoy el cuerpo gobernante, fue que Jesucristo comenzó a inspeccionar en 1914 a la junta directiva de la Watchtower, la cual fue nombrada esclavo fiel del amo en 1919. Es decir, que lo que durante 85 largos años (de 1927 a 2012) se estuvo enseñando como verdad, resulta que no era tal verdad. Y a quienes durante esos 85 años no estuvieran de acuerdo con la doctrina vigente al respecto, se les expulsaba de las congregaciones. Ahora se expulsa a quien sigue defendiendo la obsoleta doctrina ideada por el presidente Rutherford, cariñosamente apodado ‘Pepe el de la toga’.

    Ahora bien, la junta directiva de la Watchtower entre 1914 y 1919 no dirigía entonces a los testigos de Jehová, sino a los Estudiantes Internacionales de la Biblia, de lo que se deduce que el nombramiento de esa junta como esclavo fiel y discreto en 1919 no se hizo a los testigos de Jehová, sino a los Estudiantes de la Biblia, un resto de los cuales tomó el nombre de testigos de Jehová en 1931. Aquí surge una pregunta: ¿Cómo es que el supuesto esclavo fiel y discreto cambió en 1931 el nombre a testigos de Jehová cuando se entiende que Jesucristo habría aprobado a los miembros de la junta de la Watchtower porque estaban enseñando la verdad y parte de esa verdad era el nombre de Estudiantes Internacionales de la Biblia? ¿Por qué tuvieron que cambiar a un nombre que ni el propio Amo Jesucristo conocía en 1919 cuando hipotéticamente nombró al esclavo? La Biblia, por boca de Pablo, dice que ‘Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre’. Y a continuación dice el texto paulino que ‘no nos dejemos llevar por doctrinas extrañas’. Por tanto, si Jesucristo hubiera aceptado lo que enseñaba la junta directiva de la Watchtower antes de 1919, hubiera aceptado también como correcto el nombre de Estudiantes Internacionales de la Biblia y, dado que Jesucristo es el mismo y no cambia, hubiera desechado el nuevo nombre de testigos de Jehová.

    A propósito del nombre, ¿quiénes exactamente lo portan hoy? Porque, según la doctrina jehovista, no todos los que se reúnen en una congregación, aunque estén bautizados, son testigos de Jehová. Se les aplica genéricamente el nombre, pero en realidad no son testigos de Jehová. Al menos, según el entendimiento bíblico del cuerpo gobernante. La mayoría de los ancianos y superintendentes de las congregaciones no son realmente testigos de Jehová. Es más, según la Biblia (y aplicando paralelamente el entendimiento del cuerpo gobernante) solamente los ungidos pueden ser ancianos. Todo eso lo explicamos en próximo artículo, aunque ya habíamos adelantado algo meses atrás.

 

 

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Qué se enseñaba sobre las transfusiones de sangre durante la inspección del Amo Jesucristo entre 1914 y 1919?



    En 1945 el presidente de la Watchtower, Nathan H. Knorr, y su vicepresidente, Fred Franz, este último el teólogo de la Sociedad y el que se encargaba de diseñar las nuevas doctrinas y publicarlas (pues no existía entonces un Cuerpo Gobernante como se concibe hoy), dispusieron que transfundirse sangre violaba la Ley de Dios, aunque no se expulsaba a los que aceptaban una transfusión. En 1961 la presidencia y vicepresidencia de la Watchtower, ante la gravedad de los hechos, que así la consideraban, decidieron que fueran expulsados de las congregaciones quienes se sometían a una hemotransfusión.

    Hasta 1945 y desde los tiempos de Russell era frecuente alabar las transfusiones por parte de la Watchtower y sus adeptos congregacionales y se veía el asunto como un medio lógico y natural de sostener la vida. Décadas después los doctores descubrirían que parte de la sangre de la madre pasa al feto durante el embarazo, y no solamente los glóbulos blancos, lo que confirmaba que el sostenimiento vital por medio de la sangre era algo implícito en la naturaleza.

