jueves, 20 de junio de 2019

Armagedón (y 2)



     Pablo escribe que el salario que el pecado paga es la muerte. Como todos estamos en pecado y en pecado nacemos, el salario que se nos da por ello es la muerte adámica para todos. Puesto que todos somos descendientes de Adán, de esto nadie se libra y absolutamente todos hemos de morir. No se puede pasar con vida a través de ningún Armagedón porque absolutamente todos hemos heredado el pecado y por tanto el pago irremediable es la muerte.    
    Enseña el Cuerpo Gobernante que muchos pasarán vivos al nuevo orden a través del Armagedón. Sin embargo el Apocalipsis indica que la gran muchedumbre sale de la gran tribulación y seguidamente está ante el trono de Dios. La Biblia indica que este trono está en el cielo.  Y de hecho la gran muchedumbre está en el cielo y no en la tierra después de la gran tribulación. La palabra griega que el Apocalipsis utiliza es ‘naós’, que la Biblia Interlinear de la Watchtower traduce por ‘habitación divina’. En otros textos del Apocalipsis se indica que ‘naós’ es el santuario del cielo.
    Ahora bien, para poder ir al cielo y estar ante el trono de Dios no hay más remedio que morir. Pablo dice que ‘carne y sangre no heredan el reino de Dios’, lo que equivale a decir que el cuerpo humano no puede acceder como tal al cielo. Por lo tanto nadie pasa vivo a través del Armagedón (el Apocalipsis dice la ‘gran tribulación’, pero para los Testigos el Armagedón viene después de la gran tribulación y son dos cosas distintas, cuando para el Apocalipsis son la misma cosa).
    No obstante, todo esto es simbólico, dado que el Apocalipsis es un libro simbólico o que se presenta en señales. Por otro lado el Apocalipsis es producto de la Iglesia católica, que enseña que se escribió a finales del siglo I (aunque en realidad fue en el IV) y los apóstoles y los primeros cristianos nada sabían de este libro. Por tanto el Apocalipsis no es esencial para el cristiano.
    Y ya que se habla de la autoría del Apocalipsis en el siglo IV, ha de mencionarse que lo mismo ocurre con todo el Nuevo Testamento. No se conocían los evangelios y las epístolas antes del siglo IV y los primeros códices son precisamente de ese siglo IV. También son de mediados de ese siglo los primeros sepulcros de cristianos, lo cual es lógico porque el cristianismo, así como la Iglesia, es fundación del emperador Constantino a partir del año 312.
    La Historia seglar seria no da razón de la existencia del cristianismo antes del siglo IV. La atribución de cortos textos a Josefo y otras personas, referentes a la existencia de Jesucristo, es totalmente espuria. Esos autores hubieran escrito libros enteros acerca de Jesucristo y no unas insignificantes cuñas literarias. Filón de Alejandría, historiador que existió en los supuestos tiempos de Jesucristo, nada escribe sobre él, cuando el evangelio dice que su fama traspasó las fronteras. Y es imposible que el mayor cronista del siglo I no escriba absolutamente nada sobre un personaje que curaba a los enfermos y resucitaba a los muertos, según los evangelios. La historia de Roma tampoco dice nada sobre el personaje más famoso del primer tercio del siglo I. De haber existido Jesucristo, el emperador lo hubiera hecho llamar a su presencia.
    Por otro lado Jesucristo tiene todas las prerrogativas de los antiguos dioses o seres endiosados que se veneraban en Egipto y en Roma, como Horus y Mitra. Los evangelios presentan a un Cristo mágico o milagroso. Por cierto, que el cristianismo tomó muchas creencias del mitraismo, y el cristianismo se confunde con el mitraismo. Las catacumbas de Roma, que eran el cementerio de la ciudad, están repletas de símbolos mitraicos que la Iglesia hace pasar por cristianos.
    Es fuerte decirlo y a muchos les hará daño esta exposición. Pero lo cierto es que históricamente no existió el personaje de Jesucristo ni existieron los apóstoles, ni Pablo ni Pedro ni Juan. Todos son producto de la mente de Eusebio de Cesarea en el siglo IV, por orden del emperador Constantino, auténtico fundador del cristianismo y la Iglesia. Los evangelios son escritos novelados. Los primitivos evangelios, del siglo IV, fueron retocados por la Iglesia a lo largo de los siglos, llegando finalmente a los protestantes en el siglo XVI, a los Estudiantes de la Biblia en el siglo XIX y a los testigos de Jehová en el siglo XX. Ninguno de estos grupos investigó jamás la realidad de estos escritos y los aceptaron por fe ciega o credulidad ajena al pensamiento.
    Así pues, no viene Armagedón alguno o fin del sistema alguno porque los evangelios y los libros neotestamentarios son ficción del siglo IV y Jesucristo y los apóstoles son personajes inventados por Eusebio de Cesarea en el siglo IV, siguiendo las órdenes del emperador Constantino, que estableció una nueva religión para todo el Imperio. Posteriormente, en los tiempos del emperador Teodosio, el cristianismo creado por Constantino fue obligatorio para todos los ciudadanos bajo pena de muerte.
    Es de notar que Eusebio  de Cesarea no estaba conforme con lo que escribía, que lo hizo en griego, y dejó pistas que señalaban los escritos como falsos. Por esa razón, descubierto el asunto, el obispo de Roma, que era el más influyente de la Iglesia, ordenó a Jerónimo de Estridón que tradujera al latín uno de los códices de Eusebio y añadiera más cosas a los evangelios. Así se creó la Vulgata latina, que posteriormente fue ampliada y retocada, y todo eso es lo que se enseña como palabra de Dios por las distintas confesiones a sí mismas llamadas cristianas.
    Todo este asunto exige una investigación imparcial profunda y es evidente que los testigos de Jehová no están dispuestos a realizarla por temor a descubrir la verdad de todo el entramado y tener que aceptar que han desperdiciado gran parte de su vida dedicándose a una Organización que sostiene que es la única aprobada por Jesucristo en 1919, cuando esta fecha es invención retroactiva de Rutherford en 1927, siendo además el caso de que en 1919 no existan los testigos de Jehová, sino los Estudiantes de la Biblia, el 27% de los cuales aceptó obligatoriamente el nombre de testigos de Jehová en 1931. Y testigos de Jehová solamente eran los que se consideraban ungidos, lo cual sigue vigente a día de hoy.

