domingo, 29 de noviembre de 2015

¿Aconteció la primera resurrección en 1918 o en algún tiempo entre 1918 y 1935?

  En La Atalaya del 1 de Enero de 2007, párrafos 11 y 12 del artículo “La primera resurrección ya ha empezado”, se lee: “La primera resurrección comenzó en algún momento entre 1914 y 1935… Jesucristo fue ungido como el futuro Rey del Reino de Dios en el otoño del año 29, y tres años y medio más tarde, en la primavera de 33, fue resucitado como un poderoso espíritu. ¿Pudiéramos deducir de esto que, puesto que Jesús fue entronizado en el otoño de 1914, la resurrección de sus fieles seguidores ungidos empezó tres años y medio después, es decir, en la primavera de 1918? Es una interesante posibilidad”.

    Y en La Atalaya del 15 de Octubre de 1988, bajo el tema “Este es el día de suprema importancia”, se recalca que la resurrección de los ungidos es más que una posibilidad: “Según toda la prueba, desde 1918 se empezó a resucitar a los del grupo de los ungidos que ya habían muerto en fidelidad, para que ocuparan en el santuario celestial el lugar que se les había prometido”.

    Asimismo en el libro “Apocalipsis”, capítulo 17, bajo el epígrafe “Recompensa por las almas degolladas”, encontramos el siguiente texto: “Toda la evidencia indica que esa resurrección celestial empezó en 1918, después de la entronización de Jesús en 1914 y después que él salió cabalgando para empezar su victoria real al limpiar los cielos, echando de allí a Satanás y sus demonios”.

    La doctrina de la Sociedad Watchtower y el Cuerpo Gobernante de que la primera resurrección aconteció en 1918 hace aguas sobre todo desde octubre de 2012, a raíz del nuevo entendimiento doctrinal adelantado durante la reunión anual de accionistas de la Watchtower. De todas maneras, esa doctrina tampoco está acorde con la Biblia.

    Hace aguas desde la famosa reunión de accionistas debido a que el Cuerpo Gobernante enseña ahora que Jesucristo no nombró en 1919 sobre sus bienes terrestres al Esclavo Fiel y Discreto, sino que lo nombrará cuando él llegue en su gloria, al tiempo de la Gran Tribulación. Quiere decir que Jesucristo no vino en su gloria o como rey en 1914. Por lo tanto, si no vino en su gloria en 1914, tampoco pudo resucitar tres años y medio después, o en 1918, a los ungidos muertos hasta ese entonces, incluídos los apóstoles y el propio Russell, a quien se consideraba el Esclavo Fiel y Discreto y que en 1918 y 1919 se supone que regía desde el cielo los destinos de la Watchtower.

    El apóstol Pablo señala que la primera resurrección, la de las primicias, acontece, según la Traducción del Nuevo Mundo (TNM), durante la “presencia” de Cristo. Dice Pablo en 1 Corintios 15:20-23: “Sin embargo, ahora Cristo ha sido levantado de entre los muertos, las primicias de los que se han dormido [en la muerte]. Pues, dado que la muerte es mediante un hombre, la resurrección de los muertos también es mediante un hombre. Porque así como en Adán todos están muriendo, así también en el Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su propia categoría: Cristo las primicias, después los que pertenecen al Cristo durante su presencia”. 

    El Cuerpo Gobernante dice que la “presencia” de Cristo se refiere al año 1914 y no al tiempo en que Jesucristo llega en su gloria en el Armagedón. Sin embargo, una llamada después de la palabra “presencia” en la TNM remite a Mateo 25:31, que dice: ”Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono”. Claramente, pues, con la palabra “presencia” se hace referencia a la venida de Cristo en su gloria, algo que aún está en el futuro. Por tanto la primera resurrección no pudo haber acontecido en 1918, dado que se trata de un hecho aún futuro. Y por la misma razón, la presencia de Jesucristo no cuenta desde 1914, ya que esa “presencia” se refiere a su futura venida con poder y gloria.

    También remite la llamada bíblica detrás de la palabra “presencia” a 1 Tesalonicenses 4:16, donde se lee: “Porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero”. Este texto se refiere igualmente a la venida de Cristo en su gloria, algo que se espera al tiempo de la futura Gran Tribulación.

    Ya tiempo atrás afirmaba la Watchtower que la separación de las ovejas y las cabras comenzó en 1914. Ahora enseña que tal separación se realizará durante la “presencia” de Jesucristo, cuando llegue con gran poder a juzgar a las gentes, en el Armagedón.

    Considerado lo precedente, Jesucristo no llegó en su gloria en 1914, como enseñaban la Sociedad Watchtower y el Cuerpo Gobernante, sino que su llegada o presencia es un suceso futuro. Así que tampoco aconteció la primera resurrección en 1918 o en algún año entre 1914 y 1935, ya que esa resurrección, según se lee en la Biblia, acaecerá cuando Jesucristo llegue en su reino con poder y gran gloria. Quiere decir que ni apóstoles ni ungidos de tiempos antiguos o modernos están gobernando con Cristo en el cielo, ya que nadie ha sido resucitado aún. El Cuerpo Gobernante tendrá que afinar más el lápiz y explicar esta anomalía teológica a sus adeptos, so pena de quedar como un perfecto embustero.

domingo, 8 de noviembre de 2015

¿Cambio en la identidad del arcángel Miguel?


 
    Se oye decir incluso de boca de ancianos que probablemente el cuerpo gobernante cambie el entendimiento acerca de la identidad del arcángel Miguel. Hasta ahora el cg o efd cree que Miguel es el mismísimo Cristo, pero pudiera inclinarse por otra figura poderosa en el cielo. Miguel sería el poderoso ángel comandante de las huestes celestiales a las órdenes de Cristo. Es decir, que Miguel no sería Jesús en el cielo, lo cual estaría más acorde con la Biblia.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Los beteles, donde más se entra en foros apóstatas


    Hermanos que sirvieron y otros que aun sirven en los beteles aseguran sin pelos en la lengua que ellos llevan años entrando en foros apóstatas e incluso comentan en ellos. Lo dicen así tan alegremente porque no se expulsa a nadie por entrar en esos foros. Ni siquiera se les quitan privilegios.

    Tenemos abundantes testimonios de betelitas y ex betelitas que sirvieron en Brooklyn, Chile, Inglaterra, Alemania, Italia y España. Parece ser que Chile, donde hasta ancianos entran en los foros y comentan libremente, se lleva la palma en este asunto. Un señor que entra en los foros con las iniciales AF y que dice servir de anciano en el betel de Chile, aunque en los ordenadores detectamos que escribe desde Granada (España), lo confirmó indirectamente al decir que entrar en foros apóstatas no es motivo de expulsión.

    Muchos hermanos no entran en los aludidos foros porque creen que los expulsarían. Otros muchos entran a escondidas. Los líderes lo saben y por esa razón de vez en cuando aconsejan a través de las publicaciones que no se de atención a los foros apóstatas. Pero no se expulsa a nadie. Si así se hiciera, el movimiento se quedaría con menos de un tercio de los adeptos y la organización colapsaría.

    La puntilla de todo ello la facilitó un ex de distrito, que estuvo y está al tanto de este que considera un grave problema para el cuerpo gobernante, que no sabe por dónde tirar al respecto. El día que los mandamases impongan la expulsión por entrar en foros apóstatas, habrá muchas expulsiones, sí; pero aumentará el número de los que en secreto entren en los foros y muchos decidirán desasociarse voluntariamente en cuanto realmente conozcan la verdad que se esconde tras el movimiento de los testigos de Jehová.