    La aceptación de las transfusiones de sangre estaba presente cuando se dice que el Amo Jesucristo inspeccionó en 1914 a la junta directiva de la Watchtower y la nombró su esclavo fiel y discreto en 1919, ya en tiempos de Rutherford. Nótese que aún no existían como tales los testigos de Jehová, sino que la Watchtower regía los destinos de los Estudiantes Internacionales de la Biblia. Un resto de esos estudiantes (como el 72% había abandonado el movimiento entre 1926 y 1927) más los nuevos que entraron a partir de 1926 fueron los que aceptaron en 1931 el nombre de testigos de Jehová, todos los cuales se consideraban ungidos.

    Así que, cuando el Amo Jesucristo nombró a su esclavo fiel y discreto como tal en 1919, fue porque se suponía que ese hipotético esclavo estaba enseñando la verdad. Y parte de esa verdad en ese tiempo era que las transfusiones de sangre no constituían una violación de la ley divina, ya que se aceptaban sin reservas. La pregunta es la siguiente: ¿cómo pudo Jesucristo otorgar el nombramiento de esclavo fiel y discreto a un grupo de señores que estaban enseñando algo que se consideraba correcto, pero que décadas después establecen por luz recibida del espíritu santo que la práctica de la transfusión sanguínea no estaba apoyada por la Biblia?

    No vale en este caso decir que ‘la luz se ha hecho más brillante’. La luz se supone que brillaba en toda su potencia durante la inspección del Amo y el nombramiento del esclavo en 1919, por lo que no se requerirían ajustes posteriores al entendimiento que se tenía en aquel tiempo. Pero si ha habido un ajuste posterior, que en realidad es un cambio total de doctrina, quiere decir que la junta directiva de la Watchtower no estaba enseñando durante el periodo anterior a 1919 lo que ahora se considera que es la verdad con respecto al tema de las transfusiones de sangre. Si esto se considera hoy verdad, significa que no lo era durante el tiempo de la inspección del Amo. Y si no era verdad, ¿cómo pudo el Amo nombrarles como su esclavo fiel?


jueves, 18 de septiembre de 2014

La verdad sobre el año del ‘fin de los tiempos de los gentiles’ y las fechas que hoy predican los testigos de Jehová

 

    Desde 1876 hasta el mismísimo 1914, Charles T. Russell estuvo predicando y enseñando que en 1914 -en Octubre o todo lo más a final de año- acontecería el ‘fin de los tiempos de los gentiles’ o destrucción de los gobiernos humanos. Como ese fin no vino en 1914, amplió el plazo a 1915, esperando que en ese año sí llegara el fin, tal como publicó en su libro “El tiempo se ha acercado” (segundo tomo de sus ‘Estudios en las Escrituras’). El concepto de ‘fin de los tiempos de los gentiles’ que Russell predicaba difiere del que hoy predican los testigos de Jehová. Hoy día los testigos entienden que el ‘fin de los tiempos de los gentiles’ o ‘tiempo del fin’ supone un periodo durante el cual se permite que las naciones o grupos gentiles continúen gobernando hasta que llegue el final del sistema, que a su entender no debe estar lejano.

    Sin embargo, lo que Russell predicaba como ‘fin del tiempo de los gentiles’ era la supresión definitiva por Dios de los reinos del mundo, es decir, el Armagedón, tal como aparece publicado en la literatura y las revistas Watchtower de entonces. Russell enseñaba igualmente que los tiempos de los gentiles se habían iniciado en el año 606 antes de nuestra era (a.e.c.). Russell predicaba, pues, de viva voz y por la página impresa, que en 1914 las naciones o entidades gentiles llegarían a su fin tras un largo periodo de existencia de 2.520 años. De la misma manera enseñaba Russell que los judíos habían sido liberados del cautiverio babilonio en 536 a.e.c., año que se entendía como el primero de reinado de Ciro sobre Babilonia. Al tiempo que esto enseñaba, también predicaba Russell que la presencia de Jesucristo en su reino celestial invisible había tenido lugar en 1874. Ese periodo de 40 años (entre 1874 y 1914) se consideraba como el ‘tiempo de la siega’.