19 comentarios:

  1. ¿ A sí que Jesús no existió, tampoco Poncio Pilato, ni Herodes el Grande, ni el "pequeño" ninguno de los tetrarcas, ni Augusto Cesar etc.?
    Que le hayan decepcionado los testigos de Jehová no quiere decir que el personaje más grande de la historia no exista.A mí también me decepcionan muchos historiadores llamamos católicos o de cualquier tipo de religión pero, se equivoca completamente con el autor de la vida Jesús de Nazaret,¿ lo quiere meter en la mitología griega ?.

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  2. Ante todo, mil perdones por el borrado involuntario de comentarios y artículos, lo cual ha ocurrido al reestructurar el blog por sobrepasar del millón de lectores.
    Debo aclarar que no soy ni he sido testigo de Jehová. Durante dos décadas ejercí como profesor de Religión, Historia y Griego clásico, aunque posteriormente me he decidido por mi profesión de periodista investigador y articulista de prensa.
    El que en los evangelios figuren Pilatos, Herodes, César Augusto y algunos personajes más no significa que el relato sea histórico. Las novelas históricas se basan en personajes reales, pero el protagonista no lo fue. La Historia da razón de Pilatos y Herodes, por ejemplo; pero no da razón de Jesucristo ni de los apóstoles. Hasta el siglo IV no aparece la mención a Jesucristo y el cristianismo, invención de Eusebio de Cesarea, quien seguía órdenes del emperador Constantino. Toda la supuesta documentación de siglos anteriores es obra de la Iglesia.
    Ya adelanté que iba a ser muy criticado y en el blog en inglés (EEUU y Gran Bretaña) estoy recibiendo un promedio de 300 críticas diarias, la mayoría de clérigos católicos y protestantes, lo cual es lógico ante el hecho de que suponen que alguien ataca sus creencias. No ataco, solamente expongo.
    Si en algo he herido sus sentimientos religiosos, le reitero mis disculpas. Muchas gracias por estar en el blog. Saludos.

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  3. Mis sentimientos no estan heridos y menos los "religiosos" no me esdtraña que le llueva las criticas. Así que el señor Eusebio se limitaba a seguir las ordenes del otro señor Constantino ? Claro, seguro que obedecería porque su cabeza podría quedarse separada de su cuerpo.

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  4. La idea de que el cristianismo comenzo con Constantino
    la tiene solamente este tipo y algun grupo minoritario.
    No comparto para nada lo que dice, aunque aclaro que no soy cristiano.
    Pero una cosa es no creer en la posicion cristiana tradicional y otra
    negar la historia

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    1. La Historia no menciona a Jesucristo. Solamente los evangelios y estos son producto del siglo IV, aunque la Iglesia los hizo pasar como del siglo I. De todas maneras te indico lo que me escribió en mi blog en inglés un cardenal de la Iglesia: 'Hemos de aceptar la Historia aunque sea mentira. Y hemos de aceptar a la Iglesia aunque la haya fundado Constantino'.