    Las fechas del 606 y 536 a.e.c. y las de 1874 y 1914 no fueron invención de Russell, sino que éste las había aceptado sin previa investigación del adventista Nelson H. Barbour, quien a su vez las había tomado prestadas de otros predicadores y teólogos que décadas atrás le precedieron. Russell comenzó a predicar esas fechas a partir de 1876, el mismo año en que contactó con Barbour. Sobre esas fechas se construyó la doctrina central de los Estudiantes Internacionales de la Biblia, grupo precursor de los testigos de Jehová. Los adventistas y otros grupos religiosos que las habían aceptado abandonaron posteriormente dichas fechas por haberse demostrado incorrectas y basadas en especulación humana.

    En 1943 apareció el libro “La verdad os hará libres”, que lo escribió Fred Franz, a la sazón vicepresidente de la Watchtower cuando era presidente Natan H. Knorr. Franz llegaría a presidente en 1977. Knorr encomendó a Franz las cuestiones teológicas, mientras que él se ocupó de los temas comerciales y administrativos de la Sociedad. En ese tomo de “La verdad os hará libres” se dejaron sin efecto la fecha del 606 a.e.c. y la de 1874, además de la de 1799, año que se predicaba como el del comienzo del tiempo del fin. Asimismo se suprimió la fecha del 536 a.e.c., supuesto año de la liberación de los judíos cautivos.

    La fecha de 1874, que se predicaba como el año de la presencia de Cristo en su reino, pasó a 1914. Y el concepto que se tenía de 1914 como año del ‘fin del tiempo de los gentiles’, en el cual se esperaba que fueran destruídos los gobiernos humanos, pasó a entenderse como la fecha en que el periodo del ‘fin del tiempo de los gentiles’ se prolongaba hasta la llegada del Armagedón o destrucción de los reinos de la tierra, por lo que este periodo se concibió como ‘tiempo del fin’.

    El año 1914 quedó fijado definitivamente como año de: la presencia de Cristo en su reino,  el comienzo de su reinado, el comienzo del tiempo del fin y el año del fin del tiempo de los gentiles, entendido no como su final, sino como un lapso de un número desconocido de años previos a la llegada del Armagedón.

    En 1943 se reestructuraron, pues, las doctrinas jehovistas que tenían que ver con las fechas que anteriormente se habían estado predicando. La fecha de 1874 fue trasladada a 1914 porque no se había visto evidencia de la presencia de Cristo en su reino invisible celestial, ni evidencia tampoco de haber comenzado Cristo su reinado. Se habían estado enseñando y predicando dogmas (un dogma es una doctrina que ha de aceptarse sin más explicaciones). Tales dogmas, sorprendentemente, se dice que Jesucristo los aceptó como verdaderos en 1919, según enseña el Cuerpo Gobernante, aunque a día de hoy se han desechado por no ajustarse a la verdad de los textos bíblicos. Es de observar que el llamado esclavo fiel y discreto fue nombrado por Jesucristo en 1919 debido a que estaban enseñando la verdad que jamás puede cambiar; pero resulta que esa llamada ‘verdad’ de entonces ha quedado obsoleta en nuestros tiempos y ya no se enseña. Y aquí no sirve decir que 'la luz se hizo más brillante' porque se supone que ya estaba en todo su esplendor cuando Jesucristo nombró a su esclavo. Pero si la enseñanza ha cambiado, es porque no brillaba en 1919 y por tanto Jesucristo mal podía nombrar a quienes andaban enseñando y predicando algo que no era cierto o que después pudiera cambiar.

    Además de pasar la fecha de 1874 a 1914, se cambiaron las fechas del 606 y 536 a.e.c. Puesto que entre el 606 a.e.c. y 1914 no mediaban 2.520 años, sino 2.519, el presidente y vicepresidente de la Watchtower, que eran los que llevaban las riendas mercantiles y espirituales de la Sociedad al no existir aún el Cuerpo Gobernante tal como lo conocemos hoy (con carácter retroactivo se llamó cuerpo gobernante a la junta directiva de la Watchtower), hicieron lo siguiente: en lugar de trasladar el año 1914 a 1915 -como Russell había ya hecho en su día- y respetar el 606 a.e.c. como el del inicio del tiempo de los gentiles y de la supuesta destrucción de Jerusalén, adelantaron tal inicio y tal destrucción al año 607 a.e.c. De esa manera cuadraron los 2.520 años.