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    2. Si esto que usted establece es asi por que la historia habla de arrio de alejandria debatiendo fuertemente sobre un gema al parecer tan ampliamente discutido? Tambien es otra invencion

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    3. Arrio es un personaje de los tiempos de la fundación de la Iglesia católica y se le cita en antiguos documentos eclesiásticos como participando en el Concilio de Nicea en el año 325. No hay documentación sobre su real existencia. Se aduce que toda la documentación la mandó destruir Constantino antes de enviarle al exilio. No era obispo. El episcopado lo fundó el propio Constantino en el año 312 y en el 313 tuvo la primera reunión con los obispos en la ciudad de Arelate (Francia). No se niega que Arrio haya existido, pero sus andanzas pertenecen al siglo IV, cuando se fundó la Iglesia, y no a los siglos II y III.

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  5. ¿ y porque un cardenal ingles diga que hay que aceptar la historia aunque sea mentira hay que escucharlo, quien es ese ilustre cardenal. ?

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  6. Dice usted que ha ejercido por dos décadas como profesor de religión ¿ qué le pasó, porqué lo dejó y se pasó al periodismo como usted dice ?

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  7. Cuando uno descubre cosas, deja de enseñar religión oficialmente. Para el caso dejé la enseñanza. De todas maneras tenía el periodismo.

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  8. Tengo entendido según usted que si a sido testigo de Jehová. Dijo en un comentario que dio su tiempo su vida, energías y futuro por la organización. ¿ por qué ahora dice lo contrario ?

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  10. El papiro P52 o Papiro Biblioteca Rylands, también llamado "El fragmento de San Juan", es el trozo de manuscrito escrito en papiro más antiguo conocido del Nuevo Testamento hasta el momento y está conservado en la biblioteca John Rylands, Mánchester, en el Reino Unido.

    Contiene un texto del Evangelio de Juan supuestamente escrito hacia el año 125. Está generalmente aceptado como el extracto más antiguo de un Evangelio canónico, convirtiéndose en el primer documento que, cronológicamente, concierne a la figura de Jesús de Nazaret. La parte delantera del pergamino (anverso) contiene versículos del Evangelio de Juan 18:31-33, en griego, y la parte de atrás (reverso) contiene los versículos 37-38.

    Sobre la datación del papiro no existe un consenso entre los eruditos críticos. El estilo de la escritura es fuertemente adriánica, lo que sugeriría una fecha entre el año 125 y el año 160. Pero la dificultad de fijar la fecha solamente por paleografía, de una evidencia basada en un pequeño fragmento permite una lapso de tiempo que se extiende desde el año 100 hasta la segunda mitad del siglo II, lo que, de todas maneras, indica que son copias manuscritas bastante cercanas a la época de los hechos allí relatados.

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  11. Gracias, Teodoro. Buen comentario. Lo que sí es sorprendente es que el papiro en cuestión cita palabra por palabra de la Vulgata latina de Jerónimo escrita cerca de finales del siglo IV, pero no cita del Códice Sinaíticus, que es de antes de mediados de ese siglo IV. Los teólogos están muy sorprendidos con esto.

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    1. De nada, solo he copiado y pegado de la Wikipedia.

      A continuación pego también de la Wiki: "San Jerónimo fue un célebre estudioso del latín en una época en la que eso implicaba dominar el griego. Sabía algo de hebreo cuando comenzó su proyecto de traducción, pero se mudó a Belén para perfeccionar sus conocimientos del idioma. En el año 382 corrigió la versión latina existente del Nuevo Testamento.

      ¿No pudo encontrar manuscritos en Belén como el P52 y traducirlo palabra por palabra?

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    2. Dices que la historia no da razón de la existencia de Jesucristo.

      Pego lo que he copiado:

      Flavio Josefo (93 d.C.)

      El historiador judío romanizado (37 a 110 d.C.) recoge en el texto conocido como «Testimonium flavianum» de su libro «Antigüedades judías (91-94)» una referencia a Jesús que si bien se cree que fue retocada con las frases abajo entre paréntesis, se considera auténtico: «En aquel tiempo apareció Jesús, un hombre sabio, (si es lícito llamarlo hombre); porque fue autor de hechos asombrosos, maestro de gente que recibe con gusto la verdad. Y atrajo a muchos judíos y a muchos de origen griego. (Él era el Mesías) Y cuando Pilato, a causa de una acusación hecha por los principales de entre nosotros lo condenó a la cruz, los que antes le habían amado, no dejaron de hacerlo. (Porque él se les apareció al tercer día de nuevo vivo: los profestas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él) Y hasta este mismo día la tribu de los cristianos, llamados así a causa de él, no ha desaparecido».

      En Ant. 20.9.1. también hace referencia a «Jesús, que es llamado Mesías» al dar cuenta de la condena a Santiago a ser apedreado.

      Tácito (116 d.C.)

      El historiador romano (56 a 118 d.C) menciona a «Cristo» en sus « Anales» escritos hacia el año 116 d.C. al hablar sobre Nerón y el incendio de Roma en el año 64. Informa de la sospecha que existía de que el propio emperador había ordenado el fuego y recoge cómo «para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos a los que el vulgo llamaba “crestianos”, [un grupo] odiado por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo, no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se cultivan fervientemente prácticas horrendas y vergonzosas de todas clases y de todas partes del mundo».

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    3. Los historiadores consideran a Flavio Josefo y Tácito como los testimonios primitivos independientes relativos al mismo Jesús más consistentes, aunque también hay otras fuentes que recogen datos sobre los primeros cristianos:

      Plinio, el joven (112 d.C.)

      Procónsul en Bitinia del 111 al 113 y sobrino de Plinio el Viejo. Se conservan 10 libros de cartas que escribió. En la carta 96 del libro 10 escribe al emperador Trajano para preguntarle qué debía hacer con los cristianos, a los que condenaba si eran denunciados. En ella cita tres veces a Cristo y señala que los cristianos decían que toda su culpa consistía en reunirse un día antes del alba y cantar un himno a Cristo «como a un dios»: «Decidí dejar marcharse a los que negasen haber sido cristianos, cuando repitieron conmigo una fórmula invocando a los dioses e hicieron la ofrenda de vino e incienso a tu imagen, que a este efecto y por orden mía había sido traída al tribunal junto con las imágenes de los dioses, y cuando renegaron de Cristo (Christo male dicere). Otras gentes cuyos nombres me fueron comunicados por delatores dijeron primero que eran cristianos y luego lo negaron. Dijeron que habían dejado de ser cristianos dos o tres años antes, y algunos más de veinte. Todos ellos adoraron tu imagen y las imágenes de los dioses lo mismo que los otros y renegaron de Cristo. Mantenían que la sustancia de su culpa consistía sólo en lo siguiente: haberse reunido regularmente antes de la aurora en un día determinado y haber cantado antifonalmente un himno a Cristo como a un dios. Carmenque Christo quasi deo dicere secum invicem. Hacían voto también no de crímenes, sino de guardarse del robo, la violencia y el adulterio, de no romper ninguna promesa, y de no retener un depósito cuando se lo reclamen».

      Trajano contestó a Plinio diciéndole que no buscara a los cristianos, pero que, cuando se les acusara, debían ser castigados a menos que se retractaran.

      Suetonio (120 d.C.)

      El historiador romano (70-140 d.C.) hace una referencia en su libro «Sobre la vida de los Césares» donde narra las vidas de los doce primeros emperadores romanos. En el libro V se refiere a un tal «Chrestus» al mencionar la expulsión de los judíos de Roma ordenada por el emperador Claudio: «Expulsó de Roma a los judíos que andaban siempre organizando tumultos por instigación de un tal Chrestus».

      La mayoría de los historiadores coinciden en que Chrestus es Cristo porque era frecuente que los paganos confundieran Christus y Chrestus y no existe ningún testimonio sobre ningún Chrestus agitador desconocido.

      En los Hechos de los Apóstoles se recoge este acontecimiento: «[Áquila y Priscila] acababan de llegar [a Corinto] desde Italia por haber decretado Claudio que todos los judíos saliesen de Roma».

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    4. Gracias, Teodoro. En cuanto a Flavio Josefo, Plinio y otros a quienes se les atribuye una cortísima cuña acerca de Jesucristo, muchos teólogos razonan que tan cortos textos no son prueba suficiente de la existencia del cristianismo o de Jesucristo. Estos escritores hubieran escrito libros enteros, a favor o en contra, acerca del personaje cuya fama traspasó las fronteras.

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    5. Usted ha escrito anteriormente:

      "Hasta el siglo IV NO APARECE LA MENCIÓN A Jesucristo y el cristianismo,INVENCIÓN DE Eusebio de Cesarea"

      "LA HISTORIA NO MENCIONA A Jesucristo. Solamente los evangelios y estos SON PRODUCTO DEL SIGLO IV"

      Usted ahora escribe:

      "Flavio Josefo, Plinio y otros a quienes SE LES ATRIBUYE UNA CORTISIMA CUÑA ACERCA DE Jesucristo"

      Usted se inventó lo de que en la historia no hay ni una sola mención de Jesucristo hasta el siglo IV y que fue invención de Eusebio de Cesárea, porque ahora reconoce que en los siglos I y II sí hay mención de Jesucristo.

      Ahora argumenta que dicha mención sobre Jesucristo es tan corta, que no prueba su existencia.

      Entonces debemos llegar a la conclusión de que Jesuscristo no fue invención de Eusebio de Cesárea, sino de Flavio Josefo, Plinio y otros.

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