    Ahora bien, al adelantar un año la pretendida destrucción de Jerusalén y el inicio del tiempo de los gentiles, Knorr y Franz se obligaron a adelantar también un año la salida de los judíos del cautiverio babilonio. Así que pasaron el 536 al 537 a.e.c. para que no se les descuadraran los 70 años que entendían como de cautiverio, cuando en realidad el profeta Jeremías se estaba refiriendo, no al cautiverio judío, sino al tiempo en que las naciones que Babilonia había conquistado a Asiria, entre ellas Judá, habrían de estar en sumisión o servidumbre al nuevo imperio. En realidad en esos 70 años de servidumbre a Babilonia entraron los tres grandes destierros de los judíos: el de los años 7, 18 y 23 de Nabucodonosor, respectivamente.

    En conclusión, que el año 1914 lo predicó Russell como el del fin de los tiempos de los gentiles o final de los reinados humanos. Que al no llegar el fin en 1914, Russell lo trasladó a 1915, y tampoco llegó el fin predicado. Que las fechas 607 y 537 a.e.c. que hoy se predican como años de la destrucción de Jerusalén y liberación de los judíos fueron establecidas en 1943 para poder cuadrar los 2.520 años que se suponía que duraban los tiempos de los gentiles, así como cuadrar también los 70 años que se suponía que había durado el destierro de los judíos a partir del año 18 del reinado de Nabucodonosor. Que los Estudiantes de la Biblia y los testigos de Jehová predicaban, oficialmente hasta 1943, que la presencia de Cristo en su reino había tenido lugar en 1874. Y que todas esas fechas y doctrinas que las envuelven fueron elucubraciones mentales que Russell aceptó de los adventistas, pero que hoy día, arregladas a conveniencia de la Watchtower y el Cuerpo Gobernante, continúan establecidas como dogmas inamovibles, cuya no aceptación es severa e inmisericordemente sancionada por la jerarquía jehovista.  

   

martes, 16 de septiembre de 2014

¿Será también trasladada al futuro la presencia de Cristo?



    Una de las enseñanzas de la Watchtower, y después del Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová, es que Jesucristo nombró en 1919 a su esclavo fiel y discreto como su administrador de los bienes terrestres. A partir de octubre de 2012 se desechó públicamente este concepto doctrinal por ser un mal entendido. Ahora la creencia a aceptar como dogma de fe es que el nombramiento del esclavo como administrador de los bienes del Amo Jesucristo acontecerá en el futuro, cuando llegue en gloria con sus ángeles.

    Se aduce que no se entendía correctamente el texto de Mateo 24:45-47 que dice: ”¿Quién es, verdaderamente, el esclavo fiel y discreto a quien su amo nombró sobre sus domésticos para darles su alimento al tiempo apropiado? ¡Feliz es aquel esclavo si su amo, al llegar, lo hallara haciéndolo así! En verdad les digo: Lo nombrará sobre todos sus bienes”.

    Lo que se entendía del texto precedente es que el nombramiento lo haría Jesucristo al llegar. Y ese llegar se suponía que había sucedido en 1914. Como ahora se entiende que la llegada del Amo está en el futuro, por esa razón se ha cambiado la doctrina. Lo que durante 86 años -entre 1927 y 2012- se estuvo enseñando acerca del nombramiento del esclavo sobre los bienes del Amo, resulta que no es correcto.

    El traslado al futuro del nombramiento sobre los bienes del Amo lo realiza el Cuerpo Gobernante porque Jesucristo no llegó en 1914, como se creía y predicaba. Por lo tanto, puesto que la llegada del Amo es aún futura, el nombramiento no puede haber tenido lugar, según el concepto doctrinal que de Mateo 24:45-47 tiene el Consejo Central de los testigos de Jehová.

    Lo anterior supone que, si Jesucristo no llegó en 1914, su presencia tampoco es efectiva, ya que la palabra griega ‘parousía’ que el Cuerpo Gobernante traduce como ‘presencia’ también significa ‘venida’. Presencia y venida son términos equivalentes, ya que, si Cristo no ha venido aún en su Reino, es que tampoco puede estar presente en ese Reino. Si estuviera presente quiere decir que habría venido. Nadie está presente si no ha venido.

    Un texto que nos hace entender que la palabra ‘presencia’ de Cristo se refiere a su ‘venida’ con poder y gloria, rodeado de sus ángeles, es el que se encuentra en 2 Tesalonicenses 2:8. Ahí se lee: “Entonces, realmente, será revelado el desaforado, a quien el Señor Jesús eliminará por el espíritu de su boca, y reducirá a nada por la manifestación de su presencia”. Tras la palabra ‘presencia’ aparece una llamada que dirige, entre otros textos, a 1 Tesalonicenses 1:7, donde leemos: “Pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles”. Tras la palabra ‘ángeles’ del texto anterior, la llamada remite a Mateo 25:31, que dice: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono”.

    De modo que, según la Biblia, la presencia de Cristo significa su venida con poder y gloria en medio de sus ángeles. Eso, como bien manifiesta el Cuerpo Gobernante, no ha sucedido aún. Por eso pospuso para el futuro el nombramiento del esclavo sobre los bienes del Amo.

    La pregunta que surge es la siguiente: Si el nombramiento del esclavo se ha dejado para el futuro, es decir, para el tiempo de la venida o regreso del Amo, ¿por qué continúa el Cuerpo Gobernante enseñando que la presencia de Cristo en su Reino tuvo lugar en 1914, si está demostrado bíblicamente -y el Cuerpo Gobernante lo sabe perfectamente- que presencia y venida son la misma cosa y por tanto esa presencia es aún futura?

    Este asunto está pidiendo a gritos un cambio. Pero el hacerlo supone que el año 1914 se queda colgado por completo. Si la presencia o venida de Cristo con sus ángeles es algo que pertenece al futuro, ¿cómo habrá de desligarse esto de 1914, año que por otro lado sale de un error de cálculo de mentalidades protestantes, siendo los adventistas los que le pasaron la doctrina a Russell y éste se lanzó a predicarla sin reflexionar sobre su certeza?

    Si el Cuerpo Gobernante, al darse cuenta de que la presencia o venida de Cristo es aún futura, cambió el entendimiento que se tenía de que el esclavo había sido nombrado sobre los bienes del Amo en 1919, y ese cambio ahora significa que el nombramiento tendrá lugar en el futuro, ¿por qué por lógica no traslada la presencia de Cristo de 1914 al futuro, como por regla de tres debería ser? Si no lo hace, se le quedan cojas las doctrinas y continuará predicando y enseñando un galimatías que los testigos comunes no entienden en absoluto. Y si no lo entienden, ¿cómo a su vez habrán de predicarlo y enseñarlo?




 

jueves, 11 de septiembre de 2014

El anagrama ‘jw.org’: ¿símbolo religioso y esotérico?


 
    Todos los símbolos de una religión son religiosos.
    La de los testigos de Jehová es una religión.
    Luego todos sus símbolos son religiosos.

    Todos los salones del reino del mundo exhiben actualmente en grandes letras blancas sobre fondo azul el anagrama ‘jw.org’. Es curioso que muchos transeúntes que habitualmente pasan por estos salones preguntan por el significado de ese ‘jw.org’ que antes no estaba ahí. Se les explica que se trata del sitio de internet de los testigos de Jehová, por lo que siguen sin comprender por qué razón figura el anagrama a gran tamaño en la entrada del salón del reino, a no ser que se trate realmente de un símbolo religioso.

    La gente en general capta por naturaleza que los emblemas que identifican a una iglesia o centro devocional no pueden ser otra cosa que símbolos religiosos, tal como la cruz es símbolo identificativo de las religiones de la cristiandad. Los testigos de Jehová no se consideran parte de la cristiandad y por eso no se identifican con la cruz. Sin embargo esgrimen en su lugar el anagrama ‘jw.org’. Si éste ocupa el lugar que en las iglesias está generalmente ocupado por una cruz, es que indudablemente se trata de un símbolo religioso, lo acepte o no lo acepte la organización del esclavo fiel y discreto o Cuerpo Gobernante de los testigos de Jehová. Para el común de la gente, ‘jw.org’ se entiende como símbolo religioso, ya que es hoy el distintivo de los testigos de Jehová.

    A tal grado de fanatismo lleva la exhibición evidentemente ostentosa de este nuevo símbolo, que también aparece en los vehículos, carteras, corbatas, sombreros y otros medios y objetos personales de los adeptos jehovistas. Se ha detectado incluso en las puertas de los domicilios de algunos testigos. Indudablemente, el anagrama es un símbolo religioso al ser objeto de constante devoción, que es lo que realmente están haciendo los testigos de Jehová, estén o no conscientes de ello, aleccionados por su Cuerpo Gobernante, Consejo Central, Junta Eclesiástica o Esclavo Fiel y Discreto, como ahora gusta denominarse.

    Este Cuerpo Gobernante publica en su literatura que un testigo no debería tener en su habitación fotos de su artista favorito, pues tal acto rayaría en un verdadero culto o acto idolátrico, al considerarse a ese artista un ídolo. Por la misma regla de tres, el símbolo ‘jw.org’, al ser objeto de tanta admiración, adhesión o veneración, está ocupando entre los testigos el lugar que debería ocupar Jehová o Jesucristo. El símbolo en cuestión les lleva en realidad por caminos de idolatría.

    Si bien se estudia, el símbolo ‘jw.org’ tiene significado esotérico entre los amantes de la Cábala. La letra J no existía en la antigüedad. En su lugar se tomaban las letras I ó Y. Su valor numérico en gematría es 10, en tanto que el valor de W es 6. El valor conjunto de ambas letras es 16. Ya es significativo que precisamente tenga el número 16 la carta del Tarot que representa la torre en ruinas, de la que caen sus vigías o atalayas.  Casualmente el símbolo de la Watchtower es una torre o atalaya. Y si ahora se refuerza esa torre de vigía con el número 16, que es el valor total de las letras JW, estamos ante un hecho preocupante.

    Pero JW, que es la equivalencia de las letras griegas YW que entran en el Tetragrámaton YHWH, es el nombre incompleto para la pronunciación Jehowah ó Yahweh. El valor de YHWH en gematría es 26, al ser 5 el de la letra H. Por tanto, las letras JW son en realidad un sustituto esotérico e incompleto de JHWH. Lo que realmente se está haciendo al promocionar las iniciales JW es transferir subconscientemente la veneración del Tetragrámaton JHWH ó YHWH a JW, aunque aparentemente ambas versales signifiquen ‘Jehowah Witness’.

    Las letras ‘org’ que siguen a ‘jw’ también tienen su oculto significado, aunque en apariencia no sean más que caracteres comerciales del ente informático en funciones. El valor en gematría de ORG, tanto en hebreo como en griego, se reducen al número 11, al sumarse sus dígitos. Así, tenemos que en hebreo la letra O (samech) equivale a 60. La R (race), a 200. Y la G (gimel), a 3. La suma de esos números da 263, cuyas cifras sumadas entre sí dan 11.  Las mismas letras en griego tienen estos valores: O (omikron), equivale a 70. R (rho), a 100. Y G (gamma), a 3. La suma da 173, cifras que también dan 11, adicionadas entre sí.

    El número 11 en la Biblia representa lo incompleto o defectuoso. 11 fueron los hijos que le quedaron a Jacob tras vender sus hermanos a José a los mercaderes egipcios. 11 eran las cortinas de piel de cabra que cubrían el Tabernáculo, que era un centro provisional de la adoración de Dios. 11 años reinó Sedequías, el último rey vasallo de Judá, antes de que Jerusalén fuera destruída. 11 eran los apóstoles que celebraron finalmente la Cena del Señor. El número 11 se visualizaba al observar juntas las dos columnas enhiestas del Templo de Jerusalén, también destruido con la ciudad. Y en nuestros tiempos las dos torres gemelas de Nueva York, abatidas estruendosamente, prefiguraban asimismo el número 11. Estas torres fueron destruídas precisamente un día 11.

    En definitiva, resulta sospechosamente esotérico, esté o no consciente de ello el Cuerpo Gobernante, el símbolo religioso ‘jw.org’. El valor numérico de JW es 16, como 16 es la carta del Tarot que representa la torre destruída. Y 11 es el valor numérico final de ORG, según la gematría hebrea y griega, siendo el número 11 la representación de lo incompleto. Y en resumen, ‘jw.org’ es un sustituto devocional del propio Jehová, a quien correspondería la honra y no a un simple anagrama o símbolo religioso cargado de esoterismo.  
 
 
 

martes, 9 de septiembre de 2014

¿Cómo pudo la junta directiva de la Watchtower ser nombrada como el esclavo fiel en 1919 si no estaba dando el alimento correcto de la verdad?



    -Hola, Pedro. Tengo una duda. ¿Cuándo fueron nombrados como tales los miembros del esclavo fiel y discreto?

    -En 1919, Juan.

    -¿Cómo sabemos que fueron nombrados en 1919?

    -Porque estaban predicando y enseñando la verdad.

    -Y entonces ¿por qué no se predica y enseña esa verdad hoy día, sino que todo ha cambiado a lo largo del tiempo?

    -Porque la luz de la verdad se hace más brillante con el tiempo.

    -¿Se hace más brillante o cambia por completo?

    -Bueno, hay cosas que cambian por completo.

    -Y si cambian por completo, ¿puede decirse que esas cosas que cambiaron eran la verdad en 1919 y antes?

    -Sí, porque eran verdades que con el tiempo se han completado en sus detalles.

    -Menciona alguna de esas verdades, Pedro.

    -Ahora mismo no sabría decirte, Juan.

    -Por ejemplo, ¿predicaba y enseñaba el esclavo en aquel tiempo que el reino de Dios fue establecido en los cielos en 1914?

    -Claro.

    -¿Claro quiere decir que sí?

    -Sí.

    -Veo que no has leído bien las publicaciones de la Sociedad. En ellas se refiere que en aquel tiempo no se estaba predicando y enseñando que el reino de Dios se había establecido en los cielos en 1914, sino en 1874.

    -Bueno, el año no importa.

    -¿No importa?

    -No importa.

    -¿No te expulsarían de la congregación si dijeras a los ancianos que el año no importa?

    -No veo por qué.

    -Porque demostrarías que te apartas de la creencia actual, mediante la que se impone que el reino de Dios fue establecido en los cielos en 1914. Sin esa fecha no tiene sentido la predicación y enseñanza de los testigos de Jehová. Ya ves que la fecha sí importa. Hoy en la organización del esclavo todo gira alrededor de 1914.

    -Bueno, admito que sí, que el reino de Dios fue establecido en 1914.

    -Pero antes de 1919 se estaba predicando otra fecha, la de 1874.

    -Porque eso era lo que entonces entendían, ya que no tenían tanto conocimiento.

    -Pero si estaban predicando y enseñando que el reino de Dios fue establecido en 1874, no estaban predicando y enseñando la verdad. ¿Cómo pudo el Amo Jesucristo nombrarlos en 1919?

    -No sabría decirte. Yo no soy parte del esclavo fiel y discreto, que es el que lo sabe. Yo solo me limito a obedecer lo que el esclavo mande, que para eso tiene autoridad de Jesucristo.

    -¿Cuándo recibió esa autoridad?

    -En 1919.

    -¿Y cómo lo sabemos? Porque volvemos a la misma pregunta…

    -Ya te dije que en aquel tiempo estaban predicando y enseñando la verdad y por eso fueron nombrados sobre los bienes del Amo.

    -¿Fueron nombrados sobre los bienes del Amo?

    -Eso es.

    -¿Tú has leído las últimas publicaciones de la organización del esclavo?

    -Sí, las he leído.

    -¿Y no has notado que dicen que el esclavo no fue nombrado sobre los bienes del Amo en 1919, sino que lo nombrará en el futuro, cuando llegue el Armagedón?

    -Yo siempre he leído que el esclavo fue nombrado sobre los bienes del amo en 1919. Bueno, sí… no hace mucho creo que hubo un mejor entendimiento de esto.

    -Bien, pues si revisas las últimas publicaciones, verás que todo eso ha cambiado y que en 1919 lo que sucedió fue que la junta directiva de la Watchtower fue nombrada como esclavo fiel y discreto, mientras que el nombramiento sobre los bienes del amo acontece en el futuro, no se sabe cuándo.

    -Tal como me lo dices, Juan, parece un bulo de los apóstatas.

    -Pues pregunta a los ancianos, Pedro.

    -¿Y cómo es que no se ha matizado eso en las reuniones?

    -Se estudió en una de las atalayas.

    -La verdad es que no me he dado mucha cuenta de ese cambio. De todas maneras, si el esclavo lo dice, lo acepto a ciegas.

    -Claro, estas cosas siempre se aceptan a ciegas, porque si dices que no estás de acuerdo con un solo punto del nuevo entendimiento del esclavo, te expulsan.

    -Ya. Pero, exceptuando la fecha de 1874, en lo demás sí estaban enseñando la verdad.

    -¿Celebraban los estudiantes de la Biblia cumpleaños o las navidades antes de 1919?

    -Por supuesto que no.

    -Ya veo que la literatura de la Sociedad te resbala. Si lees, verás que antes de 1927 sí celebraban cumpleaños y navidades. Hasta tenían la cruz como emblema.

    -Bueno, ¿y eso qué importancia tiene?

    -La tiene porque no estaban predicando y enseñando la verdad tal como después la entendieron. Entonces, ¿cómo pudo nombrarles Jesucristo como su esclavo fiel en 1919 si no estaban dando el alimento correcto de la verdad? Porque el nombramiento lo haría Jesucristo según lo que en aquel tiempo estaban enseñando, no según lo que enseñan hoy.

-Bueno, pongamos que hubo un par de asuntos que no estaban correctos. Eso no significa que todo lo demás fuera incorrecto. Y por dos o tres cosas que estaban enseñando incorrectas, no iba Jesucristo a dejar de nombrarlos cuando todo lo demás que enseñaban era correcto.

    -Y si todo lo demás que enseñaban sí era correcto, cómo es que hoy no se enseña nada de lo que entonces enseñaban como supuestamente correcto?

    -Algo tenían que enseñar que estuviera correcto, si no, no habrían sido nombrados.

    -Nada tenían correcto, Pedro. Por eso hoy no se predica lo que supuestamente Jesucristo aceptó en aquel tiempo como enseñanza verdadera de la Watchtower y que por eso dice la organización que nombró al esclavo. Si tú te pones a predicar y a enseñar lo que se enseñaba entonces, serías expulsado por no mantenerte en la unidad de pensamiento de la organización.

    -¿Y entonces lo de la luz más brillante…?

    -En este caso no puede aplicar debido a que esa luz significaría un cambio radical de lo que se enseñaba antes de 1919. Si lo que se enseñaba antes de esa fecha era la verdad, no tenía que haber cambiado ni hacerse más brillante la luz. Se supone que ya estaba demasiado brillante durante la inspección de Jesucristo y el nombramiento del esclavo en 1919. Pero, si ha cambiado todo aquello que se enseñaba durante la inspección del amo, quiere decir que el amo no nombró a ningún esclavo en 1919.

    -Pues me dejas sin habla, Juan ¿Y eso no lo ha pensado el esclavo?

    -No puede hacerlo imparcialmente porque, como dice Pablo, Dios permite que una operación de error vaya a su mente para que llegue a creer la mentira como si fuera la verdad. Y todo lo que enseña se obliga a basarlo en lo que cree, no en lo que realmente está escrito en la Biblia. De ahí que adapte la Biblia a sus creencias para tratar de demostrar que todo lo que ese esclavo enseña es verdad o está acorde con las Escrituras.

    -Vaya, voy a tener que revisar todo eso que se me ha inculcado e impuesto sin yo haber utilizado mi intelecto.

    -Te iría bien que lo hicieras libremente, Pedro. Jesucristo dijo que la verdad liberta. Pero el testigo no es libre, no puede pensar con independencia de lo que se le enseñe y está sujeto o esclavizado a cuanto le dicte su esclavo fiel y discreto.

    -Pues me pones en una gran duda, Juan.

    -Dudar es bueno, Pedro. Hay un dicho que reza que ‘el que no duda, no llega a saber cosa alguna’.